18

-No.

Todos se habían volteado a observar el despliegue de confianza y posterior atropello. Nos observaban en silencio, ya que mi zombi y yo estábamos librando una batalla de miradas, y la tensión se iba acumulando. Hasta que el silencio fue roto por Yako.

-Bueno, la niña se ve muy decidida de la decisión que acaba de tomar. ¿Por qué darle una negativa tan rápido?

Indudablemente le caí en gracia a Yako, me venia defendiendo desde temprano ese día. Me hace sentir bien por lo menos haberle caído bien a una de las personas que conocí ese día.

A mi zombi no le agrado que su primo intercediera a mi favor. Le lanzo una mirada que bien podría haberle arrancado la cabeza, tanto que hizo que me encogiera de hombros casi imperceptiblemente, aun cuando no me estaba mirando a mí.

-Dije claramente que no. Es demasiado peligroso para alguien que no cuenta con ningún tipo de entrenamiento ni experiencia.

Respondió tranquilo y con naturalidad, pero tajante. No estaba dando pie a que el asunto se discuta.

-Bueno, pero eso se soluciona fácilmente. Con 6 meses de entrenamiento intensivo puedo convertirla en un arma mortal, aun tenemos tiempo antes de que terminemos de arreglar todos los detalles.

Adrián hablo con demasiada paz, recostado donde estaba, con un vaso en la mano, como si estuviera comentando algo acerca del clima.

-Creo que no quedo lo suficientemente claro que ya dije que no.

Mi zombi comenzaba a fruncir cada vez mas el entrecejo, se estaba empezando a enojar enserio.

Víctor se aclaro la garganta sonoramente, llevándose la atención de todos. Se encontraba de pie detrás de un sillón individual donde se encontraba sentada Nory, ambos con una copa de vino en la mano.

Mi zombi lo miro esperanzado, confiaba mucho en el buen juicio y sentido común de su padre.

-Yo no creo que sea mala idea. -Mi suegro se encogió de hombros, levantando la mano libre con la palma hacia arriba. Vi como los hombros de mi zombi caían decepcionados. -Siempre y cuando logre convertirse en un arma funcional y útil para nuestra misión a tiempo.

El tema quedo zanjado, ahora sí que no había mas pie a seguir discutiendo. La palabra de Víctor es definitiva y yo lo sabía, sabía que había ganado.

Miré a mi zombi con los ojos brillantes de emoción y a cambio solo recibí el frio arrollador de un iceberg gigante.

Lentamente se puso de pie, soltando mi mano, dejándome allí, apartándome de su presencia. El frio comenzó a invadirme. No, no es frio, es miedo. Quizás me pase de la raya.

-Ya que se ha tomado una decisión de forma colectiva, aunque evidentemente mi opinión no es necesaria, quiero dejar muy claro que yo no estoy de acuerdo. No voy a permitir que pongan su vida en peligro por el simple morbo de demostrar que si pueden hacerlo.

Acto seguido pasó por detrás del sillón donde me encuentro sentada y se dirigió dentro de la casa. Todos lo observamos en silencio hasta que desapareció por la puerta. Me quede desolada, no había pensado que podía provocar que se apartara de mí, yo pensé que le daría gusto que quiera pelear a su lado por su causa.

-No te angusties, espera unos segundos y ve a hablar con él. Solo esta preocupado por tu seguridad.

Nory intento tranquilizarme, obviamente mi rostro es un libro abierto.

-Es la primera vez que veo a Zombi tan interesado en alguien.

Yako hablo sorprendido y Adrián asintió con la cabeza en concordancia.

Yo prestaba atención a medias. En realidad, estaba contando los segundos para poder ir a buscar a mi zombi. En cuanto llegue a 30 me puse de pie, como si tuviera un resorte, pedí disculpas y me dirigí dentro de la casa.

A dos pasos de la puerta, ya dentro de la casa, se me desato un zapato así que me detuve unos segundos para atarlo, entonces escuché la voz de Pri.

-No entiendo porque tanto alboroto, si ella va a la misión y la “perdemos accidentalmente” nos la sacamos de encima, es un ganar ganar. Además, no va a poder aprender todo lo que necesita a tiempo, es imposible. Seamos sinceros, lo mejor que le puede pasar a mi hermano en este momento es que ella desaparezca y que vuelva a ser el Zombi que todos conocemos. No se porque siente tanta ansia de tenerla

cerca y entre mi mamá y yo le cubrimos todas las necesidades.

Me quedé sin aire, sentí como si hubieran agarrado mi corazón y lo hubieran estrujado en un puño. Me volteé y vi a Víctor mirando de reojo a donde yo estaba, me escucho. Tapé mi boca y seguí mi camino lo mas silenciosa que pude, aun a sabiendas de que era inútil ya que ellos podían escuchar el latir de mi corazón, y me dirigí a la habitación.

No quería quedarme a escuchar la opinión de los demás presentes al respecto, prefiero quedarme con la idea de que, a dos, al menos, les agrade sinceramente.

Al llegar a la puerta de la habitación, me detuve unos segundos a respirar profundamente y dejar atrás lo que acababa de escuchar. Solo debía concentrarme en arreglar las cosas con mi zombi.

Abrí lentamente la puerta y apenas asomé la cabeza. Vi a mi zombi sentado en la cama, con los codos apoyados en las rodillas y el rostro escondido entre las manos. Podía ver como sus hombros se sacudían levemente, también se muy bien que el es 100% consiente de que me encuentro allí.

Terminé de entrar lentamente y cerré la puerta, con suavidad, detrás de mí. Me quede allí parada, observando su reacción o, mas bien, su falta de reacción a mi presencia.

Conté hasta 15 y decidí acercarme. Me arrodillé en el suelo entre sus pies, tomé suavemente sus manos para apartarlas de su rostro y poder verlo. No podía creer lo que vi.

Mi zombi estaba llorando. Sus ojos estaban muy rojos, resaltando aun mas el dorado de sus iris. Me quede allí, sosteniendo sus manos y observándolo. Me tomo tan desprevenida que no sabia que debía hacer o decir, ni me acordaba bien porque estábamos en esa situación.

Él noto que no tenia intenciones de decir nada en particular, así que me tomo suavemente de los hombros y me pego a su pecho, tan bruscamente que me dolió el pómulo contra su esternón, pero no dije nada.

Podía sentir su respiración acelerada, interrumpida solo por algún hipo que aparecía al azar. Escuchaba claramente su corazón, que parecía que iba corriendo una carrera el solito.

A los pocos segundos comencé a notar las gotas que caían furtivas sobre mi cabeza. Lo abracé fuerte, tan fuerte como pude. El me correspondió el abrazo, aunque controlando la fuerza.

-Si llego a perderte no sé qué sucederá conmigo.

Más populares

Comments

Lupita Cuauro

Lupita Cuauro

hayyyy 😍😍😍😍 yo quiero un zombi así 🥺🥺😍😍

2023-11-08

0

jesus paradas

jesus paradas

Que Zombi más lindo.

2023-05-20

1

Veronica Escamilla

Veronica Escamilla

que padre que zombie tiene bonitos sentimientos

2022-03-30

3

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play