Salimos de aquella casa con una calma que resulta extraña. Mi abuela no se deja engañar y yo tampoco puedo permitirlo. Mientras caminamos, mi abuela me empieza a interrogar para saber exactamente qué fue lo que vi en esa habitación. Ella solo me dice que sabe que lo que molesta a esta mujer y a sus familiares no es nada bueno, porque en la casa se siente esa pesadez. Le explico todo con lujo y detalle, desde lo que me pasó hasta lo que había en esa pequeña habitación. Mi abuela solo me dice: "Nunca en tu vida trates de que alguien te ame y no hagas nunca tratos que a la final sabes que no podrás cumplir". Yo solo asiento.
He sido testigo de ver lo que son capaces de hacer los amarres y brujerías de gente novata que no les importa el precio a pagar. Llegamos a la parada de bus y siento como si me dijeran "voltea", y sin dudar lo hago. Allí está esa señora con cara de poseída con la tabla ouija en sus manos. Sé que no fue ella, pero esa tabla puede dominar lo que sea. No por nada es un portal. Mi abuela observa y caminamos hacia ella, pero ella solo se da media vuelta y camina de regreso a su casa. Nosotras, por obvias razones, la seguimos.
Mi abuela me susurra que, así nos de rabia y ganas de dejar a la gente con sus demonios, no debemos ni podemos. Nuestro deber es ayudar para evitar que se haga tarde y no poder llegar a remediar un error.
Al llegar a la casa, en la entrada hay 2 hombres y 3 mujeres llorando locamente. Cuando uno de los hombres ve a la mujer, sale corriendo hacia ella y le arrebata la tabla de sus manos y la tira a un lado. Este le grita que reaccione, que dónde está. Mi abuela y yo nos vemos horrorizadas y salimos corriendo hacia donde está esta gente. Mi abuela es quien habla.
Carmen: "Suelte la y dígame dónde está quien. Nosotras estuvimos con ella casi 1 hora y no había más nadie". El hombre ve a mi abuela con odio y le dice que no se meta, pero la señora que no trajo a esta casa empieza a gritar que su nieta está en peligro, que el demonio en su casa la tiene y que ella no la consigue. Yo, sin pensar, salgo corriendo y agarro la tabla y me apresuro a la casa guiada por Cipriano, mi muerto de compañía. Él me guía a donde debemos hacer la consulta. Hay lo que necesito: las velas, los carbones y la cascarilla. Saco de mi bolso mi bebida espirituosa para ser cajón de mi muerto y evitar que algún demonio quiera tomar control de mi cuerpo. Saco mi pequeña libreta de oraciones y empiezo. Esa gente entra a la casa y está horrorizada de ver tal altar que tenía esta mujer, pero para serles sincera, en estos momentos no me preocupaban ellos, sino esa nieta de la que ni sé la edad.
Hago mis oraciones e inicio mi sesión espiritual invocando todo ente, sea espíritu, demonio o lo que moleste la casa. Con la ouija, pido que me respondan preguntas básicas para saber si son reales o mentira. Una vez que me aseguro de que llamo la atención de estos seres, me doy a la tarea de hacer lo que realmente hay que hacer. Mientras tanto, mi abuela, con la ayuda de un péndulo y una campana tibetana, revisa el aura de la casa y se asegura de que las cosas no se nos salgan de control. He decidido hacer esto sola, sin la ayuda de mi abuela, ya que ella está muy anciana y no quiero que le pase nada. Me da miedo que en uno de estos trabajos me la arrebaten. Mientras la tabla me orienta, mi abuela está atenta a lo que digo. Aunque hay cosas que debo preguntarles a estas personas porque al final, no conozco cada rincón de esta casa y hay sitios que son un secreto. La tabla ha mencionado un sitio húmedo lleno de tristeza y recuerdos que hace muchos años dejó allí un hombre. Allí se hizo algo que no se debía y aparte, hay un entierro. Interrogo a los hombres, pero solo uno se delata. Me agacha la cabeza y no me mira de frente, así que mejor dejo que me guíen. Me levanto y camino fuera de la casa. La dueña de la casa me grita que no la deje, que ella nos necesita.
Dato importante: cuando una persona es poseída o, como en mi caso, soy cofre de un muerto (al que le doy permiso para entrar en mí), nuestra figura cambia levemente. Puede ser que nos veamos más crueles o más musculosos y nuestra voz cambia, pero es por la energía de este.
Me volteo, pero no soy yo quien responde, sino Cipriano. "No te estoy abandonando, solo estoy buscando a quien me pediste que te regresará", y seguimos caminando. Detrás de la casa, había como un cuarto. Al abrirlo, llegó un olor podrido que cualquiera vomitaría. Decido entrar y cierro por pocos segundos mis ojos para acostumbrarme a la oscuridad. Abro lentamente mis ojos y veo un interruptor a pocos pasos. Al encender la luz, me quedo quieta, hasta que se me olvida cómo respirar. La niña tiene muchas heridas en su cuerpo, rasguños y hematomas. A veces, los entes pueden dejar nuestro cuerpo muy dañado. Me acerco despacio, pero mi abuela me detiene. Las mujeres nos venían siguiendo y corrieron hacia la niña, pero esta le arrancó parte de la oreja y reía tan fuerte. Solo dijo que esta mujer merecía eso y más por golpearla y que la mataría si tuviera una oportunidad.
La gente es débil a estas cosas, sus emociones de odio ayudan al demonio a mantenerse, pero tengo miedo. Por primera vez, el miedo se ha apoderado de mí, y no porque haya un demonio, sino porque ¿qué cosas guardarán estas personas? ¿Y si esto no nos traerá problemas a mi abuela y a mí por descubrir algún secreto grave? La gente loca no mide sus actos ni a quién lastiman. Creo que mi abuela leyó mi pensamiento porque me ha sacado a rastras del cuarto y me dice que llame a las amigas y a un cura, pero que en esto no me va a dejar avanzar. Que esto es algo muy delicado y que soy muy joven para lidiar con algo así. Mi abuela llama a la señora de la casa y explica lo que hará. Yo, por mi parte, salgo corriendo a donde dejé la tabla para poder cerrar la sesión espiritual y no correr riesgos de que algo se me pegue o me siga a casa. Una vez hecho, salgo al frente y mi abuela me espera para llevarme a casa. Le dice a las personas que ya ella vuelve con un equipo para tratar con la niña y lo que pasa, pero que no me involucra a mí en esto. Agarramos el bus y voy callada, muy callada. Me pregunto si la niña estará bien y si de verdad saldrá de esto. Muchos que usan la ouija terminan muertos. Nadie está preparado para ese tablero, nadie.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 22 Episodes
Comments
Dayana Fuchs
Terminan muertos en los peores de los casos como también abren puertas a cosas malas en el sitio donde lo hacen o como dice ella se le pegan a las personas entes malas que se alimentan de esas personas sin saber y las cosas en el entorno de esa persona cambian o también los enten poseen a las personas y es bastante engorroso sacarlas....
2024-06-05
1
Laura Bustamante
Estoy pegada y preocupada por la niña.
2024-05-02
1
yade
Debo decir que es.la primera novela que leo una trama donde se involucra louija , y entes espirituales. Es muy interesante.
2024-03-30
1