Como pudieron, ambos llegaron a la habitación de su majestad. Gabriel quién debería estar sin energía, estaba completamente activo besando el cuello de Lucy, puesto a que él bebió lo que Lilith planeaba darle, ese tal vitafer que otorgaba fuerza suficiente, pero que también provocaba el estímulo íntimo de quién lo bebiera, por tal razón, Gabriel había actuado así de rápido con ella.
Ambos se encontraban sentados en la orilla de la cama, éste besaba el cuello de ella, abrazándola con fuerza. Gabriel le había quitado algunas prendas de ropa mientras le seguía con ese toque de sus labios en la piel de ella.
— Lucy... Quiero que me llames por mi nombre...
Dijo él, quitandole la última prenda que le quedaba, en igual se habia quitado el pantalón, mostrando aquél miembro levantado, Lucy, quién estaba acostada en el colchón, al verlo se sorprende, más no recuerda en que parte de la historia describió semejante parte.
— yo-... Aaah!~
Aún no pudo respónderle por el hecho de que él estaba saboreando donde se posan sus placeres, ella agitaba las caderas mientras que Gabriel seguía y seguía con su lengua. Llega un momento en el que él se detiene, besando cada parte del abdomen de Lucy, incluyendo ambos pechos, degustando ambos por igual, luego su cuello, y hasta llegar a centímetros de su boca.
— dilo, Lucy... Di mi nombre...— ordenó él, a la vez que abría las piernas de ella.
— ga-...— antes de soltar la palabra completa, sacó un gemido que le robó el aliento, ya que miembro estaba dentro de ella.
Aunque el la haya metido lento y suave, el tamaño no compenso ese trato. Sacando un suspiro lleno de placer, él movía lentamente su cadera para darle también ese placer a ella. Lucy se aferraba a la espalda de Gabriel a la vez que esos movimientos iban subiendo de velocidad, dejando arañazos y mucho jadeo por parte de ambos. Entre dándole, dándole Gabriel no sé cansaba, tampoco había llegado a su clímax, así que iba hacer una noche larga para ambos.
______________________ al día siguiente.
Cuando los rayos de sol toca la ventana de la habitación, llega a los párpados cerrados de Lucy, al despertarse se encontraba con un dolor sobre su caderas y parte baja, cuando medio se sienta, veía a su lado a un hombre, que si no fuese por las sábanas, podría admirar su gran cuerpo, tratándose de Gabriel que dormía profundamente.
Lucy al verlo se tapa la boca ahogando un grito, pues acababa de recordar lo que pasó anoche, recordando con exactitud como él la tocaba y ella a él, con una impresionante pasión ambos se había consumido como el fuego dejando aquella sensación en la piel.
La Joven al ver su camisón en la esquina de la cama, no dudo en colocárselo, cuando de repente siente una mirada...
— ¿Donde vas?— preguntó esa voz, ronca y fuerte.
Lucy al darse la vuelta, negó con las palabras.
— a ninguna parte... Su majestad, no se qué me pasó anoche-...
Tomándo a Lucy de la mano, Gabriel la jala hacia el, causando que ella esté encima de sus piernas. La joven posaba su mano en el pecho de él con completa libertad.
— te dije que me llamaras por mi nombre... Además, lo que nos pasó anoche fue mayormente mi responsabilidad, fuí yo quien te besó, él que te tomo como a nadie... Y el quién no dudaría en volverlo hacer.
Tales palabras habían dejado a Lucy sin habla, si él no estaba negando sus emociones ella tampoco lo hará. Así que se acerca más a él besándolo suavemente, pero este reacciona acelerando ese gesto, tanto, que cuando Gabriel se separa suena el final del beso.
— ¿Que es lo que sientes por mí?— preguntó ella.
Con seriedad en sus ojos, éste se expresa.
— no lo sé... No aún, pero lo único que es que te quedes a mi lado. Contigo, ya no siento el frío de la soledad que alguna vez tuve.
Gabriel vuelve a suspira, queriendo sentir otra vez a Lucy, pero alguien toca la puerta, anunciando lo siguiente.
— su majestad, ya los caballeros están listos para irse, solo esperan por usted...— un minuto de espera y el sirviente vuelve a preguntar— ¿Su majestad-...
La puerta se abre asustando un poco al sirviente, más la voz de Gabriel se encontraba en calma.
— dile al capitán que espere una hora. Que no sean impacientes en irse...
— s-si, como ordene.
Esa hora extra que Gabriel pidió fue para darle tiempo a él y a Lucy de arreglarse, ya que seguía con el sudor de anoche. Así que com su piel refrescada y ropa limpia ambos salen de la habitación.
Luego de que ese tiempo trascurrió, afuera de la mansión esperaba los caballeros algo hostinado.
— no entiendo. El emperador si se puede dar el lujo de tardarse, pero uno no... Que injusto.
Habló uno de los caballeros. Nadie le da la razón al ver al emperador detrás de ese hombre.
— ¿Quieres conocer lo que es justo?— Gabriel le coloca una mano en el hombro y se la va congelando poco a poco. El hombre súplica.
— ¡No, no, no... Su majestad, perdone la vida de este idiota, no sabía lo que decía!
— mantente callado entonces...— soltando su hombro, Gabriel se acerca al capitán— ya estamos listos, es hora de irnos.
Lucy iba detrás del emperador.
— ¿Estas seguro?... ¿Puedo irme sin mi maleta?
Seriamente él habla.
— en la capital te comprare ropa nueva, es hora de irnos...
Gael al ver a Lucy ir con ellos, no pudo evitar acercarse con una sonrisa.
— ¡Lucy, temía a que no vinieras!
La joven le sonríe de lado.
— te dije que yo podría hacerlo.
La mirada fría de Gabriel sube.
— regresa a tu posición, Gael.
El hombre asiente con algo de nervios, entendió de inmediato que no quería que el estuviera cerca de Lucy,
Para Lucy, esta nueva experiencia sería algo fuera de común, ir hacía la capital y al lado del emperador, pues conocerá las sensaciones que en su mundo anterior jamás pudo conseguir.
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Updated 23 Episodes
Comments
caprichosa
obstinado
2025-01-12
0
caprichosa
no entiendo, para que tomo la droga?
2025-01-12
2
Pricila Medina
Lucero te envidio comerte semejante monumento
2024-02-12
19