Una semana de vacaciones

Estela quedo sola con sus pensamientos y ese dolor que no se calmaba, no se iba. Se trató de arreglar la camisa lo mejor que pudo, Christopher había roto los botones, estaba hecha un desastre, fue al baño se arregló el cabello y limpio el maquillaje que tenía dañado.

(Cálmate Estela, cálmate, el es de esa forma, no esperes ningún tipo de consideración por parte de ese hombre, desde un principio lo sabías el solo te ve como un objeto sexual, un juguete que va a botar y sacar de su vida en el momento en que se aburra de ti ) se decía a si misma viéndose al espejo.

Salió del baño y fue a su asiento, por suerte no se topo con Christopher, según las azafatas este se encontraba con su amigo Anton en el bar del avión, algo que hizo durante el resto del viaje.

Llegaron a la primera parada del viaje, duraron dos horas en esa parada, mientras preparaban el avión y chequeaban a los nuevos pasajeros que iban a embarcar ese vuelo, algo que a Estela le pareció extraño ya que Anton le dijo que Christopher había reservado el avión completo solo para ellos tres.

- Por favor pasen por aquí, siéntense y coloquen sus cinturones de seguridad - La azafata apareció con un gran grupo de niños y niñas - bien entonces esperen aquí un momento sin moverse de sus asientos - se fue la mujer dejando a Estela confundida y escuchando las risas y cotorreo de los niños.

- Somos huérfanos - una pequeña niña de cabello rojizo y la cara llena de pecas sentada frente a Estela le hablo

- Perdón ? - Estela le pregunta con unas semi sonrisa, sin entender lo que la niña le decía.

- Por su cara pensé que no sabía quiénes éramos y que hacemos aquí - le responde la niña.

- Pues la verdad es que no.

- somos huérfanos de la fundación ( Una nueva Familia ) - le explica la niña.

- Muy bien, sabes por casualidad hacia donde vamos - en el itinerario de Christopher que ella había organizado no estaba hacer ninguna parada para embarcar a niños.

- No lo sé - sonríe.

- Bien, entonces creo que será un secreto hasta que lleguemos - le devuelve la sonrisa.

Estela paso un largo tiempo de vuelo compartiendo con los pequeños, escuchando sus historias que no tienen sentido alguno más que en sus pequeñas mentes con increíble imaginación, sus ilusión de tener algún día una familia con mamá y papá. Las azafatas aparecían de a ratos para atenderlos, ayudarlos a ir al baño, darles un refrigerio y alguna que otra golosina. Luego de dos horas de vuelo al fin llegaron al destino, sea cual fuera.

Los pequeños bajaron del avión de forma ordenada y siguiendo las instrucciones de las azafatas y dos mujeres encargadas del orfanato, una señora robusta de unos cincuenta años y una muchacha alta delgada de una veinticinco años.

Estela espero que todos los niños bajarán del avión para ella poder salir, no quería entorpecer la operación de desalojo tan coordinada que tenían los encargados. Al desbordar el avión se consigue con Anton quien estaba parado justo frente a ella.

- Vaya que si tardaste en salir - le dijo apenas estuvieron a una distancia para poder hablar.

- Espere a que todos los niños salieran para poder moverme - sonríe mientras caminan uno al lado del otro.

- Bien entonces vamos al hotel a dejar las cosas y luego te mostraré el itinerario - le toca la espalda para guiarla.

- Ok está bien, pero quisiera saber, dónde nos en encontramos, el venir aquí no estaba en la agenda y menos el recoger niños - le pregunta Estela sin dejar de mirar al frente y caminar guiada por Antón.

- Christopher no te explico nada ? - le pregunta incrédulo y la observa.

- No, no me dijo nada de esto, no se ni siquiera dónde nos encontramos - se detienen y Estela lo observa esperando una respuesta.

- Bien - le toca nuevamente la espalda para que sigan avanzando - Ese hombre es el rey del misterio. Bueno primero estamos en una isla privada, segundo los niños que ves aquí son de una de las beneficencias dirigidas anónimamente por Christopher - le explica - por cierto no se si te comento, pero el aquí no es Christopher Miller, aquí el es conocido como Allan Campbell un empresario benefactor, no vayas a olvidarlo. - le hace gestos con el dedo.

- Muy bien, supongo que eso es parte de la paranoia de Christopher, pero aún no me has explicado que hacemos aquí - empezaron a caminar.

- Cada año una vez al año Christopher se toma una semana para dedicarle a los niños del los orfanatos, los lleva a algún lugar donde los niños puedan jugar y divertirse sin restricciones, tambien hacemos competencias de juegos, los ganadores se llevan muy buenos premios - llegaron a un hotel, las habitaciones eran parecidas a unas chozas, aunque con todos los lujos, hermosa vista del paisaje, una sala de estar, mini bar (de las habitaciones de los niños se retiró el bar) televisión plasma de cuarenta y cinco pulgadas con sonido de alta calidad, camas Kings con sábanas de seda y almohadas de plumas , un baño enorme con cambiador y jacuzzi, sin duda un deleite para la vista.

- Vaya, cuánto lujo - se sorprendió Estela.

- Este es uno de los hoteles dirigidos por mi compañía, elimine las reservaciones por toda esta semana que los niños estarán aquí - Al llegar a las recepción se encontraron con Christopher quien no se encontraba solo en ese momento, con el de encontraba una mujer hermosa de cuerpo delgado pero bien tonificado con rasgos delicados y una piel blanca y brillante, la mujer estaba riendo cuando Anton y Estela se acercaron a ellos.

- ¡Antón ! - Se lanza la mujer sobre Antón y este la recibe alzando la y dando vueltas con ella.

- ¡Bianca ! cuánto tiempo sin verte, que delicia que estés aquí cada vez que te veo estás más hermosa- la baja al suelo.

- Siempre tan halagador - ríe.

- Para nada son simples halagos Bianca, sabes que tengo la razón - sonríe.

Estela estaba sorprendida de la escena y más por el hechizo que parecía envolver el momento, Christopher por su parte observa con una gran sonrisa a la mujer.

- Oh, Bianca déjame presentarte, aunque se que sería una imprudencia de mi parte pero ya que Christopher está embobado estudiando tu belleza - sonríe de forma burlona y toma la mano de Estela, algo que a Christopher no le gusto del todo y lo hizo notar con la expresión en su rostro, Anton no le dió la menor importancia - Ella es Estela la asistente de Christopher - la señal con un adema de la mano - Estela, ella es la señorita Bianca, prometida y futura esposa de Christopher.

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Comments

Rocio Raymundo

Rocio Raymundo

tiene prometida uh lo bueno que estela no está enamorado de el

2022-12-15

3

Erika Pérez Ac

Erika Pérez Ac

No tardes es subir capítulo x fa

2022-12-13

0

Mine Romero

Mine Romero

Hola, me gusta la novela, por favor más capitulos, gracias

2022-12-12

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