Ya había transcurrido una semana desde que su amiga Esther se marchara a su nueva vida en Canadá, Estela con la más grande convicción de salir adelante, comenzó a ir a entrevistas de trabajo, necesitaba conseguir uno rápidamente, pero para su desgracia comenzaba a perder el positivismo, a cada entrevista a la que iba era totalmente rechazada, si. importar sus referencias laborales y su muchos méritos.
-Lo siento mucho señorita, pero debo rechazarla - ya era la octava empresa que se negaba a contratarla - tiene un excelente currículum y muy buen porte, pero me temo que no puedo darle el ingreso lo siento - El hombre le entrega la carpeta y le hace un ademán con la mano a Estela para que salga de su oficina.
-Bien -Tomo su carpeta y salió molesta de allí.
No entendía que estaba sucediendo, todos les decían el mismo diálogo (Tienes un excelente currículum, pero, no puedo darte el ingreso, lo siento) parecía como si todos estuvieran de acuerdo en darle el mismo rechazo.
Estela estaba molesta, abatida y ya casi que desesperada, no podía seguir mucho tiempo en esa situación, aunque su amiga Esther y su esposo Miguel le hubieran dicho que ellos la ayudarían hasta que se logrará estabilizar no podía permitirse abusar de su amistad mucho tiempo.
Mientras caminaba de regreso a casa, pensaba en cuáles empresas estaban realizando entrevistas y en cuáles habían vacantes para su cargo, aunque en ya había intentado postularse para cargos de menor envergadura y ya la rechazaron en dos ocasiones.
MIENTRAS TANTO
El lugar era pintoresco, muy hogareño, el tipo de casa que Christopher nunca logro tener, se sentía el calor humano en ese sitio, estaba todo muy limpio y ordenado.
Miró un sofá que estaba al fondo cerca de la ventana y un pequeño librero pegado a la pared, se puso a ver los títulos de los libro que allí se encontraban y consiguió uno de auto ayuda, titulado ( El pez grande se come al chico) interesante título pensó, lo tomo y se sentó en el sofá a leer y esperar a que ella llegara.
ESTELA
De pasada fue a su cafetería favorita, compro un capuchino y una galletas hechas a mano, eran totalmente deliciosas, casi que hechas por dioses, bueno al menos eso sentía Estela en su paladar, luego de durar una hora y media allí tratando de buscarle solución a sus problema y de relajarse un poco, volvió a casa de Esther.
Entro a la vivienda, dejo su bolso en la mesa y subió a su habitación a quitarse la ropa y darse una ducha, luego de eso se vistió y bajo a la cocina a preparar la comida ya eran más del medio día, llegando a la cocina recibió la llamada de su amiga Esther a quien como siempre le dijo que todo estaba en perfectas condiciones y que todo está marchando muy bien en su vida, ella y Miguel ya se habían reinstalado en su nueva casa y ya se estaban adaptando a su nueva vida, ella como jefa de pediatría y el como director de la clínica, Estela se sentía muy bien cada vez que hablaba con su amiga y de lo bien que le estaba yendo, luego de casi media hora de plática se despiden y cuelga la llamada, fue directo a cocinar, pero algo llamo su atención, al final justo en el pequeño recibidor, noto en el piso una sombra, tomo un cuchillo de la gaveta y lentamente se fue acercando al lugar.
Al ver al hombre sentado en el sofá, Estela no pudo evitar un gran grito y antes de abalanzarse contra el con el cuchillo, logro reconocerlo, era Christopher Miller quien estaba sentado con las piernas cruzadas de una forma muy tranquila leyendo un libro, el hombre no se inmutó ni un poco al verla entrando en la habitación con un arma en su mano, el solo siguió leyendo y ignoro su presencia.
- Que haces aquí? - Le pregunto Estela quien ya había bajado el cuchillo y estaba más aliviada del susto.
- Por que le mientes a tu amiga ? - Le pregunta Christopher ignorando su pregunta.
- Te hice una pregunta, que haces aquí? quién te dejo entrar? - ahora estaba molesta por tal abuso a su privacidad.
- Yo me deje entrar y llevo más de una hora esperando que llegarás y luego una hora más para que te dieras cuenta de mi presencia - la mira y sonríe - vaya que eres bien despistada.
- No lo soy, solo que muy rara vez vengo a esta habitación, no tengo con quien compartirla así que casi nunca la uso - Esther y ella solían tomar café o té allí y hablar de sus cosas, pero ahora estando solo ella, no veía motivo para estar allí.
- Bien, ahora, cómo te fue en la entrevista ? - le pregunta el hombre.
- Cómo sabes que estaba en una entrevista ? - que acaso no había algo que a ese hombre se le escapara?, se pregunto Estela para sus adentros- No me digas que has estado siguiéndome.
- No me hace falta, a mí me informan de todo cariño, cuando eres un hombre poderoso y temido como yo, no hace ninguna falta preguntar - sonríe - ya con esta son ocho entrevistas a las que eres rechazada.
- Eso no es tu problema y te agradezco que salga de aquí - le señaló la puerta con el dedo.
- Claro que es mi problema, después de todo tu eres mi presa - sonríe.
- ¡Tu presa ! - Estela no podía creer lo que estaba escuchando - yo no soy un trozo de carne, idiota, te agradecería que te fueras.
- No lo haré, vine a hablar contigo de negocios - se acomoda en el sofá.
- Pues yo no quiero hablar de ningún negocio con usted, se marcha o llamo a la policía - lo amenaza
- Llámalos, no me importa, solo te informo que ellos están también bajo mi mando, en este mundo el hombre con mayor información es el que tiene más poder y lamento decirte que este que está aquí - se señala a si mismo - es quien maneja toda la información, no hay un solo secreto de estado que yo no sepa y por eso soy intocable - sonríe - así que te recomiendo que te sientes y me escuches.
- Bien, pero luego te irás - Estela se sentó en un pequeño sofá que se encontraba frente al sofá donde Christopher estaba sentado.
- Bien, seré directo contigo, acepta el trato que te propuse - la observa.
- Estás loco, no pienso aceptar eso - que se creía el.
- Bien, entonces serás una mantenida por tus amigos toda tu vida.
- Claro que no, pienso conseguir empleo dentro de muy poco.
- No mientas, se que te han rechazado de todas y cada una de las empresas a las que has ido y lo seguirán haciendo porque esas fueron mis órdenes - sonríe con malicia en sus ojos- ninguna empresa se va a arriesgar a tener problemas conmigo, porque saben que en tan solo una semana puedo llevarlos a la bancarrota, por eso no serás contratada en más ningún otra, solo en la mía.
-¿ Que? ......
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Updated 45 Episodes
Comments
Irma Alicia Garza Garza
Desgraciado. Pobre Estela.
2025-03-24
0
Anonymous
Interesante historia
2025-02-28
1
Ysenia Mosquera Graciano
no sé para que empieza algo si no puede ni actualizar seguido....
2022-08-24
0