Drooling Mirrors.
Capítulo 1, Segunda Parte.
El Primer Día De Clases.
—No, en realidad no. Es más fácil y simple de lo que crees —dijo Kim con un poco de vergüenza.
—Ah, ya entiendo ¿quieres algo más, conmigo? Aunque puedo ser simple, pero no fácil.
—¡Queeee Nooo es esoooo! Solamente quiero ir al parque a tomar aire fresco, no quiero llegar a casa tan temprano y no quiero estar sola, por si algún extraño se acerca, nosotras nos defendemos juntas.
Shil comienza a reír, ya que en realidad no se esperaba un motivo tan simple.
—¡Cuenta conmigo! —exclamó Shil con emoción, mostrando su dedo pulgar.
Ambas toman el autobús y llegan al parque después de unos quince minutos. Kim camina hacía el lago, junto al lago está un banco en dónde ambas se sientan y toman sombra del árbol que está justo al lado de ellas, mientras que se comen dos barras de chocolate.
—Y bien, ¿pensaste en la propuesta del chico más lindo del salón?
—Realmente, no es mí tipo, pero sí tú quieres estar con él. Te ayudaré —dijo Kim con un tono amigable.
A Shil se le empiezan a brillar los ojos, luego la abraza apretandola con fuerza.
—¡Graaaacias! En realidad si me gusta mucho ese chico, pensé que eras de esas del grupo de compañeras malas que le quitan los chicos a sus amigas.
—Pero, él no es tú novio —dijo Kim mientras mastica un trozo de chocolate.
—Por los momentos, él aún no lo sabe —respondió Shil con confianza y tranquilidad, mientras juegas con un pequeño pedazo de chocolate con su lengua.
—Oye en realidad tú nombre no es Shil ¿o sí?
—No, en realidad mí nombre es más largo, pero prefiero que me llamen Shil. Odio mí verdadero nombre.
—¿Enserio? No debe ser tan malo.
—A mí no me gusta, es cómo cuándo escuchas cómo suena tú voz realmente. A muchos les gustaran pero a tí, no.
—Entiendo —dijo Kim sonríendo.
Kim se levanta para observar el lago, pero de la nada llegan dos hombres.
—Hola niñas, ¿que hacen aquí a ésta hora? Deben ser las cinco de la tarde —dijo el hombre hablando con un tono de voz calmado, cómo si la tratase de seducir.
—Sí tienes razón Shil, levántate tenemos que irnos —dijo Kim sintiéndose incómoda.
El amigo que está junto al hombre empuja con poca fuerza a Shil, lo suficiente cómo para volverla a sentar en el banco.
—No se pueden ir. Apenas está comenzando el día ¿no se pueden quedar un rato más? —dijo el compañero observando a Shil fijamente, cómo si hablara con su mirada, las oscuras intenciones que tiene.
—Queremos estar solas —insistió Kim.
—¿Por qué solas? Sí pueden tener la compañía de dos hombres fuertes cómo nosotros —el hombre se detiene para analizar con sus ojos el uniforme de Kim y Shil— unas jóvenes estudiantes, que suerte.
—Son unos asquerosos pervertidos, apenas tenemos diecisiete —dijo Kim con molestia, frunciendo el ceño.
—Somos mayores, pero ¿has escuchado el dicho de que la fruta sabe mejor cuándo no está madura?
—¡Asqueroso!
A continuación Kim le escupe en la cara, el hombre se limpia rápidamente con sus dedoso.
—Yo te enseñaré modales, niña.
El hombre levanta su mano y apunta directamente al cachete de Kim. Ella cierra los ojos, a lo que parece ser un golpe en su suave y sensible rostro.
A continuación Kim abre los ojos y observa que el puño de su agresor, es detenido por alguien que lo sujeta con la palma de su mano. Al voltear bien, observa que fue Keane quién lo detuvo.
—En realidad sí que son asquerosos —dijo Keane— yo les enseñaré a respetar a las menores de edad.
Keane golpea al hombre en la cara tan fuerte, haciendo que el hombre perdiera el equilibrio cayendo dentro del río. Su compañero salió corriendo en su ayuda.
Kim está aún asustada de lo que acaba de suceder, que al voltear observa a Keane irse a lo lejos, sin darle tiempo de agradecerle.
—¿Que decías Kim, sobre algo que juntas nos defendemos? —dijo Shil en un tono de broma.
Kim se molesta por el comentario de su amiga, pero su atención se desvía a la gran cantidad de gente que está entrando al parque.
—En buen momento está llegando las personas ¿no podrían haber venido antes y evitar que esos asquerosos nos molestaran? —le dijo Kim a Shil.
—Debe ser que hay una especie de concierto pero de rock —respondió Shil en un tono de voz tranquilo y a la vez dulce, a pesar de lo que acaba de suceder.
—¿Así que un concierto de Rock? Bueno, tenemos que irnos Shil.
Al llegar a la casa, Kim se acuesta en su cama muy agotada. Su hermano toca la puerta y entra en su habitación.
—¡Kim! No te duermas, necesito que estés despierta para que me acompañes a ver un ¡toque! —dijo el hermano con emoción y alegría mientras hace gesto con su cara de emoción.
—¿Por qué pones esa cara tan tonta? —preguntó Kim riéndose.
—Es porque es un concierto de Rock con mis tres bandas favoritas ¡omg! Estará en la banda "Eterniux" es puro Hard Core.
—¿Ya vez?
—¿Ver que?
—Me hablas casi que en idioma Rock, yo no sé de qué me hablás, me encanta el pop y el K-pop, ¿no sé qué hago en un concierto de rock?
—Pues, no todos los días viene Eterniux a Ohio y necesito sí o sí, ir acompañado.
—Supongo que no me puedo negar, ya que hoy le pedí lo mismo a una amiga, pero para no aguantar las súplicas de mí hermano iré —pensó Kim.
—¡Por favooooor, acompáñame y te haré favores por tres meses!
—Que sean cuatro.
—¡Gracias, mí hermosa Kim! —agradeció el hermano dándole un fuerte abrazo.
—Pues salió mejor de lo que esperé, ¡no tendré que ordenar mí cuarto por mucho tiempo! Aveces es mejor pensar antes de hablar —pensó Kim con emoción, mientras se apartaba de su hermano.
Es hora del toque, son las once de la noche, no porque empieza a esa hora. En realidad empezó a las nueve, pero la banda más esperada es Eterniux, así que la gran mayoría vino unas horas antes ya que querían, ser los que estén más cerca de la tarima.
Kim llega caminando al toque con su hermano, el parque está totalmente lleno de gente.
—Vaya, creo que llegamos muy tarde Kim —dijo el hermano intentando forzar la vista, para ver desde lejos a algunos de los integrantes—. Hay demasiadas personas delante nuestro, observa toda esa gente que está delante nuestro, no puedo ver a ninguno ¡oh! ¡creo que ví a Dex!
A continuación el hermano de Kim se separa de ella para adentrarse en la multitud, Kim se impresiona de que la abandonara su hermano, pero no le da importancia, ella camina lejos de la eufórica multitud y decide darle la vuelta por el extenso parque. Que por suerte suya, encuentra el lago en que fue esa misma tarde con Shil, aunque a pesar del gran ruido de la banda, era casi imposible no escuchar toda la canción, ya que está a todo volumen. Haciendo que Kim sienta perturbado sus oídos, ya que no es su estilo ni en lo más mínimo de música a la que está acostumbrada a dilatar en su sensibles oídos, cuándo está sola en su habitación con los audífonos puestos.
Para sorpresa de Kim, el sitio no estaba completamente sólo, ya que estaba alguien bailando sin ningún sentido cerca del banco en dónde ella le gusta sentarse. Ella se acerca más, ya que en esa zona no está muy iluminado, se podría decir que es la zona más olvidada y casi secreta del parque, así que acercarse para reconocer el rostro de la persona que está allí, era casi una obligación por la cantidad limitada de luz. Al acercarse, se da cuenta que esa persona es:
—¿Keane? ¿Que haces aquí?
Keane se detiene y observa a Kim, tiembla un poco y comienza a reírse. Luego con esfuerzo, intenta aguantar la risas que desesperadamente le salen.
—Lo mismo que tú ¿no?
—Yo estoy caminando por un rato, hasta que mí hermano se canse ¿y tú?
—Yo estoy disfrutando del concierto.
—¿Pero tan lejos? Además no creo entender tú baile, no es que sepa muchos de rock, pero ellos no bailan del mismo modo que tú ¿o creo que no bailan?
Keane se queda en silencio por un segundo y luego le responde:
—Me encanta Eterniux, el estilo de música no define en cómo puedes disfrutar de ella —respondió Keane en un tono serio—, además al igual que tú. Sólo quería alejarme de las personas.
Kim no responde. Keane da un paso atrás y luego se da la vuelta para caminar lejos de ella, metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón.
—¡Espera! —gritó Kim, al ver cómo se alejaba Keane.
Keane se detiene aún sin girar la cabeza.
—¿Uh?
—Te puedes quedar, en realidad no me incómoda tú baile —dijo Kim con nervios.
—Ya es hora de irme, no es que me incomodes.
Al responder Keane comienza a caminar de nuevo.
De repente un impulso acelerado entre nervios y fuertes latidos del corazón le comienza a dar a Kim, al ver alejándose a Keane.
—¡Mí nombre es Kim Jelsin!
Keane se detiene para escuchar lo que ella le quiere decir.
—Me gustaría ser tú amiga Keane, cualquier cosa que necesites yo te ayudaré y te apoyaré —dijo Kim con dulzura y a la ves temblando de nervios.
Keane se da la vuelta y le regala una sonrisa de media mejilla a Kim.
—Está bien —respondió sosteniendo la sonrisa, se voltea y sigue su camino.
—¿Me ignoró? Que chico tan misterioso.
Ya en la madrugada, Kim y su hermano llegan a la casa. Kim entra rápidamente a su habitación, luego se desviste y se coloca su pijama favorita. La luz de la luna atraviesa la ventana, tocando con su luz la mitad de su cuerpo, mientras un mar de pensamientos le inunda la cabeza, quitándole el sueño y aún teniendo los mismo nervios que tuvo, desde habló con Keane.
—Ese chico nuevo... Es raro, aveces no muestra una expresión en su rostro, no muestra felicidad o desagrado, pero tiende a reírse de la nada, pero nunca le sonrió a nadie. Al menos en el corto tiempo que estuve observándolo, ¿pero me sonrió?. No es que me interese, pero el hacía un bailé muy extraño —Kim bosteza— tengo que tratar de dormir, mañana tengo que ir a estudiar que chico tan raro.
Kim se quedó profundamente dormida antes, babeando la almohada.
En la oscura noche, Kim vuelve a estar en el parque, observando bailar a Keane, pero está vez todo tenía un sentido entre su baile y la canción. Un baile que para ella no tiene sentido, al parecer que para él, sí lo tiene. Un baile en dónde todo el tiempo se vuelve más lento, un momento en que Kim describe como perfecto. Cómo si ambos estuvieran sincronizados, bailan juntos al ritmo de una canción que ni a ella misma le gusta.
Los rayos del sol, le pegan a Kim en la cara, despertandola al instante. Kim abre los ojos y empieza a recordar lo que soñó.
—Recuerdo que estaba en el parque de nuevo en la noche, bailando con Keane pero en el sueño ¡me gustaba cómo lo hacía! —pensó Kim con mucho nervios, mientras que abrazaba con fuerza su oso de peluche.
Drooling Mirrors.
Autor: Denyer Polanco.
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¡Hola mis queridos lectores! El capítulo iba hacer más largo pero lo recorté en dos partes para que no lo vean muy largo, sé que no acostumbro a crear historias de amor con menores de edad pero igualmente sigue siendo una historia de amor ¿no?, espero que les haya gustado y no sé preocupen que tengo proyectado más de 20 partes de ésta historia de amor juvenil ❤️
¡Espero que disfruten la historia!
La tendré lista de: Enero-Febrero.
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