NovelToon NovelToon
EL OMEGA YA NO OBEDECERA A UN ALFA INGRATO

EL OMEGA YA NO OBEDECERA A UN ALFA INGRATO

Status: Terminada
Genre:Omegaverse / Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:4.3k
Nilai: 5
nombre de autor: EspirituCreativo

Alex siempre creyó que obedecer a su Alfa era su deber. Entregado al Clan Sabio para pagar una deuda, soportó humillaciones, desprecios y castigos, convencido de que algún día Fernando comprendería su valor. Pero después de recibir un golpe injusto, algo cambia.

Una voz aparece en su mente.

La Diosa Lectora conoce sus secretos, revela las mentiras del clan y le muestra futuros que podrían convertirse en realidad. Por primera vez, Alex descubre que su sufrimiento no fue casualidad y que su origen guarda un secreto capaz de cambiarlo todo.

Con cada verdad, el Omega deja atrás al joven sumiso que todos podían pisotear. Ya no obedecerá ciegamente, ni permitirá que otros decidan su destino.

Mientras Fernando descubre demasiado tarde lo que perdió y Alejandro le ofrece un camino diferente, Alex deberá elegir entre la venganza, el amor y la libertad.

Porque esta vez, el Omega elegirá su propio futuro.

NovelToon tiene autorización de EspirituCreativo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Las cadenas que llevamos dentro

Aquí tienes el Capítulo 6, continuando la novela corta en el universo Omegaverse / Clan de González, manteniendo la extensión aproximada de 1067 palabras, el tono de empoderamiento, drama y la estrategia del Sistema.

Capítulo 6: La auditoría del pasado

El gran salón de la Casa González quedó sumergido en un silencio tenso. El crujido del pergamino antiguo en manos de Alex resonaba como el estallido de un látigo en el aire. Las cien mil piezas de oro no eran una cifra cualquiera; representaban la mitad de las reservas líquidas que la Casa González utilizaba para mantener el suministro de armas y la manutención de los guardias del territorio.

Héctor Alba, sintiéndose amenazado y acorralado por las palabras de su propio hijo, dio un paso adelante golpeando fuertemente su bastón contra el suelo.

—¡Falsedades! —exclamó el líder del Clan Alba, con la voz temblorosa por la rabia—. ¡Ese documento sobre la dote de tu madre fue archivado hace más de diez años! Alex, no eres más que un omega insolente que intenta Chantajear a dos clanes nobles para cubrir su propio escándalo. Marqués Fernando, no permita que este muchacho siga diciendo locuras. ¡Llámen a los guardias y hagan que firme la renuncia a sus derechos de nacimiento!

Fernando González, sin embargo, no dio la orden. Sus ojos de alfa, habitualmente firmes y dominantes, estaban clavados en el rostro de Alex. Había algo en la compostura del joven que lo inquietaba profundamente. No había ni un solo rastro de la timidez o el miedo que Alex solía mostrar cuando el salón se llenaba de la tensión entre ambas familias.

—Alex —habló Fernando, intentando mantener un tono grave y calmado—. El acuerdo financiero entre el Clan Alba y la Casa González se firmó para garantizar el bienestar de la familia y el futuro de los tres herederos. Si existió alguna irregularidad en la transferencia de los fondos de tu madre, es un asunto que debe tratarse a puerta cerrada, no como un espectáculo frente a la servidumbre.

—¿A puerta cerrada? —Alex dejó escapar una corta carcajada sin rastro de calidez—. Durante tres años, cada injusticia, cada humillación y cada privación que sufrí en este pabellón ocurrió a puerta cerrada. Hoy, Marqués Fernando, las cuentas se pagan a la luz del día.

«¡Perfecto, Alex!», la voz del Sistema resonó en su mente, llena de entusiasmo y energía. «Los sensores de verdad están activos. El alfa está dudando y la matriarca está al borde de un colapso nervioso. Es el momento exacto para lanzar el golpe contundente. Desplegando el registro de los libros contables del pabellón médico.»

Ante la visión de Alex, invisibles para los demás, comenzaron a fluir líneas de luz dorada con fechas, montos y firmas exactas. Con una memoria impecable facilitada por la interfaz del Sistema, Alex comenzó a recitar los datos con una precisión helada:

—El quince de marzo del primer año de mi llegada, la Casa González retiró doce mil piezas de oro de la cuenta de mi difunta madre con el pretexto de comprar hierbas medicinales para el tratamiento del pequeño Javi. Sin embargo, los registros de entrada en la muralla norte muestran que ese dinero fue derivado al pabellón de Doña Matilde para la adquisición de telas de seda de la capital.

La matriarca del clan dio un paso atrás, sofocada, apoyándose fuertemente en la criada que la sostenía.

—¡Eso... eso es una calumnia! —balbuceó la anciana beta, perdiendo por completo la altivez.

—El ocho de agosto del segundo año —continuó Alex, sin detenerse ni un segundo y avanzando un paso hacia su padre—, el Clan Alba recibió un subsidio de veinte mil piezas de oro directamente de las arcas médicas de este pabellón. Padre, dijiste que era para pagar a los constructores de la muralla este, pero esa misma noche liquidaste tus deudas en las casas de juego del distrito bajo.

Héctor apretó las manos alrededor de su bastón hasta que las articulaciones le dolieron, mirando a Alex como si estuviera viendo a un fantasma.

—¿Cómo... cómo sabes eso? —murmuró el viejo líder, con los labios temblando.

—Lo sé porque mientras ustedes usaban el nombre de mi madre y mi presencia aquí para llenar sus bolsillos, yo era quien revisaba las facturas en la biblioteca a altas horas de la noche mientras cuidaba la fiebre de los cachorros —respondió Alex con voz firme y clara, haciendo resonar sus palabras en cada rincón del salón—. Me usaron como un puente para sus transacciones corruptas, creyendo que por ser un omega sometido jamás tendría el valor de confrontarlos.

«Misión Secundaria: Exponer la corrupción de las casas nobles. Progreso de la misión: 35.2%.» «Recompensa obtenida: Desbloqueo de la Habilidad "Aura de Supresión Mental".»

Fernando sintió que un aire helado y pesado comenzaba a llenar el salón. No venía de la lluvia del exterior ni de sus propias feromonas de alfa; provenía directamente de Alex. La presencia del joven omega se había vuelto sofocante, cargada de un dominio psicológico que desafiaba la jerarquía natural del clan.

—Alex... basta —dijo Fernando, sintiendo una punzada de dolor en la nuca, donde la marca rota aún dejaba secuelas—. Si lo que dices sobre los fondos es cierto, se abrirá una investigación interna en la Casa González. Te prometo que los recursos serán devueltos a tu nombre.

—Ya no necesito sus promesas, Marqués —dijo Alex, guardando el documento entre las pliegues de su túnica de tono oscuro—. El plazo para resolver esto amablemente expiró en el momento en que permitiste que tu familia me arrodillara bajo la lluvia por intentar salvar a tu hijo.

Alex se giró ligeramente hacia las grandes puertas del salón, donde varios guardias y sirvientes observaban la escena con los ojos abiertos de par en par.

—A partir de este momento, presento formalmente ante el Consejo de Clanes la solicitud de anulación de mi estatus en la Casa González y la restitución total de la herencia del linaje Alba. Tienen tres días para entregar el inventario de bienes. De lo contrario, los libros contables completos serán entregados al Tribunal del Gran Alfa en la capital.

—¡No te atreverás! —gritó Héctor, dando un paso impulsivo hacia él—. ¡Si haces eso, destruiras a tu propia familia!

Alex se detuvo en el umbral y miró a su padre por encima del hombro. La luz que filtraba por los ventanales iluminaba su figura erguida, libre de cadenas y marcas.

—Ustedes destruyeron a mi familia el día que me trataron como una mercancía vendible —dijo Alex con una serenidad aterradora—. Lo que viene ahora... no es más que la cosecha de lo que sembraron.

Sin esperar una respuesta más, Alex cruzó las puertas del salón principal. Nadie, ni los guardias, ni el propio Fernando González, tuvo la audacia de dar un solo paso para detenerlo.

1
bea yordan
me faltó el cliché del nuevo romance y las descendencia
EspirituCreativo: Es cierto, pero para novela será...
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play