Midori observaba confundida al hombre que la detuvo en toda la entrada cuando iba en busca del emperador.
— ¿Por que siempre me detienes cuando estoy más apurada?
— me parece difícil de creer que Isao se haya casado contigo, por el hecho de que él es muy distante. ¿Quien eres?
— lo siento, no tengo tiempo...
— emperatriz... Digame por lo menos su nombre.
— Midori...— y por fin la joven se va en busca de Isao.
Shinji susurra su nombre, pues en el fondo él sentía lo mismo que Isao al conocerla. Ignorara la orden de irse del emperador y desea ver más de cerca a esta joven, quiere ver que será capaz por Isao.
Midori preguntaba a cualquier sirviente de paso para saber la ubicación del emperador, hasta que por fin se la dan llegando al patio principal del palacio, con su abrigo nuevo contra la nieve, su vista buscaba a Isao en cualquier lugar, cuando de repente escucha una voz conocida.
— estoy aquí, Midori... — era Isao que caminaba en dirección de ella, por ahora, su dolor de pecho desapareció por los momentos...
— Isao... Yo, lo siento por tu perdida. Era él a quien tanto esperabas en la boda ¿Verdad?
— si... Como sabrás, yo nunca uni lazos con mi familia, pero mi tío era un hombre terco conmigo... Sin darme cuenta, le tenía un poco de cariño. Al final, el emperador mando sus dominios lejos del palacio por una razón entre ambos y desde ahí ya no lo vi más ni supe nada de él hasta ahora.
Midori de inmediato lo abraza, éste sin esperar ese gesto se queda rígido.
— ¿Que haces?
— intento consolarte.
— no estoy triste.
— después de una temporada a tu lado, aún no eres capaz de abrirte ante mí... ¿Que debo hacer para que seas sincero conmigo?
Isao la separa un poco y la carga entre sus brazos. Con la siguiente declaración camina.
— te lo diré, solo... Déjame llevarte a un lugar donde olvidemos este día tan estresante como agobiante.
— ¿A dónde me llevarás?
— solo espera...
El emperador veía la comodidad de Midori entre sus brazos, él intenta serle sincero ante la verdad, pero le resulta imposible, pues solo quiere preservar la dulce sonrisa de ella, y no sus lágrimas caer de sus mejillas.
Cuando llegaron al lugar, de noche era, había gente a su rededor, las personas tenían lámpara de papel sin encender, Midori veía extrañada el sitio.
— hoy es un día del mes donde los habitantes lanza las lámparas al cielo junto con un deseo... A mi nunca me ha interesado este día, pero suponía que tú jamas lo habias visto y por eso te he traído hasta aquí...
Midori ligeramente sonríe, y él continua.
— ven hay un lugar donde verás mejor el espectáculo...
Tomada de la mano era llevada por él. En este lugar había una pequeña laguna, habiendo un pequeño bote para ambos. Ya dentro de la balsa, Isao rema hasta el medio del agua. De uno por uno eran encendida las lámparas, Midori observaba los pequeños resplandores al rededor.
— Midori... Yo-...
— ¿Si?
Isao estaba a punto de decirle la verdad sobre que la maldición va empeorando, pero al ver hacia sus ojos y su ligera sonrisa lo retracta y de inmediato cambia de tema.
— yo quería saber si te has sentido bien a mí lado.
— Isao, lo que eh sentido a tu lado es una experiencia maravillosa, jamás había conocido a alguien tan único como tú— ella se acerca más tambaleando el bote, tomando sus manos— y deseo pasar así el resto de mi vida contigo, con muchos hijos que cuidaremos los dos con bastante amor... Tengo esperanza de que tu maldición se está desvanecien-...
De imprevisto, Isao quita sus manos y la coloca en la cintura de Midori, la acerca más y suavemente une sus labios con lo de ella, a la vez que las lámparas hacen su labor de flotar en el cielo para cumplir el deseo de las personas.
“yo también deseo eso... Midori"
Pensó él emperador con deseo profundo, segundos después, un agudo dolor toma desprevenido a Isao, causando el rompimiento del beso para jadear de dolor y por último quedarse desmayado encima de Midori. La joven queda perpleja, y con los ojos en ancho al ver esto. Su voz para pronunciar el nombre de Isao se convertía en tartamudeo...
— I-... Isao...— la joven toma el cuerpo de él y lo gira para verlo, el emperador estaba pálido y comenzaba a sudar...— ¿Por... Que?... Su dolor ya no debería de haber vuelto. ¿Por qué ahora era más fuerte?
Hablaba ella mientras las lágrimas comienza a desbordarse. Se da cuenta de que su amor aún no rompía la maldición, de que Isao no le fue sincero con ella al decirle sobre esto.
De un momento que se suponía ser especial, resultó acabar de manera dolorosa.
Horas más tarde, Isao nuevamente abre los ojos, se fija que estaba en su habitación y que aún era de noche. Se sienta y aparta la sábana, observaba que nadie estaba en el lugar, ni siquiera Midori.
El se levanta y se sienta cerca de la ventana tomando su bata y esperando a ver si ella estaba alrededor...
“supongo que debe estar mal al haberse enterado de que mi maldición aún sigue de pie... Debo de buscarla..."
El emperador se cae de rodilla, no estaba capacitado para caminar ya que sus fuerzas se agotaban rápidamente. Respirando con agitación hasta que su cuerpo se tumba completamente al suelo... Cada vez se sentía más fatigado a la hora de respirar...
— ¡Isao!...— exclamó Midori con una bandeja del medicamento que tenía que usar si el emperador volvía a recaer.
Ella deja la bandeja a un lado y rápidamente se va junto con él. Midori con sus brazos sostenía a Isao, con lentitud él abría los ojos y lo primero que ve era ella con los ojos lagrimosos.
— todo esto es mi culpa... No te dije la verdad. No eh sido sincero contigo... Perdoname.
— ya no sigas por favor, hablas como si ya te quedará menos, como si está noche te fueras de mi lado...
— Midori...
— prométeme que no te irás... Que te quedarás a mi lado, que tendremos una familia, que seremos felices...
— escuch-...— la joven agacha su cabeza y rompe en llanto.
— por favor... Isao, yo te amo. No rompas más mi corazón de esta forma.
“Esto era lo que no quiera ver... Su llanto es peor que el dolor de la maldición..."
Isao al ver las lágrimas caer a su rostro, no pudo aguntar la afligides y sin darse cuenta, las comisuras de sus ojos salen gotas de dolor. Él se sienta y la abraza, los dos se aferran como si no hubiera un mañana para ambos.
Entre esta escena, una persona observaba a escondidas. Era Shinji, que se conmovió al ver algo que jamás pensó presenciar del emperador. Sabía que está chica era especial, ya que era la única en haberle causado esa lágrimas al mismo emperador...
En la mañana siguiente, cuando por fin Midori sale de la habitación de Isao, en el camino se encuentra a Shinji.
— ¿Como sigues el emperador?
Sus ojos se desvían a un lado con tristeza y le responde.
— está durmiendo. Ya le di los medicamentos y desde entonces ha dormido...— la joven comienza a temblar por las partes de las piernas y pierde estabilidad, pero Shinji la toma de los brazos para tomar firmeza...— yo... Pensé que lo estaba salvando, que su maldición se estaba yendo... Y ahora, veré al hombre que amo morír sin poder hacer nada.
— emperatriz... Tal vez conozca una forma de salvar al emperador. ¿Podría acompañarme a un lugar donde encontraremos la respuesta ante la maldición de Isao?
— ¿Sabes de su maldición?
— si, mi padre y yo éramos los únicos... Pero el antiguo emperador vio nuestras intensiones de ayudarlo y alejó a nuestra familia de este palacio.
— ¡Llévame ante ese lugar, por favor!
próximo y último capítulo: “los amo más que a nadie en mi vida"
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Updated 21 Episodes
Comments
Lita Wellington
Debe haber una cura Isao debe ser feliz con Midori.
2025-02-09
1
Irene Nievecita
Espero que no se muera sería injusto para Midore que ella quede viuda, ojalá logren revertir la maldición
2024-08-02
1
Corina Aranguiz
Qué podrá romper la maldición?? o quién??🤔🤔
2024-06-14
1