Jamás me hubiera imaginado lo que sucedió después, fue como si se hubiera abierto la caja de Pandora allí, en el medio de la mesa.
Iván se puso de pie golpeando la mesa con la palma de la mano.
- ¿¡Que!? ¿Ella va a escuchar el reporte?
Escupió, literal, las palabras repletas de indignación y enojo, mirando furibundo a mi zombi, en silenciosa acusación. Sus ojos negros lanzaban chispas, si las miradas mataran ya me habría arrancado la cabeza.
-Hermano, realmente creo que esto es una locura. Estás concediendo demasiada confianza y arriesgando muchísimo más por alguien que conoces hace apenas un par de meses.
Juancruz volvió a intervenir, igual de calmado y aun sentado en su lugar. Iván alternaba la mirada entre uno y el otro, espetando que, al menos, él pudiera “hacer entrar en razón” a su amigo.
-A ver niños, todos cálmense. Sam paso por interminables charlas con nosotros antes de que tomemos la decisión de incluirla en esta reunión. Ya el solo hecho de que ella misma quiera estar aquí, después de enterarse la verdad de nuestra manera de vivir, debería decirles algo.
Nory intento interceder y abogar a mi favor, pero no funciono como hubiéramos esperado.
Iván dirigió su venenosa mirada a Nory, su segunda mamá, según ellos mismos. Las palabras que dijo destilaban indignación.
-Lo que más me molesta es que ustedes, que son su familia, que sacrificaron tanto para mantenerlos escondidos, a salvo, le permiten arriesgarlo todo por… por ella.
Se contuvo a último momento antes de que se le escaparan las verdaderas palabras que quería decir para referirse a mí, pero bien sabía que una vez que soltara toda su peste no habría vuelta atrás. Todos los allí presentes sabíamos eso.
Debajo de su tez, más bien oscura, se podía ver como había comenzado a hervirle la sangre y le subía el color por el cuello y las orejas.
Todos sabíamos que Iván se había pasado de la raya, el mismo Iván también lo sabía porque se pudo ver el arrepentimiento en sus ojos ni bien termino de decir la frase, pero ya era tarde para retractarse.
- ¡Bueno basta!
Víctor golpeó la mesa y levanto la voz. Fue la primera vez que intervino desde que llegaron los muchachos. Los miraba a todos con esa mirada de que estaban todos regañados.
Se hizo el silencio en el comedor automáticamente y cada uno volvió a ocupar su asiento lentamente.
Recién cuando todos se hubieron sentado, Víctor se aclaró la garganta y desvió la mirada, liberándolos de las pesadas cadenas que los mantenía aplastados en sus asientos.
-Es completamente entendible que se preocupen por el bienestar y la salud de toda nuestra familia, pero esta no es manera de comunicarse.
No me atreví a levantar la cabeza, jugueteaba con los dedos de mi zombi que tenía agarrada su mano en mi mano. Solo levanté a penas la vista y pude ver a Iván y Lee realmente contrariados y apenados.
Ambos estaban muy quietos en sus sillas, con la cabeza gacha metida entre los hombros. Ninguno levanto la cabeza ni dijo nada.
En ese momento entendí que no solo yo me sentía tan presionada bajo la mirada de Víctor, era un efecto que tenía en todos.
Cuando hubieron pasado como 30 segundos de que estuvimos todos en penitencia, se alzó la voz de la salvación. Aunque la intención no era tan salvadora.
-Chicos… Ustedes son como nuestros hijos, los amamos como si lo fueran, los cuidamos y les enseñamos todo lo que pudimos. Yo hubiera esperado que nos tendrían un poco más de respeto. -Nory hablo tranquila, bajito, despacio, jugando con sus uñas maravillosamente largas. Luego los miro a todos con mucho reproche. - ¿Ustedes realmente creen que yo dejaría a mi príncipe que haga cualquier cosa que lo pusiera en riesgo? ¿O acaso creyeron que ustedes pudieran ver algo en esta niña que se me haya escapado a mí, luego de convivir con ella todos estos días?
Fue subiendo poco a poco el tono de voz, dejando ver que realmente estaba molesta, la habían ofendido.
Los chicos cada vez se encogían más y más en sus asientos, como los niños regañados que eran. Yo esperaba que en cualquier momento alguno de ellos resbalaría hasta quedar sentado en el piso.
Me dio un poco de gracia, pero me contuve… me sentí tan infantil como ellos, mofándome de que los estaban regañando a ellos y a mí no. Pero no estaba segura de que fuera así.
-Yo quisiera hablar, si puedo. – Tímidamente, Yako pidió la palabra muy bajito y con cautela. Víctor lo miro y asintió, dándole el permiso. Yako se puso de pie. -Chicos, hay que calmarse un poco. Ustedes saben que yo soy uno de los que más se ha sacrificado por esta causa, sacrifique mi niñez, mi infancia y buena parte de mi adolescencia. Pero eso no me da derecho de pretender aislar a Zombi y su familia, de ser así ninguno de ustedes estaría acá hoy. Esta familia sé arriesgo por cada uno de ustedes, cuando entraron a la familia. Ahora toca arriesgarse por ella. Entonces, ¿Quieren escuchar el reporte?
Antes de que nadie pudiera responder, Juancruz pidió la palabra y se puso de pie.
-Lo lamento, pero no estoy de acuerdo con todo esto y no voy a estarlo. Somos amigos hace 15 años, somos más hermanos que amigos. Pasamos muchísimas cosas juntos, tanto malas como muy malas y también buenas. Pero si permiten que ella se quede y escuche el informe, no voy a tener más opción que abandonar la misión.
Todos los espectadores conteníamos el aliento, boquiabiertos mirándolos a ambos. Luego de toda la historia que habían tenido juntos, me sentí horrible de ser la causante de que aquella amistad terminase así.
Mi zombi, lentamente, se puso de pie. Otra vez descanso una mano sobre mi hombro. Hablo pausado dejando relucir la pena en su voz.
-Hermano, no solo va a escuchar el reporte, en pocos días vendrá a vivir conmigo y no pienso detenerme hasta que acepte ser mi esposa. Sabes mejor que nadie cuanto te quiero, no quiero que te apartes de nosotros, pero para eso vas a tener que aceptarla a ella.
Se escuchó una expresión de sorpresa colectiva, hasta mía también. Pero mi zombi no lo tomó, o no dio señales de haberlo notado. Juancruz y él aún se sostenían las miradas intensamente, con el rostro estoico.
-Ya veo, es obvio que no hay nada que pueda hacer.
Juancruz hablo muy tranquilo y pausado. A pesar de que su rostro no expreso ningún sentimiento, en mi interior puse sentir como se le rompió el alma. Hubiera preferido que gritara, maldijera y pataleara. Sería más normal.
-Si esa es tu decisión, ya sabes donde está la puerta. Igualmente, sabes que siempre sos bienvenido, hermano.
Mi zombi también habló sereno, lo que desentono completamente con la gravedad de las palabras que acababa de decir.
Juancruz le dirigió una última mirada y enseguida bajo sus ojos a donde estaba yo, la piel se me erizó. Tengo muy claro de que yo soy la culpable de todo eso, sin que me lanzara esa mirada asesina.
-Lo único que espero es que la próxima vez que venga no vaya a ser para tu funeral.
Juancruz tiro esa bomba y abandono a mesa, dirigiéndose a la puerta.
La vi a Pri que tuvo la intención de seguirlo, pero Víctor la retuvo y la obligo a quedarse quieta donde estaba.
Juancruz no saludo a nadie, no miro a nadie.
Todos se quedaron en silencio hasta que pudimos escuchar que el portón de entrada se cerraba de un golpe.
Ese último golpe retumbó en mis oídos un buen rato. Es mi culpa, todo eso fue mi culpa.
El peso de todo lo ocurrido me cayó sobre los hombros, la nuca y bajo por mi espalda. Me aferré a los bordes de mi silla para estabilizar los mareos que me estaban atormentando.
Toda la habitación daba vueltas a mi alrededor, como pude alcance la mano de mi zombi que aún estaba en mi hombro. Él automáticamente se sentó a mi lado y me tomo del rostro para que lo mirara.
- ¿Estás bien? Amor\, ¿Qué sucede?
Otra vez escuchaba su voz como si me hablara abajo del agua, no puedo desmayarme en este momento, no puedo permitirlo.
De un momento a otro una voz me trajo de nuevo a lo que sucedía a mi alrededor.
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Updated 62 Episodes
Comments
Lupita Cuauro
me encanta 😍
2023-11-08
0
Yarly Ballesteros
me gusta todo lo que voy leyendo asta hora
2023-06-23
1
jesus paradas
6listo está preñada.
2023-05-20
0