Drooling Mirrors.
Capítulo 3, Segunda Parte.
Disfrutando Del Otro Mundo.
—En otras ocasiones, me sucedió lo mismo con otras chicas, ellas han visto el espejo y mis ojos. Pero en ningún momento, sucedió ésto, significa que en el momento en que nos vimos cara a cara, te enamoraste de mí Kim Jelsin.
—¿Que tratas de decir con eso?
—Ni yo mismo pude entender exactamente cómo funciona la maldición, pero cuándo se activó contigo, desde ese momento supe que la maldición funciona. Sí nuestras almas se conectaron a primera vista. —explicó Keane, mientras observa directamente a los ojos de Kim.
—¿Almas conectadas? —preguntó con confusión.
—Te voy a mostrar, por favor dame tú mano y cierra los ojos.
—¿Q-que vas hacer? —preguntó con miedo y con la voz temblorosa.
—Confía en mí —dijo Keane en un voz baja y por primera en un tono muy amable.
Al escuchar su voz tan hermosa, Kim no resiste y decide confiar en él.
A continuación Keane sujeta la muñeca de Kim con delicadeza, se inclina y le da un beso en la palma de su mano.
Kim se sonroja tanto, que siente un hormigueo por todo su cuerpo. Su mano se apodera de su cuerpo por breve momento y cómo si fuese automático. Le propina una enorme cachetada a Keane. Aún que Keane aparenta no inmutarle.
—¡Lo siento Keane!
—No importa, me sobre pasé.
Kim con mucho remordimiento, intenta sobarle la mejilla a Keane.
—No importa Kim, ahora vamos a besar el espejo.
—¡Sí ya voy! —respondió Kim totalmente apenada— ¿Vamos al lago?
—Bueno, pienso que no es una buena idea, ya que están los perdedores ahí.
—¡Es cierto! —recordó— ¿entonces en la salida del parque? Después cada uno tomaremos los caminos para nuestra casa... Digo nuestras casas, osea tú en la tuya y yo en la mía Heee hehehe.
—Bueno.
Ambos caminan hasta la salida del parque.
—Bueno Keane, ya es hora.
—¿Estás lista?
—Sí.
Kim se pone el espejo en sus labios, luego gira sus ojos en dirección a la carretera y observa que un perro está apunto de ser atropellado por un automóvil.
Kim se quita el espejo de la boca.
—Espera Keane, antes tengo que hacer algo.
Kim comienza a caminar en dirección a la carretera para rescatar el perro. Carga el perro y se devuelve despacio hasta ponerlo en un lugar seguro de la calle.
Luego se devuelve hacía dónde está Keane, con la cabeza abajo.
—Hiciste algo bueno, pero es inútil evitar su cruel destino —dijo Keane en un tono serio y seco.
Kim alza la cabeza y observa a Keane con lágrimas en los ojos.
—Al menos tendrá un día más para vivir, sentir, comer y amar —respondió con una sonrisa.
Keane no responde pero, por un segundo se conmovió al verla llorar.
Kim coloca el espejo en su boca y Keane se le acerca lentamente hasta besar el otro lado del espejo, luego sin mediar más palabras, da la vuelta y comienza a alejarse.
El tiempo vuelve a la normalidad, el hombre que intentó golpear a Keane cerca del lago, se asustó al ver que ambos jóvenes acaban de desaparecer.
Aúnque algo confundida de lo que acaba de suceder, Kim se sube en el primer autobús, pero antes de subirse se le queda viendo por unos segundos:
—Keane... ¿Por qué eres así? —pensó en voz alta.
El perro que salvó Kim, se impresiona al ver que se encuentra en otro lugar. Ya que recuerda a la perfección que la rueda del automóvil lo iba a arrollar. Después de unos minutos comienza a perseguir un gato, cerca de un basurero, lo persigue con mucha velocidad, cruza por un restaurante chino y salta por encima de unas mesas. Al cruzar la calle, una luz resplandeciente le ciega la vista.
La gente sale del restaurante al escuchar el chillido agonizante. Observan el perro atropellado por las ruedas de una motocicleta.
Keane llega a su casa, solamente se encuentra él.
—A pesar de todo, se toman a la ligera el poder del espejo —comentó Darkness.
—Así que al parecer, volvieron —dijo Keane, observándolo con desprecio.
—Pensé que no te diste cuenta, al parecer no eres tan idiota —dijo Moon apareciendo detrás de las paredes, cómo si fuese un fantasma.
—Estabamos en el parque, cuándo se desaparecieron. Algo me dice que ni ustedes mismo tienen el control del espejo ¿me equivoco? —explicó Keane mientras se cambia de ropa.
Ambos gatos comienzan a hablar al mismo tiempo, articulando cada palabra como sí fuese uno:
—Verás Keane, el Drooling Mirrors, funciona de formas misteriosas, perdemos el control de nuestros poderes y aveces volvemos al mundo espiritual sin previo aviso. Nunca nadie había comenzado la maldición, así que somos nuevos en ésto, estamos empezando a notar sensaciones por cada día que pasa.
Keane camina hacía la cocina y mientras busca algo de comer le pregunta:
—¿Que hay de malo en la sensaciones?
—Eres un mortal, nosotros fuimos creados por la diosa de la luz, desde el primer día que tenemos uso de razón, nunca sentimos sensaciones a la de un ser vivo.
—Significa. Que al igual que yo, van a estar más cerca de cambiar por cada día que pase, van desaparecer cada vez que se paralice el tiempo.
—Por la mala suerte, sí —respondieron los gatos, observándolo con su fría mirada.
—Pues no piensen que les compraré comida para gatos, no quiero animales y no necesito de su compañía. Ambos pueden dormir en el sofá o afuera, realmente me da igual.
—¿Dormir? Eso me recuerda algo. Estuvimos en tú mente desde el aquel día, ahora tienes diecisiete años y ahora que te vemos bien, eres otro Keane desde que estás con ella, ¿recuerdas algo sobre la conexión entre almas?
—Lo recuerdo todo, les digo que no va a suceder nada. Es inútil pensarlo, por eso hoy no voy a dormir, trataré de despejar mí mente y concentrarme en otras cosas que son realmente importantes.
—Eso no servirá de nada.
—Pierde efecto si no se duerme en el mismo día. Mientras tanto ustedes dos, dormiran en el sofá.
—¡Estúpido Mortal, no me puedes obligar a algo o tocar un sólo pelo de mí cola.
Keane le hace cariño con su mano, detrás de las orejas.
—¡Bueno! Un minuto más y luego te declararé la guerra.
Keane los soba, viendo los gatos con su colérica mirada.
—Estos dos gatos me recuerdan a mí mascota de cuándo era niño —pensó—, fue la primera vez que tuve a una verdadera amiga.
Llega la noche, Kim se coloca su pijama y comienza a leer unas páginas de su libro favorito.
—¡La Sombra de Sara, es el mejor libro que mezcla misterio y terror que eh visto!
Kim comienza a recordar el beso que le dió Keane en la palma de su mano.
—No puedo sacarme de mí mente ese momento —dijo al mismo tiempo que toca la palma de su mano con sus dedos—. Hizo algo muy atrevido, aunque no entiendo su motivo, debe ser que simplemente quería besarme ¿será? Aún siento el hormigueo en las manos, ¿tendré parásitos en el estómago? En cualquiera de los casos mañana voy a ir al médico.
La alarma de su reloj comienza a sonar, Kim lo alcanza con la mano y lo tira al suelo, destrozandolo al instante.
—No aguanto ese molesto ruido. Ya deben ser las once, ya tengo que dormir.
—¡Kim! —gritó el hermano desde el cuarto del al lado.
—¡¿Siiii hermanito?!
—¡¿Rompiste el despertador nuevo que te compré?!
—Sí, lo siento. Prefiero que me despiertes tú hermano.
—¡Olvidalo, no rompas nada, hasta mañana!
Kim echa una pequeña sonrisa. Luego se acomoda para intentar dormir, después de unos cinco minutos cae profundamente dormida.
A continuación se encuentra en la cima de un edificio junto a Keane.
—Que hermosa vista, tienes que verlo —dijo Kim, viendo desde arriba, los edificios y los autos que con mucho esfuerzo se pueden ver de lo alto que se encuentran.
Keane se le acerca a Kim y le muestra su mano, en forma de invitación.
—¿Quieres que te dé mí mano? Está bien, aunque sé de qué algún modo me voy arrepentir de ésto.
Al darle la mano, Keane la sujeta con fuerza y luego camina hasta el borde y la lanza con fuerza. Kim observa que el edificio es demasiado alto, al mismo tiempo que no para de gritar, mientras cae nota que Keane está justo al lado de ella y el suelo se vé cada vez más cerca.
A continuación Keane le sujeta la mano y ambos comienzan a volar entre las nubes. Ambos comienzan a volar cerca del mar, Kim nunca se había dado de cuenta los hermosos que se ven los peces y el agua. El sol brilla con fuerza junto con eso los lindos ojos de Keane.
—¡Esto es hermoso! —exclamó Kim con una sonrisa— desearía que me regalarás una sonrisa.
Keane se acerca y le da un pequeño beso en la boca a Kim.
A continuación Kim se despierta al escuchar los gritos de su hermano.
—¡Ya son las siete de la mañana, es hora de que te arregles!
—¡Ya voy!
—¡Valeee! Ya está listo el desayuno.
Kim observa hacía sus peluches, mientras se encuentra sumergida en el basto mar de sus pensamientos.
—El beso... Se sintió muy real —pensó con miedo, mientras toca sus húmedos labios con sus dedos—, aún puedo sentir sus labios calientes cuándo me besó en el sueño, ¡pero que está pasando! El beso fue tan parecido cómo el beso que me dió en el parque, ambos se sintieron igual. Ese beso, ese beso... Me gustó.
Drooling Mirrors.
Autor: Denyer Polanco.
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Updated 36 Episodes
Comments
○● ElithD🤧😜🦊 ●○
Ahii.. La cachetada😅🤧🤧 pobre 🤧
2023-02-07
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