"Tdy News"
¿Ustedes demandarían a sus propios hijos?
Así es señores, George Campbell, hombre de familia que radica en la ciudad de Nueva Orleans presentó una demanda de custodia por los menores Isabella y Kevin Thomson Campbell, hijos de su hija Rachel, fallecida en un accidente automovilístico hace poco. La actriz de Hollywood, Amber Campbell adquirió la custodia de los niños gracias a la última voluntad que su hermana estipuló; sin embargo se dice que la relación entre la actriz y su padre se rompió desde hace mucho, por tal motivo ahora están en disputa por la tutoría de los menores.
- Señor Campbell ¿Porque decidió demandar a su hija?
En la televisión se veía a la prensa persiguiendo a George cerca del hotel donde se hospedaba.
- ¡Déjenme en paz, malditos bastardos! Yo no tengo porque responder - decía mientras se cubría el rostro con las manos.
- ¿Es cierto que su esposa falleció a causa de la señorita Amber?
El hombre se alteró con esa pregunta y arrebató el micrófono al reportero, lo arrojó al piso y lo hizo trizas con su pie.
- ¡Señor Campbell, calmese!
- Hijo de... ***** ... Vallanse todos a la ****
El hombre actuó de manera grosera hacía los medios y entró al hotel.
Henry apagó el televisor que se encontraba en su oficina y se masajeó las cienes.
- Está mujer nos está llevando a la ruina - expresó.
- Si le brindaras tu apoyo, nada de esto estuviera pasando - respondió Ryan que se encontraba con él.
- Le di opciones, le dije que desistiera de esta tontería y en vez de agradecerme se atrevió abofetearme. Es mi mejor actriz, pero antes que ella está mi compañía.
- Tengo una pregunta Hen ¿Tú les diste esa información de Amber? Porque no es coincidencia que luego de salir de aquí empezarán a salir todos esos artículos.
Henry sonrió con malicia.
- ¿Porque tendría que responderte?
Ryan entendió a lo que se refería.
- Porque yo quiero lo mismo que tú...
El director de MJA se reclinó en su asiento y observó a Ryan con curiosidad.
- Esos niños no son más que un problema para mi, Amber se dedica a ellos y me restó atención, además de que son muy groseros conmigo..
- ¡Ahora ves lo que se siente! - rió.
... Como sea - Ryan extendió un sobre - Ya me adelante y estoy en espera de recibir una respuesta, si me ayudas te aseguro que Amber vendrá a pedirte disculpas y esa pesadilla terminará. Esos mocosos desaparecerán.
Henry con duda sacó la información del sobre, al revisar el contenido no pudo evitar sorprenderse.
- ¡Michael Thompson! Así que este hombre es el padre de los niños.
- Así es, es un perro desgraciado, abandonó a su mujer cuando estaba embarazada del niño y ahora vive rodeado de naturaleza y suciedad, según su compañera ¡Es un activista amante del planeta! - eso último lo dijo en tono de burla.
- Y ¿Cómo sabes que él nos ayudará? Acabas de decir que su vida es entre árboles para que querría cargar con dos niños.
- Porque ese hombre no se duerme entre hojas nadamas porque si, al parecer es tan ambicioso de fama y dinero que hace todo por obtenerlo.
- ¿Quieres decir que participa en realities de supervivencia?
Ryan asintió.
Henry analizó por unos segundos la información.
- Esto no lo haces por amor a tu novia, eso es obvio ¿Que necesitas?
- Quiero el protagónico de la película de Cody M.
- Sueñas muy alto Ray, aún no consigo que nos tome en cuenta para su película.
Ryan se puso de pie para irse.
- Tú siempre lo logras, confío en ti.
Guiño un ojo y salió con una sonrisa, Henry se quedó extrañado por su actitud.
- Así que tú eres nuestro comodín, muy bien - llamó a su secretaria - Solicita una reunión con Valentine Cooper.
- Cómo diga señor.
La fecha de la primera reunión con los abogados ya se había fijado, habían pasado dos semanas desde lo ocurrido, Amber prácticamente no salía de casa por el asecho constante de la prensa. Isabella y Kevin ya habían entrado a la escuela y tuvo que contratar un guarda espaldas que los llevará al colegio y los trajera, de vez en cuando Justin lo hacía, pero aún no confiaba en él.
- Hola querida, traje un poco de fruta para los niños, supe que no has podido llenar tu alacena - dijo la señora Georgina.
- No se hubiera molestado señora, mi manager fue a hacer las compras hoy, no debe tardar.
Georgina se dio cuenta lo decaída que estaba la joven pues las discusiones con su padre cada que venía a ver a los niños no cesaban.
- Hay unos hombres afuera con cámaras - expresó la señora.
- Al parecer se han mudado, los vecinos comienzan a quejarse y ya no se que hacer - respondió desanimada.
- ¡Hay que llamar a la policía hija! Estan invadiendo tu privacidad.
- Ya lo intenté, pero dicen que no están sobre mi banqueta sino en la zona pública.
Amber le extendió una taza de té y ambas se acomodaron en el sillón.
- Tu padre es un hombre terco y testarudo.
- Si él no hubiera llevado las cosas hasta este punto, nada de esto hubiera pasado. ¡Lo hace por su orgullo y su odio hacia mi!
- No digas eso él no te odia.
- ¿No? - Amber se puso de pie - ¡Me odia desde el momento que decidí hacer mi vida! Me desconoció cómo hija y ahora me está dando donde más me duele...
La joven empezó a caminar de un lado a otro y sus lágrimas amenazaban con salir.
... Al principio me tomó por sorpresa que Rachel me haya dejado a sus hijos, pero ahora sé que los necesito en mi vida y de eso se está agarrando mi papá.
Georgina observaba con tristeza al ver a la joven conteniendo su llanto.
- Niña - la mujer detuvo su caminar e hizo que la mirara - A veces es bueno que dejes salir lo que te lástima, no es necesario ser fuerte todo el tiempo.
Amber la miró con los ojos humedecidos y entonces soltó el llanto. Georgina la abrazó y la joven se aferró a ese abrazo que tanto necesitaba.
- Llora hija, saca todo lo que llevas en tu interior - dijo mientras acariciaba su cabello.
Después de un rato de desahogar su dolor, Amber ya estaba más tranquila.
- Lamento que me haya visto así - dijo apenada la joven.
- No tienes porque hacerlo querida, escucha - Georgina tocó sus manos - el hecho que tenga una buena amistad con tu padre, no quiere decir que este de acuerdo con lo que hace, no nos veas como tus enemigos, yo al igual que mi hijo queremos lo mejor para los niños y veo que tú lo eres.
- Pero, su hermana...
- Lourdes tiene el mismo carácter que George y admito que su actitud no es la correcta, pero en mi puedes ver a una amiga, al igual que Justin.
Amber hizo una mueca de desagrado.
- Él me aseguro que no sabía nada y créeme que lo regañe por haberse prestado a las artimañas de George, por favor permite que esté cerca de los niños, entre más apoyo tengas más llevadero será el problema ¿Si?
- Está bien - aceptó la joven.
El móvil empezó a sonar, anunciado la hora de ir por los niños.
- ¿Quieres ir? Yo iré contigo hija, puedes esperar en el coche - se ofreció la mujer.
- Si, no he ido por ellos desde que entraron. Me cambio y nos vamos.
Al bajar ya arreglada, Justin esperaba junto con su madre.
- ¿Y Louis? - preguntó por su chófer.
- Dijo que le surgió un problema y se tuvo que retirar, espero no te moleste que yo las lleve - mencionó el hombre.
- Am... No, está bien - respondió dudosa.
La joven se colocó los lentes y antes de abrir la compuerta del garage se subió en los asientos traseros donde las ventanas eran polarizadas para que no la vieran.
Cuando salieron de la casa, los paparazzis estaban listos para capturar la foto de quién iba dentro, pero Justin aceleró en cuanto salieron a la calle y los perdieron.
Cuando llegaron al estacionamiento de la escuela, solo Georgina bajó a recogerlos.
- ¿Cómo estás? Te notó triste - preguntó Justin viéndola por el retrovisor.
- Estoy bien - respondió desviando la mirada.
Justin hizo una mueca, se bajó del coche y abrió una de las puertas traseras.
- ¿Que haces? - cuestionó la joven al ver qué se subió dónde estaba ella.
- ¿Que más tengo que hacer para vuelvas a confiar en mí?
- Nada, no tienes que hacer nada porque... Yo - se puso nerviosa - porque tú y yo no somos amigos.
- Quiero ser tu amigo - le dijo mientras se acercaba.
- Yo... Amber sintió su corazón acelerarse y contenía la respiración pues sus labios y los de él estaban a centímetros de distancia.
Cerró los ojos en espera de rozar sus labios y justo cuando iba a pasar, la puerta fue abierta por Kevin e inmediatamente se separaron.
- ¡Mi tía y Justin se estaban besando! ¡Son novios! - gritó el niño con emoción.
- ¿Hijo? - cuestionó Georgina.
- ¿Ya son novios? - preguntó Isabella sonriendo.
- No, amm, tenía una basurita en el ojo - se excusó la joven.
- Si, yo solo le ayudaba - dijo Justin apenado y salió de los asientos traseros.
Se acomodaron en el auto e inconscientemente Amber empezó a airarse con su mano, Justin se percató desde el espejo retrovisor y sonrío.
Al llegar a casa, Georgina se despidió de los niños y se fue, dejando solos a Justin y a Amber en la cocina.
- ¿Te gustaría algo de comer? - preguntó la joven.
- ¿Es una invitación o quieres que cocine? - dijo mostrando una sonrisa cinica.
- Solo tenías que responder si o no - dijo con molestia.
Justin sonrió.
- Si quiero Amber y no te preocupes yo cocino siempre y cuando me ayudes.
- De acuerdo - aceptó.
- Es más hagamos esto mas interesante, cocinemos dos platillos, el mejor sazon le debe una cena al otro en algún lugar de Los Angeles, el que quiera.
- Mmm... ¿Es una apuesta?
- Claro, además tienes ventaja porque si ganas tienes muchas opciones para ir a cenar, en cambio yo apenas conozco unos cuantos restaurantes.
- Entonces me conviene perder para ver a dónde me llevarás
Justin tomó uno de los cuchillos y le dio otro a la chica.
- ¡Ya veremos! ¿Lista?
Amber asintió, chocaron los cuchillos y empezaron a cocinar. Cada uno estaba de un lado de la cocina y de vez en cuando se lanzaban miradas seductoras, pasó una hora y el cronómetro anunció el fin de la competencia.
- ¡Se acabó el tiempo! - anunció Justin.
- Ya había terminado de todas maneras - respondió triunfante Amber.
- Esperemos que esté delicioso.
- Pruébalo y verás - sonrió.
- Y lo haré, pero no seré yo el juez - esbozo una sonrisa traviesa - ¡ISABELLA, KEVIN! ¡BAJEN! - gritó.
Amber soltó una risa y enseguida los pasos de los niños se escucharon.
- ¿Ya vamos a comer? - preguntó Kevin.
- Si, pero antes de eso, nos dirán cuál de los dos platillos es el mejor - dijo señalando las delicias.
- Es obvio que el tuyo Justin - comentó Isabella.
- ¡Oye! - Amber frunció el ceño.
-Espero que no Isa porque perderé la apuesta.
Los niños observaron los platillos, Justin había cocinado la típica sopa de Nueva Orleans, Gambo y Amber un delicioso platillo mexicano que amaba mucho: pastel azteca.
Justo cuando estaban por probar la comida, el timbre sonó, Amber abrió y se llevó una sorpresa al ver a Ryan, últimamente no se habían visto mucho pues él decía que tenía mucha sesiones fotograficas para revistas y filmar comerciales.
El hombre extendió unas bolsas.
- ¡Traje sushi bebé! - exclamó.
- No pensé que vendrías Ray, adelante - respondió la chica desconcertada.
- ¿No puedo venir a verte?
Le dio un beso rápido y entró directo a la cocina.
- ¿Que haces tú aquí? - cuestionó al ver a Justin.
- Justin me llevó a recojer a los niños a la escuela y ahora estábamos por probar lo que cocinamos ¿Verdad?
- Así es, ¿Quieres un poco? - ofreció el joven.
- Lo siento, pero cuido mucho lo que como, debo hablar con mi nutriólogo para ver si puedo comer eso - señaló.
- ¿Ni porqué uno de ellos fue cocinado por tu novia? - dijo Justin.
Ryan esbozo una sonrisa forzada. Amber se dio cuenta la tensión entre ellos y no permitiría que se pelearán frente a los niños.
- Cariño, vamos a mi habitación un momento ¿Si?
Tiró del brazo de Ryan, pero él seguía retando a Justin.
- ¿Me puedes explicar que hace ese hombre en tu casa Amber?
- Ya te lo dije, el chófer no estaba disponible y con la prensa acampando afuera de mi casa no puedo salir así como así - se justificaba.
- ¿Y tenía que ser él justamente? ¡No confío en él, dile que se valla! - ordenó el hombre.
- ¿Que te pasa Ryan? ¿Porque me pides eso? Justin sólo me ayudó, no entiendo tu actitud - la joven llevó sus manos a la cintura.
- Te recuerdo que ese hombre ayudó a tu padre a demandarte y ahora cocinan juntos, mejor dime ¿Esta aquí por tus sobrinos o por ti? - cuestionó furioso - ¡Porque esa excusa no me la trago! Es obvio que te desea.
Amber negaba incrédula.
- ¡Ahora sí te volviste loco! Acaso ¿Estas insinuando?...
Ryan enfureció.
- ¡Por supuesto que me estoy volviendo loco! Un hombre está en casa de mi novia cocinando con ella! - Ryan tomó a Amber de los hombros - ¿Que pasaría si la prensa llegará a fotografíarte?¿Cómo me dejarías a mi?
- ¡¿Solo eso te importa?! ¡Entre él y yo no hay nada! Y si no quieres que otro hombre entre a mi casa deberías de apoyarme más, estos días han sido horribles, mi nombre está en cada esquina, en un par de días me presento a la corte para el primer juicio ¡Y tú ni tus luces! ¿Crees que no necesito tu apoyo? - Respondió la joven alterada - ¡No sé cómo lidiar con esto! - se dejó caer en la cama y se tapó la cara con las manos.
- ¡No hagas eso Amber! No quieras victimizarte de eso modo porque no me vas a convencer.
La joven levantó la cara de golpe.
- No puedo creer lo que escuchó - relajó su rostro y lo miró fíjamente - Vete Ryan, no quiero seguir hablando contigo.
- ¿De verdad quieres eso?
- Si así te vas a poner, es mejor que te vallas - dijo con determinación y señaló la puerta de su recámara para que saliera.
- Bien, cómo quieras - salió dando un portazo.
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