Narra Maximiliano.
El fin de semana se pasó muy rápido y aún no saco a esa mujer de mi cabeza, su mirada me encendió, me incitó a poseerla, activo mi lujuria y aún no me la han podido traer, eso realmente me tiene enfurecido.
Salgo de mi habitación y me dirijo a mi despacho y visualizo a todos en el salón, doy los buenos días a lo que todos corresponden, detengo mis pasos y retrocedo al notar a mi padre Maximiliano quien tiene a mi hija en sus brazos, sonrió y me dirijo a él dándole un fuerte abrazo y luego me inclino dándole besos a mi niña mientras admiro lo bella que está cada día.
Me retiro de la reunión familiar y sigo mi camino al despacho, minutos después entra mi padre.
Maximiliano Padre : —entra al despacho y cierra la puerta a su espalda mirándome e indicándome una sonrisa cargada de cariño — Caro figlio (querido hijo), ¿cómo has estado ?
Maximiliano: — le devuelvo la sonrisa y me siento indicándole en un gesto con la mano que haga lo mismo — Algo estresado pero bien padre y, ¿tú?, cuéntame ¿qué tal estuvo el viaje a México?
Maximiliano Padre : —él se sentó y desahogo un poco el nudo de su corbata — Estuvo muy bien sin problema alguno, ya sabes como somos los Fiorelli — esbozo una sonrisa victoriosa y orgullosa —.
Maximiliano: — sonreí con el mismo egocentrismo y termine la frase por él — Rectos en sus negocios, de palabra y con Honor — él me miró con ese brillo de enorgullecido — Sí, lo sé padre, pero cuéntame ¿entonces haremos trato con los González ? — inquirí —.
Maximiliano Padre : — inclinó su cabeza hacia atrás y cerró los ojos, se le notaba cansado — Claro que sí hijo mío, bien sabes que los buenos negocios, grandes y redondos son mi especialidad y nunca pierdo una oportunidad — ensancho una sonrisa victoriosa con ese toque de superioridad —.
Maximiliano : — sonreí al notarlo y comprendí de dónde había heredado ese lado egocéntrico y de todo poderoso — Es bueno saberlo padre, entonces le avisaré a los chicos para que se pongan a trabajar en el cargamento que enviaremos a España y a Colombia — me gire en la silla para buscar unos documentos en otros cajones — padre, recuerda que tenemos que ir a Venezuela para poder solucionar el problema con Rodríguez y la aduana.
Maximiliano Padre : — se incorporó en su asiento masajeando se la nuca — Tranquilo hijo que ya eso está solucionado, hablé con alguno de mis contactos en Caracas y ya Rodríguez está en camino para acá , debe de llegar mañana en la noche — me miró nuevamente y sonrió al notar mi cara de tranquilidad al saber que él tenía todo bajo control — le dije que nos reuniríamos en el club y ya allí nos dirá todos los acontecimientos.
Maximiliano : — yo asentí y le dedique una sonrisa cargada de respeto y admiración — Está bien padre entonces me iré a verificar que todo esté saliendo bien con el cargamento de armas que llegó está tarde de Rusia — me levanté y chasquee mi lengua girando me hacia él — por cierto papá, madre ha estado furiosa y nadie sabe el por qué —lo miré haciendo un gesto de terror —.
Maximiliano Padre : — él me miró y sonrió de lado — yo si sé... Esta furiosa porque no quise llevarla a México — paso una de sus manos por su cara y exhalo divertido — Ella aún cela y cuida a su galán — me miró divertido — bueno vámonos porque hoy quiero disfrutar y contentar a mi Reina — jugaba con sus cejas en forma sexy —.
Maximiliano : — reí y lo agarre por el hombro — ¡ joder papá! –reíamos mientras salíamos del despacho—.
Me despedí de mi Padre y llamé a mis hermanos para que me acompañarán. Siempre quise hacerme cargo yo solo de todo el negocio familiar y así no involucrar a mis hermanos, pero ellos insistieron en seguir los pasos de papá y mío << al parecer los hermanos mayores también somos responsables de los demonios de sus hermanos menores >>. Soy el jefe porque mi padre así lo decidió, él quería alejarse un poco del estrés que conlleva este estilo de vida y también porque quería pasar más tiempo con mi madre y mis hermanos, aunque yo sé que aparte de todo eso era también para que yo me responsabilizará, madurara y dejará de buscar problemas por allí como un niñato insoportable << de adolescente yo era un dolor de huevos >>.
Llegamos al club y me dirigí al sótano de inmediato, entre a una habitación y allí estaba ella... la repugnante hija de puta de Carlota.
Carlota es la madre de mi niña, está hija de perra fue la mujer que ame en su momento cuando creía saber que era el amor <
El sábado la vine a ver y como estuve de muy buen humor decidí no torturarla pero mi madre me ha dicho que la mate o la libere porque no soporta oírla gritar cada vez que viene << a mi madre le gusta venir algunas veces para recordar el día que conoció a mi padre >> así que las primeras palabras de mi madre son las que siempre escojo para que a la larga no me vayan a dar dolores de cabeza.
Maximiliano : — entré a la habitación y cerré la puerta — Buongiorno dannata principessa ( Buenos días maldita princesa) — camine despacio hacia ella, que se encontraba sentada en un rincón de la cama — cuentame ¿que tal estás hoy? ¿cómo ha estado tu hospitalidad en la gran suite? —sonreí con maldad —.
Carlota : — Ella se incorporó en la cama y sollozaba mirándome a los ojos — Maximiliano perdóname , te pido porfavor me perdones... yo no quería engañarte... ¡ese maldito me engaño para que me acostara con él!... me tenía amenazada te lo juro por nuestra hija Maximiliano.
Maximiliano : — acelere mis pasos, la abofeté y la agarre por el cuello estampando la contra la pared — ¡CALLATE! ¡ callate la puta boca ! .. callate y no vuelvas a jurar por mi hija... Es que ni siquiera tienes derecho a decir que tienes una hija porque una madre no hace lo que tu hiciste con ella, eres una maldita hija de perra... ¡ la ibas a vender ! — apreté más mi agarre — pagaste para que la vendieran Carlota, como si se tratara de cualquier cosa... mi ira no es porque te revolcaras con ese cabron, eso me sigue dando igual porque en ese entonces ya no te amaba , esa mierda me daba igual , mi odio hacia ti es porque te atreviste a dar a mi hija para que la vendieran como cual pedazo de carne... y eso Carlota, eso sí que jamás te lo perdonaré, jamás — la solté y cayó de arrodillada a mis pies —.
Carlota : — lloraba y gritaba, en su mirada había miedo y eso era exactamente lo que deseaba, que me temiera — Maximiliano perdóname te lo suplico, perdóname... estoy arrepentida de todo, mi amor te lo ruego no me hagas más daño yo te amo, aún te Amo Maximiliano.
Maximiliano : — una risa fría, vacía y siniestra abandono mi boca — no Carlota — negué con la cabeza y la miraba con odio — tú no sabes amar, tú solo conoces la traición, el engaño, el repudio y la frialdad hacia un hijo – me incline hacia ella, agarrando le fuerte el mentón y haciendo que me mirará — Carlota ¿sabes que es lo peor de todo esto? — sonreí con maldad — que tú, Carlota, nunca conocerás lo que es el amor y mucho menos disfrutarás de ese amor tan maravilloso que da mi hija — deposite un beso en su frente y volví a sonreír — gracias, gracias por darme lo único bueno que la vida tenía para brindarte, gracias por mi hija Carlota — ella sollozaba pidiendo perdón , pero sus súplicas y perdón me daban igual, ya no quería escucharla así que desenfunde mi arma y apunte a su frente — Me saludas al bastardo de tu padre — una sonrisa se ensancho en mi rostro y apreté el gatillo —.
Salí de la habitación con los recuerdos haciendo desastre en mi cabeza, no niego que cuando le disparé me sentí relajado, sin remordimientos y un tanto excitado. Salí del sótano todo lleno de sangre << maldita sea pero si soy idiota, tenía que dañar el traje más caro, mierda >>, camine con dirección al pasillo y saliendo del mismo le dije a uno de mis hombres que le hablara a Sara, que la estaría esperando en mi oficina.
Sara es una mujer bella, es rubia alta con una figura magnífica , pero es una mujer común, es de esas mujeres que hacen todo lo que se les pide sin quejarse ni negarse, todo con tal de obtener aunque sea una leve mirada de afecto. Sara es muy buena en dar placer por eso siempre la busco a ella y no a otra, las demás son básicas, delicadas, pero Sara no, ella es una buena puta, obediente y un tanto estúpida, Aunque eso último ya me tiene algo aburrido, y no la he eliminado aún porque no quiero perder un buen revolcon, aunque mi paciencia ya está llegando a su límite con tantas estupideces que hace y dice.
— Subo a mi oficina y me siento en el sofá, recuesto mi cabeza hacia atrás y reposo mis brazos a lo largo, cierro los ojos para descansar un poco mientras espero a que Sara llegue —.
Mi mente viajó a esos bellos ojos negros que me regalaron seducción y un fuego abrasador << joder, si no me la traen lo antes posible entonces quemare esta puta ciudad en busca de ella >>. Esa bruja despertó a mis demonios lujuriosos y Sara pagaría las consecuencias.
Escuche el sonido de la puerta al abrirse y cerrarse despacio, el olor de ese perfume repugnante golpeó mi nariz, no me inmute, ella se trepo sobre mí besando mi cuello y haciendo movimientos circulares sobre mi regazo << joder, la tía sabe como calentarme >>.
Abrí los ojos y no la miro a ella, mis ojos bajan a su escote dejándome disfrutar de la vista que me brindaba, sus pechos son grandes . Sara busca mi boca, pero la detengo y la agarró por el cuello haciendo que jadee al instante, subo mi vista a sus labios y ella me regala una sonrisa socarrona. Elevó mi vista y su mirada derrocha amor y pasión — sonrió y niego para mí... pobre Sara, aún no ha comprendido que yo solo puedo ofrecerle placer, solo eso — vuelvo la vista a sus labios y la beso salvajemente , ella corresponde el beso de la misma manera y arrancándome la camisa me besa por el cuello y acaricia mi pecho.
Me levanto y le indico que se arrodille, ella me mira mientras yo desabrocho mi pantalón . Ella jadea y dejó que sea ella la que lo acaricié, inclinó la cabeza hacia tras, la vuelvo a mirar y ella hace el intento de saborearlo todo, sonrió al verla intentarlo otra vez, arquea en el proceso y ese sonido me enciende más, la levanto por el cabello y la empujó al sofá, me inclino sobre ella y le agarro los pechos con brusquedad... sé que le gusta porque me lo deja saber e inclina su cabeza hacia atrás y arquea la espalda entre gemidos, aprieto sus pechos y sus gemidos son música para mis oídos, estiró la mano y saco un preservativo de una cajita que estaba en la mesita justo a nuestro lado, me lo colocó y me acomodo entre su entrepierna , la vuelvo a besar salvajemente y aprieto su cuello nuevamente y sin previo aviso me abro paso en ella , está da un grito de dolor con placer y comienza a gemir muy alto, me mira y me regala una sonrisa tierna pero llena de lujuria — maldigo para mis adentros porque ella siempre jode el momento con sus estupideces de buscar amor en mí cuando yo solo puedo y quiero darle eso, placer brusco, salvaje sin ningún tipo de afecto — la miró con lujuria y le colocó la mano en la boca para tapar sus gritos y esas sonrisas estúpidas. Le sigo dando estocadas duras , una tras otras sin parar.
La levantó y la inclino cambiando de posición, ella jadea al sentir mis manos por su zona baja de la espalda, llevó mi mano a su entrepierna y me abro paso entre sus labios para llegar a su campana, la tocó y ella se estremece y grita más fuerte mientras yo le doy estocadas más rápidas, siento su presión y el momento en el que está apunto de alcanzar placer , ella se estremece entre mis dedos y yo me incorporo jalándola por el cabello nuevamente y estocandola con mucha más rudeza, después de varias estocadas el placer se hace presente y jadeo cerrando los ojos y esos jodidos ojos negros vuelven a mi, maldigo por lo bajo y una sonrisa divertida se dibuja en mis labios, me separo de ella para buscar las toallitas en mi cajón y poder limpiarme , ella me agarra por la espalda y me acaricia el pecho pero yo me giro hacia ella y esta me sonríe buscando mis labios con cariño, agarró sus manos y la parto de mí dándole una mirada cansada.
Sara : — ella se queda parada allí mientras yo me alejo, sonríe y nuevamente se traga su orgullo — Mi amor ya te extrañaba, te he echado tanto de menos — camina con sensualidad hacia mi —.
Maximiliano: — la miró y ruedo mis ojos — No comencemos otra vez con el mismo tema, Sara — me agarró el puente de la nariz con fastidio — ya puedes irte .
Sara : — ella exhala para controlar las ganas de llorar pero la rabia y el dolor la dominan — ¡¿ Por qué siempre tienes que ser un maldito idiota conmigo Maximiliano?! eres un insensible de mierda... Siempre me haces lo mismo sabiendo que te amo.
Maximiliano : —la ira llega a mí y me volteo con brusquedad caminando hacia ella, la agarró por el cuello estampando la contra la pared — Que sea la última vez que me hablas así, aquí tú eres una puta más que solo me da placer cuando me da la gana y listo — la suelto y doy un paso atrás — así que guarda tus falsas palabras e hipócritas para que se las digas a tus clientes que sabes que así te dan más propinas — la miré con indiferencia y me aleje de ella — ahora hazme el favor y largate antes de que cambie de opinión y te deje como a Carlota .
Ella salió de la oficina hecha una fiera, maldiciendo por lo bajo y conteniendo las ganas de llorar. Sufrí en el amor, pero ese no me ha sido motivo de cerrarme a él, simplemente no siento nada por Sara y nunca he creído en el amor de putas, esos nunca son sinceros.
Después de mi revolcón con Sara, revisé unos documentos y me fui a casa maldiciendo por lo bajo, matar a Carlota me dejó relajado y llega esta jodida loca y en vez de dejar cerrada esa puta boca para no dañarme la tranquilidad, no, ella tenía que abrirla y salir con sus idioteces, juro que un día de estos le dispararé en la frente aunque eso implique perder un buen polvo << joo, maldición Sara >>.
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Updated 73 Episodes
Comments
Heydee Cordova
una bestia Maximiliano.... cuando conozca a Katleen ella lograra doblegarlo...
2023-06-06
9
Sandra Herrera
Que horrible ese hombre !
2022-02-21
2
Landy Galeno
jaja está loco el tipo
2022-02-15
2