Nicol...
Mi vida con Aleja no ha sido fácil. Mis padres jamás me han apoyado y su sueño ideal es que yo me casara con Mariano. Pero pese a eso, estamos juntas. Aunque hemos pasado por nuestros desacuerdos, nada de eso ha podido separarnos. Pero esto que estamos enfrentando nos supera. Ha pasado un mes desde que volví del hospital y no hemos hecho nada más que pelear.
Sé que ella no está de acuerdo con mi decisión, pero es mi cuerpo, son mis bebés y no puedo interrumpir mi embarazo si me queda otra opción. Y sé que es doloroso, pero aún así, ya no puedo concebir mi vida...nuestras vidas sin estos niños. Después de tanto, lo que ella mucho anhelaba era quedar embarazada y no lo logró.
Es sumamente doloroso. Casi no me puedo poner de pie y de la nada me desmayo por el dolor tan fuerte de cabeza. Incluso en ocasiones no puedo ver bien, mi visión se pone borrosa y el cansancio que siento es horrible. No me estoy tomando los medicamentos, pues le hacen daño a mis bebés. Prefiero soportar el dolor.
Marino nos dijo que si no tomo el medicamento, no me puede garantizar más de 8 meses de vida. Y es todo lo que necesito para que mis niños nazcan. Ale no está de acuerdo y por eso estamos discutiendo tanto.
Yo sé que no es lo que ella quiere y supongo que yo, de estar en su lugar, pensaría igual que ella. Pero no puedo hacerlo. Yo no voy a matar a mis bebés. Son míos y ya los puedo sentir aquí dentro de mí.
Estoy acostada y ella está en el baño cuando de pronto...
Yo: Ale... mi amor, ven aquí, corre - le grito para que venga hasta la cama -
Ale: ¿Mi amor, estás bien? Dime qué pasa - dice ella desesperada y desnuda, pues salió del baño corriendo -
Yo: Mira, mira, pon tu mano aquí. Mira cómo se mueven - le digo mientras tomo su mano y la pongo en mi vientre -
Ale está sintiendo cómo se mueven los bebés y rompe en llanto. Empieza a darme besos en el vientre y a decir "Lo siento, les juro que les amo a ambos con la vida, pero no puedo perderla a ella". Está llorando y les habla a los bebés en el vientre. Yo tomo su mano y le acaricio el cabello con mi otra mano. Ella solo puede llorar y darme besos en el vientre, pero yo le digo que se calme, que ellos estarán bien y yo también. Pero esto la hace explotar.
Ale: ¡NO LO SABES, NICOL, NO LO SABES! DEJA DE DECIR QUE TODO ESTARÁ BIEN PORQUE NO ES ASÍ. TIENES UN TUMOR EN LA CABEZA, ENTIENDE DE UNA MALDITA VEZ POR FAVOR. -grita ella incorporándose rápidamente y poniéndose de pie.-
Yo: No grites, por favor, Alejandra. Es mi cuerpo y yo decido. Lamento mucho que te suene egoísta, pero mis hijos están muy por encima de mí. Y si tengo una oportunidad de salvarlos, lo voy a hacer. Escúchame, mira, tengo 4 meses de embarazo. Solo necesito 5 meses para que mis bebés nazcan y tendré otros tres meses para mi tratamiento. No es tan malo, mi amor. -digo extendiendo mi mano hacia ella para que se acueste conmigo.-
Ale: Escucha lo que dices, Nic. Marino dijo: "Si tiene suerte, 8 meses. Si no, solo 5". Eso quiere decir que tal vez ni siquiera alcances a tenerlos y tú morirás también. Por favor, no seas terca. -dice ella metiéndose debajo de la sábana y acostándose a mi lado.-
Yo: Ale, solo debes ser un poco más positiva. Y si las cosas no salen bien, una vez que los bebés tengan un tiempo razonable para que sobrevivan, entonces podemos hacer una cesárea. Pero por favor, promete que bajo cualquier circunstancia pondrás la vida de nuestros hijos por encima de la mía. Prométeme que lo harás, por favor.
Ale: No te puedo prometer algo que no cumpliré, mi amor. Lo siento, pero no puedo, mi amor.
Yo: Ale, ellos son lo más importante para mí y estoy haciendo este sacrificio tan grande porque quiero que ellos vivan. Por favor, si algún día yo no los puedo proteger, necesito que tú lo hagas.
Ale asiente, pero con degradó y me da un beso. Se levanta de la cama y baja a la cocina a preparar el desayuno.
Yo sé que ella no está de acuerdo, pero sin embargo también sé que respetará mi decisión. Por eso no le digo lo mucho que me duele ni los malestares que siento. A veces no sé si las náuseas son por el embarazo o por el tumor. Cada día vomito demasiado y trato de ocultarlo de ella para que no se sienta mal.
"Amor, baja, el desayuno está listo", escucho un grito ahogado de Ale y me dispongo a cambiarme ya que quiero dormir en ropa interior. Tomo una pijama y me la pongo. Me dirijo a bajar por las escaleras... Y me siento mareada... Trato de disimular ya que ella me está viendo, pero aunque logro bajar, mi vista se nubla...
Ale...
Sé que ella no quiere y me siento mal por mentirle, pero yo sí compré las pastillas y se las doy en jugo para que ella no sepa. Sé que le hace daño a los bebés y eso me destroza, pero no la voy a perder a ella. No puedo hacerlo. Una vez que tengo el desayuno listo, la llamo. Tarda unos minutos, pero la veo que viene bajando por las escaleras. Se ve algo pálida y cuando me acerco a ella, pierde el conocimiento en brazos. Inmediatamente la tomo en mis brazos, la llevo al auto y conduzco en automático hasta el hospital. Al llegar, pido la ayuda de un camillero y la ingresan a urgencias.
Luego de un tiempo esperando, al fin una enfermera me dice que puedo pasar a verla y de inmediato corro a ver cómo está. Al entrar, la veo ahí en esa cama de hospital y esa bata blanca que últimamente he visto tanto. Me sonríe de forma tierna, como si todo estuviera bien, pero yo sé que no. Sé perfectamente que no es así. Lamento tanto tener que mentirle, pero es para salvarle la vida. Yo por ella doy todo, incluso mi sueño de tener una familia. Está medio dormida, pero se está escuchando cada cosa y sonríe.
Cuando entra Mariano y dice:
Mariano: Nic, si querías empezar con el tratamiento, debimos interrumpir el embarazo antes... ¡Lo que te hiciste no es sensato! - dice Mariano, tumbando toda la paz que teníamos en ese momento -
Nic: No, no yo no inicié el tratamiento, solo me dio un bajón de azúcar. - dice ella desconcertada -
Mariano: Claro que sí, los estudios me dicen que sí y ellos no mienten. No puedes tomar el tratamiento a medias. ¡Es tu vida, Nicol!
Nic inicia a llorar y me mira preguntando "¿Por eso un batido todas las mañanas, cierto?" Yo no digo nada, pero ella entiende que es así y solo puede llorar. Mariano sale de la habitación luego de armar el caos. Ella llora por un rato hasta que por fin rompe el silencio diciendo: "No te quiero volver a ver hasta que mis hijos nazcan". Me cae como un balde de agua fría y solo puedo llorar, pero ella pierde el control y empieza a gritar "¡Largo, largo, no te quiero ver... solo vete!" Siento tanto miedo. No quiero perderla, pero las enfermeras entran por los gritos y me sacan de la habitación. Ella no me quiere ver y creo que lo mejor es darle tiempo. No puedo creer que pasé por encima de lo que ella quería. Soy una maldita egoísta. Mis ojos ya se sienten hinchados de tanto llorar. Llego a casa y me acuesto a dormir. Quiero descansar y tal vez cuando despierte, ella ya esté más calmada.
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Comments
Irma Rocha Cruz
el medicamento afecta directamente a los bebés..... qué 😭😭😭😭😭 triste historia 😭😭😭😭
2023-06-27
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