Después de observar la sombra oscura, Santa Klaus, concluye que los juguetes serían el mecanismo de transporte para que las sombras oscuras entren en las casas de los niños.
- Hay que desinfectar los juguetes que vamos a repartir en Navidad, no podemos permitir que el virus del terror invada las casas de los niños- dice categóricamente Santa klaus.
- Pero primero debemos buscar a la duende Elle, preguntarle si recuerda lo que la sombra le dijo en la cocina, ella debe ser otra víctima de la oscuridad- trata de justificarla el Duque Noel.
Bajaron con transportador directo a la cocina del Castillo Septentrional, pero no encontraron a la duendecilla Elle, la buscaron por todas partes, las cámaras la captaron saliendo del Castillo hacia las montañas nevadas, era de noche, estaba muy oscuro, siguieron el sendero con sabuesos del aire a quienes los aromas no los confunden.
Llegaron al Reino de los Yetis, viven en unas cuevas como iglúes donde, el Concejo de los Yetis en ese instante estaban reunidos, preocupados porque llegaron a su territorio sin previo aviso.
Los amigos de Nastia, observaban todo muy sorprendidos, no creían hasta ese momento en la existencia de los Yetis. Nastia, por ser heredera del Imperio del Norte, los conoce perfectamente, tiene a su mejor amiga de la infancia allí.
Nastia les explica, que ellos se mantienen ocultos, para evitar se les persigan o cacen como animales, sobre todo a los niños que son más vulnerables.
Además, los Yetis no son seres malignos, tampoco son peligrosos, son los guardianes de los seres perdidos en las avalanchas de nieve, son muy útiles para conseguir cualquier cosa viva o muerta, mágico o no mágico, su magia se limita a camuflarse en la nieve, a hacer desaparecer o a encontrar objetos perdidos.
El Duque Noel, se reúne con el Concejo de Yetis, para solicitarle ayuda para conseguir a la duendecilla Elle, pero llega tarde, ya la habían encontrado sin vida en las montañas. Suponen que alguien o algo la asesinó, observan el cadáver, tenía marcas oscuras en el cuello, había rastros de quemadura mágica en su cuerpo.
El Duque Noel, se queda con el Concejo de Yetis explicándole lo sucedido con la Sombra Oscura del inframundo. Se escuchaban los rugidos de los Yetis, era la forma de expresar su indignación.
Nastia prefiere llevarse de allí a sus amigos, porque los Yetis no son muy amistosos con los extraños, en el camino hacia el pueblo de cuevas de iglúes, les cuenta sobre su amiga Melina.
-Mi amiga se llama Melina, es una yeti la conocí cuando me perdí a los 7 años en las montañas, mis padres casi mueren de la preocupación.
Dejaron de hablarle a mi tío durante un mes, lo acusaron de no cuidarme bien, la verdad fue mi culpa, por traviesa me perdí- relata Nastia al recordar que a partir de allí vive en su cuerpo Zenya.
-Fui encontrada por Melina, ella tenía 10 años en esa época, me calentó con su magia y me llevó al Castillo del Aire casi muerta, siempre le estaré agradecida. Después de eso somos mejores amigas, en cada Navidad esquiamos juntas, cuando vengo a visitar a mi tío Noel-
- ¡Vayamos a buscarla! Tal vez nos pueda ayudar- comenta con esperanza Nastia.
-¡Melina!- gritó Nastia, ella se acercó, es muy alta, mide 2,20 m rueda a Nastia en la nieve con un abrazo, Nastia ríe por su demostración de afecto, los conduce dentro de su casa, para presentarle a su bebé yeti; su esposo es Gary, ya nos conocíamos también.
El bebé era una bolita de pelos blancos, de rostro, manos y pies rosados. Los Yetis viven alrededor de 50 años humanos, crecen y se desarrollan cada 6 meses, por eso son tan altos, y por eso su reproducción temprana es importante para la especie. Melina tiene 22 años yetis.
-Nastia, mi querida amiga viste a mi cachorrito, es lindo ¿Verdad?- su voz es melosa.
- Es bello ¿Lo puedo cargar?- le pregunto cuidadosamente, ya que a ellos no les gusta que dejemos nuestro olor en sus hijos. Además, están raptando niños Yetis, por lo que son muy celosos a la hora de confiar sus niños a humanos, aunque sean magos o elfos, como en mi caso.
- Solo a ti te lo permito- responde con celos Melina, mirando a los demás con desconfianza.
-¿Y cómo se llama tu yetito?- le pregunto cargándolo con ternura, el chiquitín me mira con curiosidad y sonríe.
- ¡Melina, se ríe conmigo, le simpatizo!- dice Nastia emocionada.
- Se llama Berd, y es muy tierno, mi corazoncito- dice cariñosamente Melina.
- ¿Qué hacen tantos humanos, elfos y duendes aquí hoy? ¿Pasó algo? ¿Hubo alguna desaparición importante?- pregunta Melina intrigada.
- Sabes que puedes contar con mi ayuda, si lo necesitas, eres la única Elfa en quién confío- confiesa Melina.
- Ya que lo mencionas, si necesitamos tu ayuda urgentemente- le explican lo sucedido con los juguetes a Melina, saltándose la parte del ataque de la Sombra Oscura del Inframundo, no porque no confiara en ella, sino porque los amigos estaban presentes y no quería que Joe lo difundiera en el periódico del Instituto, que ya escribía con mucho éxito en el RIMANK. Melina accedió al instante en ayudar.
Se fueron con ella, al Castillo del Aire, guiados por Yell, quien seguía sintiéndose culpable por todo lo sucedido. Le avisaron al Duque Noel que se irían de regreso y que Melina puede ser de ayuda para obtener pistas. Melina deja al pequeño Berd con su esposo Gary, él le advierte:
- Cuídate vuelve antes del amanecer, recuerda evitar ser vista por humanos- veía a los amigos de Nastia con fiereza y desconfianza. Melina asintió, besa tiernamente a Gary y a Berd. Salen en el trineo transportador.
Cuando llegan al piso 52, Melina huele aspirando como sabueso, reconociendo todo el ambiente, emite un gruñido como espantando algo o a alguien, que nosotros no logramos ver.
- Hay magia negra desintegradora, los objetos siguen aquí, pero transformados en moléculas esparcidas por todo el ambiente- Explica Melina con el entrecejo fruncido.
No salen de su asombro al observar como Melina puede detectar esas cosas.
- Esos 500 millones de juguetes ya tenían magia molecular reductora para que cupieran en este espacio- explica Nastia, quien ya conoce el modo de operar de su tío Noel.
- Melina ¿crees que puedas restituirlo a su forma original? ¡Por favor, di que sí! - la mira con ojos suplicantes Nastia.
-Por supuesto amiga, no será difícil intentarlo, esa es mi especialidad, para eso me adiestraron en el COP (Comité de Objetos Perdidos)- asegura Melina con orgullo.
- Ahora prefiero encontrar objetos que personas, no quiero llevar a nadie a casa, tú sabes por la seguridad de Berd; hay seres inescrupulosos que están raptando a los niños Yetis, no quiero exponer a mi hijito- expresa Melina con preocupación.
-Traten de colocarse todos ustedes en la entrada de este gran almacén, para que no sean aplastados por los objetos que aparecerán pronto- solicita Melina amablemente.
Empieza a recitar un hechizo en lenguaje antiguo yeti, entre rugidos y moviendo en círculo su mano:
- ¡Lobject krapinsc estruendont replic ono!-
Aparece un remolino de viento, que empieza a dar vueltas, atrayendo a todas las moléculas esparcidas desintegradas en el ambiente, aparecen primero luces, cambian a distintos colores, luego se juntan y forman cajas de los mismos colores de las luces, los regalos mágicamente aparecen ante nuestros ojos.
-¡Esto es un gran desorden!- Exclama Melina, y procede a ordenarlos por tamaño, colores y contenido.
Después que Melina termina de aplicar su magia, llega Santa Klaus, quedando maravillado. Sin poder contener las lágrimas por la emoción al ver los juguetes de los niños de vuelta. ¡Nunca había visto ese almacén tan ordenado! ¡Estaba tan agradecido de Melina!
-!Melina, la Yeti ha salvado la Navidad! jojojo- seca sus lágrimas con las dos manos y ríe al mismo tiempo Santa Klaus.
¡Todos reían, saltando y aplaudiendo de la alegría!
[Para la Imaginación]
Del clan de los Yetis
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Updated 62 Episodes
Comments
Juliet
Wow
2025-02-13
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