Alejandra...
Ha pasado una semana desde que le pedí matrimonio a Nic. De verdad, me hace muy feliz casarme con ella, pero cuando todos se habían ido ese día, me hizo prometerle que no le pondríamos fecha hasta que ella esté bien de salud.
Hoy, por fin, los mellizos vendrán a casa. Estoy muy emocionada, igual que todos. Han hecho una bienvenida y decorado toda la casa. Yo voy en camino a recogerlos, pero ellos ya están en casa esperando para cargarlos.
La verdad es que Nic no ha estado bien. Esta semana decidió raparse porque su cabello se cae a montones. Mariano dice que es normal, que es por las quimioterapias, pero yo sé que esa parte la frustra demasiado. Ella adora su cabello y, aunque compré pelucas, sé que aún así eso la hace sentir insegura. Desearía encontrar una forma de que ella entienda que es hermosa con o sin cabello.
Aún es temprano para ir por los mellizos, ya que debe ser en la hora que indicaron en la clínica. Voy despacio en el auto para consumir el tiempo. Al mirar hacia un lado de la calle, veo una peluquería y decido entrar.
Después de una hora en la peluquería, me doy cuenta de que es tarde, así que voy corriendo por mis niños para llevarlos a casa. Nic estará muy feliz cuando me vea, lo sé, y quiero que ella entienda que después de ella ya no necesito nada más.
Es que últimamente ha estado insinuando cosas entre Vale y yo, y dice cosas como "No quiero que si yo llego a faltar, te quedes sola", o "Vale es muy linda, en otra vida serían una hermosa pareja". Quiero dejarle muy en claro que aunque Vale ha estado muy cerca de nosotras últimamente, solo es porque necesito ayuda con ella y los bebés.
Es que Iván y Margarita me consumen en el hospital y necesito alguien que esté con ella, porque ya casi no puede caminar cuando sale de las quimio. Es horrible verla así y no poder hacer nada para ayudarla. Yo daría mi vida entera porque ella esté sana y pueda ver crecer a los niños.
Entrando al hospital, me cruzo con Mariano. Lo saludo y él sonríe al ver mi nuevo look y dice "Se va a reír cuando te vea". Yo sonrío y le digo que esa es la idea. Continúo hasta donde están los mellizos y, por fin, me los llevo a casa conmigo.
Luego de media hora en el tráfico, por fin llegamos a casa. Todos corren a abrazar a los niños. Mi esposa está desbordando de alegría, se la ve muy contenta y no quiere que nadie más los cargue. Mariano se vino del hospital conmigo y él también está celebrando con todos. Parece que no los ha visto en siglos. Con tanta euforia que causaron los mellizos, nadie ha notado mi cambio de look, hasta que Nic voltea a darme un beso y lo nota.
Nic: ¿Anda, Ale, te cortaste el cabello? - dice sin vacilar.
Yo: Ah, sí amor, solo un poco. ¿Cómo me veo? - le digo yo calmada.
Nic: Anda, Ale, pero si te dejaste pelona, ¿cómo que un poco? - la reacción de ella no es la que yo esperaba.
Yo: Sí, mi amor, cálmate, solo que...
Nic: ¡NO VOY A CALMARME, ALEJANDRA! ¿SE TE HA VOLADO UN TORNILLO? Yo deseando tener mi cabello y tú decides cortarlo por diversión. - los gritos y el llanto de ella me hacen llorar y hacen que todos volteen a vernos.
Yo: Amor, lo lamento, yo no quise, no era la intención.
Nic: ¡ES QUE ESTO NO ES UNA COMPETENCIA!
Mis lágrimas no la conmueven ni un poco y se ve muy enojada. Yo no quería causarle un mal rato. Yo les juro que mis intenciones eran que ella viera que aún sin cabello sigo siendo yo.
El resto de la tarde fue muy tenso entre ella y yo. Y aunque los demás intentaron disimular lo que pasó, pues yo sé que todos lo notaron, yo solo quería regalarle una linda tarde a mi novia y terminé arruinando por completo todo, hasta la llegada de nuestros bebés a casa.
Luego de un par de horas, todos se fueron y quedamos solos en casa. Ella no me quiere hablar y, a decir verdad, yo no le quiero insistir. No quiero hacerla pasar otro mal rato y pues ya lo de mi cabello no tiene vuelta atrás.
Me siento tan mal por eso. Por ahora, ella cada vez que me vea me va a ver como el recuerdo de lo que está pasando y eso de verdad que no era lo que yo quería lograr.
Los bebés han estado muy inquietos. Supongo que se sienten extraños en sus cunas luego de estar 3 meses en incubadora. La pequeña Margarita es hermosa, pero cada vez que veo esa cicatriz en su pequeño pecho, me desmorono. Es culpa mía que su corazoncito no funcione bien.
Luego de un par de horas insistiendo, por fin están dormidos y voy a aprovechar para dormir un poco. Nic está con los ojos cerrados, pero no está dormida, lo sé, puedo sentirlo. Me acuesto con cuidado, pues no quiero molestar. Ya me estoy quedando dormida cuando ella se voltea hacia mí, me abraza y me dice: "Te amo, y te ves hermosa. Entiendo lo que quisiste hacer al rapar tu cabello, pero no era lo que quería. Lamento haberte gritado, lamento haberte hecho llorar, pero es que yo no quiero que tú sientas que debes pasar esto conmigo. Yo no quiero que sientas lástima por mí". No dije nada, solo le di un beso y ella soltó una pequeña lágrima.
Le limpié la lágrima con mis labios y luego se quedó dormida en mi pecho. No quise hablar más del tema porque no quiero hacerla sentir peor. Ya tiene suficiente con su enfermedad. Yo solo quiero que ella entienda que es todo para mí, y que después de ella no quiero nada, no necesito nada más.
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Comments
Irma Rocha Cruz
Dios... todo esto me supera....😞😞😞💔💔💔😭😭😭😭😭
2023-06-27
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