Jess una mujer joven diseñadora de modas de la empresa Salvatore, conoce a Mattia el único hijo del magnate: El señor Alessandro Salvatore, quien desea que su hijo siente cabeza y le de al menos un nieto, conoce a Jess desde hace años y la admira por su profesionalidad y entereza, le hace la propuesta de que enamore a su hijo, pero esa es una tarea titánica, Mattia es un mujeriego de alto calibre... Aceptará Jess la propuesta del magnate?
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Como un espía
Cómo podría iniciar una nueva relación con Carlo, si prácticamente eran como hermanos, aunque él ya le había revelado sus sentimientos, lo cual la tomo por sorpresa, le ayudo a abrirse camino en SALVATORE FASHION AND STYLE y Cuando estaba totalmente destrozada por los eventos terribles que cobraron la vida de Serge, Su apoyo en esos momentos fue vital y clave para que Jess se concentrara en su carrera y pudiera retomar su vida.
Tal vez podría darse una oportunidad con él, tendría que pensarlo mejor, pero la idea no la descartaba del todo.
Pero y Mattia? Ese hombre engreído, mujeriego pero terriblemente atractivo le movía algo.
Todo esto y mucho más rondaba en la mente de Jess. Alguien la asecha desde la oscuridad... Quien la observa?
Suspira y de pronto siente la presencia de alguien...
- Hace frío y no haz traído algún abrigo...
Se gira alarmada.
Se encuentra inminentemente con la mirada más intensa que jamás haya visto.
-De maravilla!!! Tenías que venir usted también aquí??
Le espeta Jess con voz apagada y una actitud derrumbada.
- Solo es que caminaba por las calles y de pronto ví que venías hacia aquí... Me dió curiosidad y si, te seguí.
- Mire, realmente no es el momento... No tengo ánimos de pelear con usted, estoy agotada...
Mattia ve su rostro, algo realmente grave le sucede, se acerca más a ella y le dice:
- No vengo a molestarte, es más, vengo a ofrecerte una tregua...al menos en lo que dura nuestra estancia Aquí.
Ella asiente, no emite ninguna respuesta con su boca.
- Bueno, y por qué estás aquí?
- El que tengamos una tregua no quiere decir que tenga que hablar con usted de mi vida personal, eso incluye el no decirle la razón de estar aquí. Si va a decir algo del trabajo solo digalo y déjame sola.
- Jess, puedo tutearte, prácticamente soy mayor que tu algunos años.
- Me da igual, hágalo!!
- Perfecto, pero tú igual tuteame...
- No, por qué básicamente es como tener una relación de confianza, y discúlpeme, no es así. Jamás confiaría en alguien como usted.
- Alguien como yo?
Bueno y cómo soy yo?
- Sobra decirlo...
- Quiero escucharlo de tu boca...
- Jajajaja créeme, no lo quieres. Vine aquí para estar sola, podría por favor disfrutar de la bella vista nocturna?
Lo estaba apartando, cosa que jamás le habían pedido antes, realmente era una mujer distinta a las que estaba acostumbrado a tratar, algo en su interior se encendió, era algo como una necesidad de poder abrazar a aquella mujer como si su vida dependiera de ello.
- Me voy... Nos vemos mañana en la junta.
Da media vuelta y se retira lo más rápido posible, se oculta de la vista de Jess y la observa nuevamente, quería descubrir más de aquella chica, por qué era tan hermética, solo dedicada a su trabajo, aquella mirada escondía algo... pero que a la vez despertaba un extraño sentimiento en su mente.
-*** Averiguaré qué es lo que te atormenta Jess***.
Cansada y fatigada deseaba estar ya sobre la cómoda cama, abrazar fuertemente su almohada y por un instante olvidarse de todo, ser otra persona, poder borrar el pasado de su mente... Desgraciadamente eso era imposible... Decidió que ya era hora de regresar al hotel.
Sus manos dentro de sus jeans caminaba cabisbaja mirando al suelo, como si pateara una objeto invisible.
Mattia aprovechó y fue siguiéndola silenciosamente, quería saber en qué habitación dormiría esta mujer de piedra.
Entró a la habitación, iba tan distraída que antes de cerrar la puerta... Mattia logró meter la mano y así escabullirse. La espiaria, solo así podría lograr descubrir algo más de ella.
Se sienta al borde de la cama y empieza a desvertirse para ponerse su pijama, se queda en ropa interior, libera sus pechos de ese molesto sostén, toma de un cajón camisón de seda color negro, su favorito... Desde las sombras Mattia observa en silencio, tratando de controlar sus instintos animales, esta mujer lo atraía como lobo Alfa a un pequeño ciervo, se deleita con su escultural cuerpo, que no es nada exuberante; más bien delicado, con unas largas y delgadas piernas, cintura pequeña, pechos pequeños pero firmes, su espalda, su espalda misteriosa en la que alberga una cicatriz difícil de ignorar...
-***(Qué te pasó Jess???)***
Mattia se cuestiona sobre el origen de aquella cicatriz. Hay un misterio que envuelve a aquella hermosa mujer, antes de que que pueda colocarse el camisón, se gira y Mattia logra ver una cicatriz más, pero está se encuentra en su vientre bajo, no es tan notoria... Cierra los ojos con culpabilidad y decide que ha visto suficiente, necesita salir del lugar en cuanto antes. Aprovecha cuan Jess se dirige al baño.
- ***(Tengo que salir de aquí, ni siquiera debería de haber entrado)***
Se sentía mal por haber violado la privacidad de ella, se sentía como un ladrón, se sentía culpable, pero a la vez satisfecho por qué descubrió que le gusta el color negro, tiene dos cicatrices, guarda un secreto y sobre todo descubrió que tenía que poseerla... Sería un gran reto por qué había demostrado en el tiempo que la llevaba conociendo que iba a ser muy difícil, sobre todo por que no sabía en qué concepto lo tenía ella a él; obviamente se imaginaba algo pero quería saber exactamente su opinión.
- Al fin! creo que no se dió cuenta, si no hubiera llamado a la policía...
Mattia se queda dormido tan pronto toca su cama pero luego un sueño tormentoso lo despierta, jadeando y sudando...
- Nooooooo!!!!!!
Toma aire desesperado... luego recuerda el sueño....
Jess casándose con otro, se daban el sí, pero al abrazarla el sujeto le clavaba un enorme cuchillo en su espalda, Jess moría... no le vió el rostro a ese hombre, se imaginaba de quién pudiera tratarse.... De Carlo, era el más cercano a ella y que trataba de enamorarla.
Preocupado por aquel sueño, se levantó y se lavo la cara con agua fría. No creía en ese tipo de sueños pero su preocupación se quedó en su subconsciente.
- Qué tonterías!!!!
Esa mujer no tiene nada en especial, es solo un capricho de mi cabeza, siiii eso debe de ser.
Me mantendré alejado de ella.
Cerraron el trato con apretones de manos, la junta había Sido un éxito, el contrato se cerró satisfactoriamente para las dos partes.
- Excelente señores, entonces nos mantendremos en contacto Mattia y un servidor para ver el envío de los insumos. Y un placer trabajar con ustedes.
Terminaron las negociaciones, tendrían que regresar a Los Angeles.
- Jess, recogemos nuestros equipajes e iremos por ti al obbie de tu hotel.
- Me parece bien, te espero allá.
Jess se dirigió al hotel para preparar su equipaje e irse al aeropuerto donde el Jett privado los esperaba.
Mattia no le dirigió la palabra ni a Carlo y mucho menos a Jess... Ese sueño lo había perturbado demasiado, más de lo que el quisiera.
Subieron al Jett muy satisfechos por sus logros y hablaban animadamente de los proyectos venideros, excepto Mattia, seguía en silencio. Cosa que agradeció Jess y Carlo mucho más.
Esta vez el vuelo transcurrió sin eventualidades y llegaron sin ningún contratiempo. Era ya de noche, estaban cansados y hambrientos. Mattia se armó de valor y se acercó a Jess determinante:
-Puedo invitarte a cenar está noche?
Carlo tensó los músculos del cuello al escuchar dicha invitación, obviamente él no estaba invitado, estaba celoso el solo pensar que ella aceptaría y que estaría sola con su arrogante primo.