Una mirada insidiosa fué sentida por Alejandro, al mirar a su alrededor pudo notar rápidamente de quién se trataba.
Una joven dama, de largo cabello negro y ojos azules lo miraba fijamente sin disimular su interés.
Dandole un vistazo de arriba a abajo, la joven le pareció atractiva, pero nada de otro mundo, era una cara que vería un día y al otro no recordaría.
Por más que Alejandro haya pensado de este modo, no tenía idea de lo que pasaba por la cabeza de aquella joven, ella no sé conformaría con solo verlo.
Kelsie apuntaba a Alejandro, sabiendo que él era la persona de la cuál Irina había hablado, sería muy obvio si fuera de inmediato a él, por ello, desde ese día, Kelsie asistió al casino y siempre se posicionó en el mismo lugar observando el juego de azar que Alejandro.
Las miradas se cruzaron una y otra vez, durante muchas noches, para Alejandro era evidente que aquella joven lo venía a ver a él.
Entonces, después de casi una semana de estar bajo su atenta mirada, al fin después de terminar su apuesta, la invitó a beber un trago.
- Alejandro: no me gustaría pensar que estoy siendo narcisista, pero hace varias noches que puedo sentir la mirada de la Señorita sobre mí.
- Kelsie: de hecho no lo está siendo, claro que lo he estado mirando todo este tiempo.
- Alejandro: un gusto, mí nombre es Alejandro Reggis, y la Señorita es?
- Kelsie: encantada, mí nombre es Kelsie Bridgetown.
- Alejandro: oh hija del Conde Laris Bridgetown.
- Kelsie: así es, es un honor que el joven Marqués reconozca a mi familia.
- Alejandro: entonces usted ya sabía quién era yo...
- Kelsie: oh! fuí descubiertas, bueno creo que es imposible no saber quién es, alguien tan atractivo llama inevitablemente la atención y hace que uno quiera saber todo sobre él.
- Alejandro: [ saber todo sobre mí... creo que eso no es posible] Suena como si la Señorita estuviera interesada en mi, le gustaría beber un trago?
- Kelsie: [ bien... demos el siguiente paso] Claro, me encantaría.
Ambos se dirigieron a la barra del casino, Alejandro pidió un trago para él y Kelsie pidió lo mismo para ella, mientras Kelsie trataba de enredar a Alejandro con conversación que a él no le interesaban, Alejandro se bebió unos cuantos tragos.
Aunque Kelsie pensaba que estaba logrando su cometido, el de ganarse el interés de Alejandro, por lo único que él tenía interés era por su cuerpo.
La noche había avanzado hasta pasar la mitad, Alejandro se ofreció a acompañarla a su carruaje, por el camino, un pequeño tirón de manos termino con Kelsie contra una pared y Alejandro frente a ella.
Era obvio lo que pasaría, y Kelsie no sé negó, besos apasionados se desataron entre ambos, sus alientos con un toque de alcohol se mezclaron varias veces, manos hábiles recorrieron el cuerpo de Kelsie, todo parecía avanzar hasta el punto final, pero Kelsie no pensaba terminarlo ese día.
Su juego era hacer crecer el deseo de Alejandro por ella, hasta que él terminara buscandola.
Cuando la mano de Alejandro estuvo peligrosamente cerca de su intimidad, Kelsie lo detuvo.
- Kelsie: creo que es suficiente por hoy...
Los movimientos de Alejandro se detuvieron de inmediato, podría ser un mujeriego, pero no haría nada que una mujer no quisiera hacer.
- Alejandro: entiendo... la veré otro día Señorita.
Ese día Kelsie y Alejandro, dejaron a medias algo que buscarían terminar otro día.
El cumpleaños de Irina se acercaba, a ella no le gustaba realizar grandes celebraciones, y por ello siempre terminaban festejando con su familia y Alejandro.
Alejandra había estado pensando en que regalarle, no era fácil elegir algo para alguien que lo tenía todo, pero él también sabía que cualquier cosa que le diera a ella le encantaría.
Una fugaz sonrisa apareció en él mientras pensaba en la gran expresión de felicidad que hacía Irina cada vez que él le daba algo.
Sus ojos se agrandaban con sorpresa, se iluminaban y parecían bailar, su sonrisa tan dulce siempre lo hacía sentir bien, e incluso a veces ella terminaba abrazándolo tiernamente, no había nada mejor que ver a la pequeña Irina feliz.
Pasando por frente a una joyería, una delicada gargantilla con un rubí en el centro llamó la atención de Alejandro.
- Alejandro: [ a ella le gustara esto...no es igual al color de sus ojos, pero cualquier cosa le quedará bien...]
El cumpleaños número dieciséis de Irina había llegado, un almuerzo con sus padres, Aleksei y Alejandro, agradable como había sido siempre, el estar rodeada de las personas que más quería era lo único que le importaba y por lo cuál estaba agradecida.
En la tarde, la hora del té junto a Aleksei y Alejandro era divertida como de costumbre, ese fué el momento elegído por Alejandro para darle su regalo.
- Alejandro: puedes abrir los ojos.
Alejandro siempre hacía lo mismo, hacía que Irina cerrara los ojos y ponía frente a ella en regalo que preparo, ver la emoción reflejada en sus ojos era un espectáculo para él.
- Irina: oh! Es tan hermosa, me gusta!.
Aleksei: claro que te iba a gustar, no importa que te regale esté tipo, siempre te gusta. Mis regalos fueron mejores, mucho mejores!
- Irina: jajajaja mi hermano nunca aprendera.
Irina tomo la delicada gargantilla de la cuál un precioso rubí resaltaba e intento ponérsela, pero no podía hacerlo sola, así que Alejandro sin preguntar se encontró corriendo su cabello a un lado y colocándole la joya.
Algo tan insignificante, para Irian era un completo desastre, el sueve toque de Alejandro la hizo ponerse nerviosa, tanto que después que él terminara de ayudarla, ella busco una excusa tonta para salír del lugar y recobrar el aliento.
- Irina: i-iré a verme en un espejo.
Aprovechando que Irina se retiró por un momento, Alejandro se tomó el tiempo de preguntarle a Aleksei que le ocurría, ya que no estaba como de costumbre, algo no estaba bien.
- Alejandro: que pasa contigo, porque hoy no tienes buena cara, aunque has tratado de disimularlo te conozco bien, y es demasiado extraño teniendo en cuenta que hoy es el cumpleaños de Irina.
- Aleksei: lo has notado...
- Alejandro: así es, estás enfermo acaso?
- Aleksei: no, es sólo que, escuché algo que no me ha gustado...
- Alejandro: algo que no te ha gustado...
Por un momento Alejandro pensó que se trataba de algo sobre él y su vida nocturna, pero pronto descubriría que no era así.
- Aleksei: accidentalmente escuché a mi padre y a mí madre hablar sobre Irina y ... propuestas de matrimonio...
- Alejandro: Irina... y propuestas de matrimonio!? Propuestas de matrimonio para Irina!? Que demonios, que bastardo ha sido!?
- Aleksei: bajá la voz, ella no sabe nada sobre esto... No es cualquier bastardo, él Rey de Argea...
- Alejandro: él Rey de Argea es un bastardo anciano! cómo se atreve.
- Aleksei: no es él, es su hijo la propuesta es del primer príncipe... Él Rey conoce a mi padre y por ello sabe que tiene una hija.
- Alejandro: tus padres, tus padres... aceptaron?
- Aleksei: no lo sé aún, pero no creo que mis padres quieran comprometerla tan joven y no creo que quieran que ella cargue con un peso tal como el de ser Princesa heredera de otro Reino, pero... rechazar la propuesta de un principe es difícil...
- Alejandro: que demonios...
- Aleksei: cambia esa expresión y actúa normal, ella ya viene y no sabe ni debe saber sobre esto...
Por más que Aleksei le dijo esto, Alejandro no pudo evitar pensar en lo que había escuchado hace un instante.
- Alejandro: [ Irina como novia... Irina como novia... no puedo siquiera imaginar eso]
Los pensamientos de Alejandro se enredaron y no lo dejaron actuar con normalidad por el resto del día.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 49 Episodes
Comments
Elisa Patico
ahí está, no comen ni dejan comer
2024-06-20
4
Jasmin Hernandez
Autora tiene el mismo nombre de la enemiga de Irina con el de su hermano.
2023-04-04
0