Escarlata se sorprende a ver a Diego, sentado en la sala, junto a su padre.
E: ¡Diego!
Diego se levanta de su asiento y le toma la mano a Escarlata, dándole un tierno beso en su frente. Sin embargo, a Escarlata se le pusieron sus cachetes rojos, con la acción de Diego y más frente a sus padres.
Carlos: Permiso, los dejaremos solos, para que platiquen, — Por favor Diego, siéntate como en tu casa.
D: Gracias, señor Benner. Le dice Diego, con una leve sonrisa en su rostro.
Escarlata está mucho más sorprendida, a escuchar a su estricto padre diciéndole esas palabras.
Mira a Diego y le pregunta:
E: ¿Por qué viniste?
Diego mira la mano de Escarlata y responde:
D: Me preocupé a saber que tiene dolor.
E: No tenía que molestarte en venir a visitarme— Solo me duele un poco.
D: Por favor, siéntate Escarlata y no es ninguna molestia para mí.
Escarlata se sienta y mira a Diego que se está comportando como si viviera ahí:
E: Te está tomando muy en serio las palabras de mi padre.
Diego, sonríe y también se sienta, pero al lado de Escarlata, respondiéndole:
D: Tratándose de tus padres, — Siempre le voy a tomar sus palabras y más con respecto.
E: ¿Quiere decir, que en verdad, te está sintiendo como en tu casa? Le pregunta Escarlata, cruzando sus brazos.
D: Claro que sí, — Me siento como un miembro más de esta hermosa familia. Diego pausa y acomodándose en el sillón, pero al lado de ella: — De hecho, me siento como en casa. Le responde Diego, con una gran sonrisa.
Escarlata no dice nada y el se queda mirándola fijamente:
D: Te ves hermosa.
E: No mientas, estoy en piyama, — Ahora bien, tú eres muy atrevido, en visitarme sin avisar y encontrarme a mí así, en estas fachas. Le dice Escarlata, respirando profundo.
D: No tengo por qué mentirte Escarlata, — Así en piyama y sin una gota de maquillaje, veo tu verdadera belleza.
Escarlata
Nos quedamos en silencio, mirándonos el uno al otro. Pero mirándolo bien, la verdad es que este hombre es realmente bello, elegante, extremadamente hermoso, como si lo habían mandado hacer.
D: ¿Quieres que me vaya? Le pregunta Diego, con una de sus cejas levantada.
E: Sí.
Diego sonríe.
D: Ya me iré, para que descanses.
E: Perfecto— Gracias por venir.
Escarlata
Ha pasado más de 2 meses y Diego ha estado muy pendiente de mí, aunque solamente lo veo a veces, como una sola vez a la semana. Sin embargo, para ser sincera me estoy acostumbrando a él. No obstante, creo que por su parte, Diego, solamente me ve como su amiga, o talvez como parte de su familia. Puesto que yo tampoco le voy a demostrar que me estoy acostumbrando a su presencia y al menos que él no me escriba, o me llame, yo tampoco lo haré. Por otra parte, ya mi mano está mejor, y así como Diego me lo prometió, al mes, mi profesor me dio el examen y lo mejor de todo es que lo pase con un 100. Por fin, ya casi me graduó, pero diariamente tengo un dolor de cabeza, porque don Diego, me envía a su conductor, para que me lleve a la universidad. Sin embargo, continuamente yo lo rechazo, pero como quiera, él sigue mandándomelo, de modo que antes que el chofer llegar a la casa, yo lo que hago, es que me vuelo la pared, de la parte atrás de mi casa. Y como siempre, Diego me está llamando para reclamarme porque no me fui con su chofer. Ahora bien, él tiene que entender, que yo no soy, su esposa, ni su novia, ni mucha menos familia de él, para el estar enviándome conductor.
A veces, cuando él dura varias noches seguido sin visitarme, a propósito, yo me voy a dormir a casa de mi amiga Evelyn y apago mi celular. No obstante, al otro día, cuando lo enciendo, recibo más de 100 mensajes de parte de Diego, preguntándome como me siento, o como me encuentro, o en donde yo estoy, o que porque no le contesto; sin embargo, yo no le responde. Porque si en verdad yo le importara, él a mí me visitara más frecuentemente.
Sonido de celular.
Ring, ring
E: Hola.
D: ¿Hola, mi niña hermosa como esta?
E: ¿Bien y tú?
D: Mejor, debido a que te estoy escuchando.
Unos segundo de silencio entre los dos.
D: Me gustaría invitarte a cenar— ¿Puedes?
E: Si claro.
D: Grandioso— Paso por ti a las 7:00 pm.
E: Bien, aquí te espero.
Escarlata
Dio mío, primera vez que voy a ir a una cena con Diego. Bueno, luego pasaron las horas, me bañé, me vestí casual, con un pantalón Jean azules ajustado, una blusa blanca con los hombros descubiertos, mis zapatillas de taco fino alto, color piel y mi bolso color café, pero con mi cabellera suelta.
7:00 pm suena el timbre
Abro la puerta, Diego se me queda mirando y enseguida me abraza, dándome un beso en la cabeza.
Mirándola a los ojos:
D: Te ves preciosa.
E: Gracias, igualmente y sin tu saco y corbata, tú te ves más juvenil.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 264 Episodes
Comments
Joaquina Garcia
ya quiero saber algo de el porque conoce al papá de Escarlata
2024-01-13
0