¿Te sientes más tranquila? - preguntó Justin al ver la expresión de tristeza de Amber, se encontraban en la cafetería del hospital.
- Nunca creí que mi padre me confundiría con mi mamá.
- El daño que sufrió en la cabeza debió confundirlo.
Se quedaron en silencio unos minutos mientras Amber bebía un té.
- ¿Cuando será el... El velorio de Rachel? - preguntó de repente la chica.
- Mi madre se está encargando de los preparativos, pero... Hay otro asunto urgente de lo que debes encargarte.
Amber miró a Justin con interrogante y él continúo.
- Isabella y Kevin están muy tristes.
La chica se llevó las manos a la cabeza con frustración, había olvidado a sus sobrinos. Isabella tenía 10 y Kevin 7, la última vez que los vio aún estaban muy pequeños y ahora habían perdido a su mamá.
- Ya que mi padre no desea verme por el momento ¿Me puedes llevar a mi casa? Necesito ver a los niños.
- Por supuesto Am - respondió el joven sonriendo.
Salieron del hospital rumbo al pequeño rancho donde Amber nació y creció durante su adolescencia, mientras el taxi pasaba por los grandes terrenos de cultivos, la joven se deleitaba de recuerdos que llegaban a su mente.
- Por cierto ¿Ya te acuerdas de quién soy yo? - preguntó Justin.
- Mmm... Viendo a tu tía, creo que los recuerdos llegaron a mi mente. Eres el chico gordito con lentes y pecas de la secundaria ¿Me equivocó?
El joven esbozo una ligera sonrisa.
- Si creo que me recuerdas bien ¿Recuerdas que me gustabas mucho?
- Si no te importa, prefiero no hablar del pasado y menos de esa etapa de mi vida - dijo la chica con seriedad.
- Claro, disculpa Am. No quería incomodarte.
La chica asintió y dirigió su mirada nuevamente a la ventana. La petición de no hablar del pasado era porque fue la etapa de su vida en la que las discusiones constantes con su padre no cesaban lo cual la orilló a tomar la decisión de irse de ahí.
Minutos después, llegaron a la casa de la familia Campbell, era una construcción rústica, pero grande con un extenso jardín que daba al río.
El ambiente que se respiraba cuando Amber bajó del coche era de luto y tristeza pues la puerta principal tenía colgado un moño en color negro y había varios coches aparcados.
- Mi madre no me dijo que iniciarían los funerales - opinó Justin al ver a la gente vestida de negro en el pórtico de enfrente.
Amber se colocó la chalina en la cabeza y los lentes negros para luego dirigirse a la entrada de la casa.
- Creí que los funerales serían más tarde - le dijo Justin a su madre en cuanto la vio.
- El padre Martín pidió adelantarlo - la señora se acercó más al joven para susurrarle - podrías ver a los chicos, están arriba y no quieren bajar. Ferid está con ellos.
El chico asintió y subió por las escaleras dejando a Amber con su madre quien la miró de arriba abajo tratando de reconocer su rostro.
- ¿Te conozco querida?
La chica se bajó levemente los lentes.
- Soy Amber.
- Eres la hermana menor de Rachel ¿Verdad?
Ella asintió.
- Que bueno que estés aquí, querida - dijo dándole un abrazo a manera de pésame - sube, los chicos querrán verte. Yo me encargo de atender a la gente.
- Gracias - respondió con cierta pena.
Amber subió por las escaleras y mientras se acercaba a la puerta de la recámara escuchó las voces de sus sobrinos.
- Entonces ¿A qué hora regresará mamá? - preguntaba el pequeño Kevin.
- Ya te lo dije enano, mamá ya no regresará nunca.
- Haber, haber pequeños, escuchen bien.
Amber se asomó a la puerta y Justin se encontraba sentado frente a ellos.
- Su madre tuvo que hacer un viaje muy largo para encontrar una luz. Con esta luz ella podrá guiarlos en su camino siempre.
- ¡Yo no quiero una luz, yo quiero a mi mamá! - sollozaba Kevin.
- No mientas Justin, sé muy bien que mi madre no volverá - decía Isabella - ¿Cuando vendrá mi papá?
- Amm... Su papá llegará pronto.
Amber que escuchaba desde la puerta, se recargó en ella, haciendo que está se abriera un poco y llamando la atención de los niños.
- Niños, ¿Recuerdan a su tía Amber? - dijo el joven.
- Hola mis niños - saludó la joven con una sonrisa.
Ambos la miraban extraño, pero Isabella la miraba de arriba abajo.
- ¿Eres la tía que abandonó a su familia para convertirse en famosa? - preguntó de repente la niña y Kevin le dio un codazo.
- Ahmm... Si, algo así.
- Mmm... Si solo veniste a vernos con lástima para luego irte, es mejor que te vallas desde ahora.
- Isa ¿Que son esas palabras? - la regañó Justin - ¡Disculpate ahora!
- No te preocupes Justin, es normal que reaccionen así - respondió la joven.
Kevin se acercó a Amber y levantó su cabeza para observarla bien.
- ¡Eres más bonita que en las fotos que mi mamá tiene!
- Gracias cariño, tu también eres muy guapo.
Isabella rodó los ojos al ver la escena. Fue un día muy triste para todos, en especial para los niños pues aunque Isabella se notaba que era una niña de carácter muy fuerte, Amber pudo notar el gran amor que sentía por su mamá pues lloró a mares abrazando el féretro. Kevin se mantenía en silencio, pero sin una lágrima, Justin lo abrazaba y le daba consuelo.
- Rachel era una gran mujer, una gran hermana y no dudo que haya sido una gran mamá - le dijo Amber a Isabella.
- No hagas como que te importa - dijo con frialdad - mi abuelo dijo que jamás te importó tu familia y por eso huiste.
- ¿Eso te dijo?
- Si, por eso no quiero que me consueles porque cuando todo acabe, te irás.
La pequeña niña se limpió las lágrimas y fue a dónde estaba su hermano. Amber en todo el funeral no se despegó de su chalina y sus lentes negros para no ser reconocida.
En el cementerio se realizó la celebración de despedida y la joven lloró en silencio por la perdida de su gran amiga, su hermana.
Pasaron los días y George aún permanecía en el hospital; sin embargo la perdida de su hija lo tenía devastado y sin ganas de vivir. Él decía que se había quedado huérfano de hija, la luz de sus ojos se había ido. Amber sentía dolor por el desprecio de su padre y más aún el de Isabella.
Un día Amber se encontraba en una de las colinas donde iba de niña a contemplar el atardecer cuando la voz de Justin la interrumpió.
- Es curioso verte aquí de nuevo, luego de muchos años. Claro que luces diferente.
- ¿Diferente? ¿En qué sentido?- preguntó con curiosidad la chica.
- Bueno... Eh... Antes sólo venía Amber Campbell, la hija menor de George y ahora tengo a mi lado a la super estrella de televisión.
Amber giró su mirada hacia Justin quien tenía una leve sonrisa en el rostro.
- No me pierdo ninguno de tus programas, te ves hermosa.
La chica carraspeo.
- ¿Es cierto que Michael viene en camino?
Justin tomó una gran bocanada de aire.
- Eso dijo, pero sinceramente dudo mucho que venga. La muerte de Rachel no le importó en lo más mínimo.
- Y entonces ¿Que pasará con ellos? Mi papá aún no se puede mover.
-No lo sé, me parece que tu hermana dejó una especie de testamento y el notario llegará hoy, por lo cual te sugiero que estés presente.
- De acuerdo - respondió pensativa.
Ambos regresaron juntos a la casa y ya se encontraba el notario, hablando con Georgina.
- Buenas tardes - saludo Amber.
- Que bueno que ya estás aquí querida. El señor Smith desea hablar contigo.
Justin esbozo una ligera sonrisa y se fue con su madre a la cocina para dejar solos al notario y a Amber.
- Es una placer conocerla señorita Campbell ¡Es más hermosa que en televisión! Mi hija es fan de su programa.
- Muchas gracias señor Smith.
- Bueno, si me permite he traido para usted la última voluntad de su hermana.
- Disculpe la pregunta, pero ¿Yo que tengo que ver con eso?
- Le aseguro que no es nada malo, pero la señorita Rachel pidió que usted estuviera presente ¿Empezamos?
Se dirigieron a la sala de la casa y desde la puerta de la cocina, Georgina y Lourdes estaban atentas escuchando.
- ¡Ojalá Rachel no haya cometido el error de dejarle todo a Amber! - opinaba Lourdes.
- No te metas Loli, no es nuestro asunto.
- Hermana, tu también piensas lo mismo. La vida que lleva esa chica no es buena, además aquí vivimos gente común y corriente.
Justin negaba con la cabeza de solo escuchar a su tía hablar.
Mientras tanto en la sala.
- Sigo sin entender señor Smith, ¿Porque tengo que estar yo para la última voluntad de mi hermana?
Para Amber saber que su hermana le había dejado algo, le provocaba curiosidad.
- Enseguida lo sabrá señorita.
Smith sacó de su portafolio un folder con la documentación que Rachel había dejado y empezó a abrirlo.
- Veamos que hay por aquí... Documentos bancarios y una carta... ¿Quieres que lo lea o prefieres hacerlo tú?
- Por favor - la joven le dio señal para que él lo hiciera.
" Mi querida hermana
Te parecerá descabellado lo que acabas de escuchar del notario Smith, pero desde la muerte de mamá comprendí que nadie tiene la vida comprada y la muerte no avisa cuando toca a tu puerta.
Desde niñas siempre nos hemos apoyado y nuestra madre siempre nos inculcó la unidad entre las dos. No sabes cómo lamento que hayas continuado con tu vida lejos de nosotros, pero entiendo perfectamente tus razones, siempre has sido una mujer libre y de corazón valiente, tú hiciste lo que yo jamás me atreví hacer y por esa razón te admiro y estoy convencida que eres la persona indicada para lo que te voy a pedir.
Aunado a esta carta podrás encontrar los datos de una cuenta bancaria a nombre de Kevin e Isabella, encontrarás una cantidad considerable que alcanzará para pagar sus estudios hasta la universidad, tú eres la albacea de esa cuenta y podrás disponer del dinero con la ayuda del señor Smith.
Lo siguiente que te voy a pedir, puede ser una gran responsabilidad para ti, pero eres la única en quien confio. Si yo llegara a faltar antes que mis hijos sean mayores de edad, te cedo su custodia. Quisiera decirte que con papá estarán bien y no lo dudo; sin embargo él cada día envejece más y no me gustaría dejarle esa responsabilidad...
- Espere... ¿Que está diciendo? - Amber se puso de pie alterada por lo que acaba de escuchar.
- Por favor señorita Campbell, permítame continuar - pidió el notario y continúo leyendo.
... Entiendo si al principio está petición te causará desconcierto y no sabrás cómo afrontarlo, pero eres la única en quien puedo confiar para cuidar a mis hijos, son lo que más amo en el mundo y no hay mejores manos que las tuyas para velar por su bienestar y enseñarles que la familia es lo más importante.
Por favor Amber, no les des la espalda como papá lo hizo contigo, te amo hermana.
Cuando el notario terminó de leer la carta, se quedaron en silencio pues notó la ausencia de Amber.
- Tal cómo dice la carta, aquí están los datos de la cuenta y la contraseña para acceder a ella, si gusta puedo...
Amber interrumpió al señor Smith.
- Espere un momento, esto... No puede ser yo...
- Señor Smith, ¿Eso que acaba de decir es verdad? - Georgina y Lourdes salieron de la cocina - Es verdad que la señorita Amber será la tutora de los niños.
- ¡Increíble! ¿Cómo pudo Rachel hacer eso? - dijo Lourdes con desden.
- ¡Shh! - exclamó Georgina.
- Es lo que dice en su última voluntad.
Amber no prestaba atención pues estaba tratando de procesar la información.
- Amber... Llamó Justin.
La mirada de la joven se posó en el pequeño Kevin que se encontraba escondido detrás del barandal de la escalera y la miraba con ternura.
- Si... Me permiten, necesito resolver algunos asuntos.
Amber salió de prisa de la casa y tomó la camioneta vieja de su padre.
- ¡Huyendo del problema, cómo siempre! - opinó Lourdes.
Durante el camino, Amber no sabía cómo reaccionar ni que decir, las lágrimas corrían por su mejilla ¿Cómo cuidaría a dos niños? ¿En qué estaba pensando Rachel para ponerla como su tutora?
Sin darse cuenta llegó a la entrada del cementerio. Se bajó de la camioneta y caminó hacia la tumba de su hermana y dónde también descansaban los restos de su madre.
- ¿Porque a mí? - preguntó sollozando - ¡¿POR QUE YO RACHEL?
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Comments
Maria De los Angeles
está muy buena tu novela se va desarrollando muy bien te felicito 👌 pero también te digo que no tardes tanto tiempo en subir capitulos has un maratón por favor
2023-04-28
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