Paz en medio de la tormenta

Aleja...

Es una mañana perfecta para mí, es una mañana lluviosa y los niños estaban dormidos, acurrucados tal vez por el mismo frío que se hace presente en el ambiente. Nic hoy parece estar teniendo un buen día, y yo estoy en paz. He estado muy cansada porque no es para nada fácil cuidar de 2 niños, y además también cuidar de tu novia enferma sin que ella lo note, por si se da cuenta pierde la paciencia por completo y la casa se vuelve un caos.

Han pasado tres días desde que se hicieron los exámenes y por alguna razón siento que todo estará bien. Esta sensación de paz y tranquilidad no la sentía hace mucho tiempo y solo espero que sea un buen augurio. Sería lo menos que podría pasarnos después de todo por lo que hemos tenido que vivir. A decir verdad, estoy muy agradecida porque a pesar de todo, de una forma u otra, hemos superado todo lo que nos ha pasado. Es decir, ¿cuántos padres aún esperan un corazón para sus bebés? Deben ser muchos y por alguna razón divina o lo que sea, nosotras lo conseguimos y nuestra niña está bien. Sus controles médicos están bien y hasta el pediatra se sorprende de lo bien que salió todo.

Margarita solía llamar y hacer videollamadas para ver a los niños, pero desde hace unos días no lo hace y la verdad yo no he tenido tiempo de llamarla. Aunque estoy muy agradecida con ella, la verdad es que no quiero que mis niños tengan algún tipo de vínculo con ella. ¿Se puede confundir, no? No sé la verdad, por alguna razón se siente extraña la forma en la que los miraba y no solo lo pienso yo. Nic también en varias ocasiones me lo mencionó, pero yo no quería ser grosera con la mujer que le salvó la vida a nuestra hija. Sin darme cuenta, se hicieron las 10 de la mañana y la dulce voz de Nic me tumbó bruscamente de mis pensamientos.

Nic: Ale, Ale, eh... ¿en qué tanto piensas?

Yo: ¿Ah?, ¿Me decías algo, mi amor? - pregunto tratando de ubicar lo que ella me estaba diciendo -

Nic: Te decía que si estás lista, ya es hora de ir por los resultados. - me dice mientras se acerca a la cuna de los bebés para acariciarlos -

Yo: Sí, amor, lo estoy. Mi nana vendrá pronto a quedarse con los bebés.

Nic: ¿Cómo han estado hoy? - pregunta ella mientras sostiene a la pequeña Margarita en sus brazos -

Yo: Bien, casi no noto que están aquí - sonrío y me dirijo hacia ella para darle un beso -

Nic: Sí, todo sale bien...

Yo: ¡Todo saldrá bien, mi amor!

La nada interrumpió tocando la puerta, y abrazando a Nic con euforia, luego a los bebés y por último a mí. A veces siento que la quiere más a ella - no es cierto -

Luego de darle todas las indicaciones a mi nana, Nic y yo salimos de la casa, hechas un mar de esperanzas completo... Luego de conducir por una hora, llegamos al hospital, nos sentamos a esperar que fuera nuestro turno para entrar al consultorio de Mariano.

Luego de unos minutos, la enfermera nos hizo pasar. Mi corazón latía fuertemente y me sentía ahogada. Sé que Nic también se siente así. Mientras caminamos hacia dentro, tomo su mano y entrelazo nuestros dedos para darle confianza. Y es que de este resultado depende nuestro futuro y de lo que pueda pasar lo peor. Mi corazón se hace pequeño. No puedo conciliar esa idea. Mi vida se derrumbaría. No puedo perderla, no puedo.

Nos sentamos en el consultorio mientras Mariano estaba justo frente a nosotras con el mismo gesto de ansiedad que nosotras. No decía nada mientras abría el sobre. Lo abrió, lo leyó y nos miró con un gesto que no pude interpretar. Luego de unos segundos, dijo eufórico: "¡Nicol, TE PUEDES OPERAR, todo estará bien, todo salió bien!" Su alegría era incomparable. Nic reventó en llanto y se puso de pie para abrazarlo, pero yo estoy completamente en shock. Puedo ver la alegría de ellos, pero es como si estuviera viendo una imagen en cámara lenta y sin sonido. Nic da vuelta hacia mí y me da un beso que me trae de vuelta. Siento como el sonido y la euforia de ellos me inunda y no puedo evitar que mis ojos se llenen de lágrimas. Tenía tanta fe en esto, casi no puedo creer que todo estará bien.

Luego de unos minutos de celebración, Mariano nos explicó cómo sería el proceso y que dentro de una semana operaría a Nic para retirarle el tumor. La recuperación será lenta luego de la cirugía, pero eso no importa.

Estamos en el auto de vuelta a casa, felices. Hace mucho tiempo que no me sentía así. Ver el brillo en los ojos de ella me llena el corazón de felicidad. Ella no se ha despegado ni por un segundo de mi hombro, solo me mira y me mira. La amo y lo sabe, pero también sé que ella me ama a mí.

Yo: ¿Qué pensarías ahora si te hago caso y me meto con Vale? - le digo mirándola de reojo - ¿Ya no es tan factible, eh?

Nic: NO. NO ME HACE GRACIA TU CHISTE. - responde mientras me da un puñetazo suave en el hombro y alejándose de mí -

Yo: ¿Qué...? Mi amor, tú me lo sugeriste, ¿recuerdas? - le digo entre risas -

Nic: Basta ya, Ale. Además, no quiero verla en casa más. Yo misma se lo voy a decir. - me dice con su voz celosa, que tanto extrañé -

Sonrío y le tomo la mano. Ella sonríe también. Después de unos minutos, estamos en casa diciéndole todo a mi nana, quien está feliz. Tiene los ojos llenos de lágrimas, pero Nic está tan feliz que luce hermosa el día de hoy, casi hasta puede bailar. Puso música y cargó al pequeño Iván, mientras observa cómo la pequeña Margarita duerme de forma placentera. Son un cuadro en el que fácilmente me perdería. Podría mirarlos a ellos tres toda la vida, así justo así como están ahora.

"TE AMO, NICOL SALVATIERRA, TE AMO".

Más populares

Comments

Irma Rocha Cruz

Irma Rocha Cruz

dios... qué felicidad... gracias escritora... qué gran lección de vida....

2023-06-28

7

Kelly Sanchez

Kelly Sanchez

👏👏si qué bien que todo va saliendo bien

2023-05-14

3

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play