NovelToon NovelToon
Fui Invocado Por Error Y Ahora El Aventurero Me Mira Demasiado

Fui Invocado Por Error Y Ahora El Aventurero Me Mira Demasiado

Status: Terminada
Genre:Yaoi / Completas
Popularitas:7.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Annyaeliza

Akiro llevaba una vida aburrida, refugiándose en novelas BL e isekai… hasta que es invocado por error a un mundo de magia, dragones y aventureros.
Sin habilidades especiales ni destino heroico, deberá sobrevivir usando su ingenio y conocimientos de su antiguo mundo.
Mientras se adapta a esta nueva realidad y conoce el fascinante funcionamiento de la magia y la alquimia, Akiro empieza a notar algo inquietante: Kael, un aventurero experimentado, parece prestarle demasiada atención.
Entre batallas, malentendidos y momentos incómodamente cercanos, Akiro intentará negar unos sentimientos que jamás pensó vivir.
Después de todo… esto solo debía ser una historia, no su realidad.

NovelToon tiene autorización de Annyaeliza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 6:Esto NO es un Entrenamiento Normal

Si alguien me hubiera dicho que “entrenar” en este mundo significaba casi morir de vergüenza, no habría aceptado tan rápido.

Estaba de pie en un patio trasero del templo, con el sol de la mañana cayéndome directo en la cara, mientras Kael estiraba los brazos como si esto fuera lo más normal del mundo.

—Bien —dijo—. Empezaremos con lo básico.

—¿Básico como… correr? —pregunté con esperanza.

—Básico como no morir —respondió.

Ah.

—Recuerda —continuó—, no tienes magia visible. Eso te pone en desventaja.

—Gracias por recordármelo —murmuré.

Kael se giró hacia mí y me lanzó una espada de madera.

La atrapé torpemente… o mejor dicho, casi me golpeé solo.

—¡Cuidado! —exclamó, acercándose rápido.

—¡Estoy bien! —dije, aunque claramente no lo estaba.

Kael me tomó la muñeca para acomodar mi agarre.

Demasiado cerca.

Demasiado.

Su mano era firme, cálida. Sentí un pequeño escalofrío recorrerme el brazo hasta el cuello.

—Así —dijo—. No aprietes tanto. Relaja los dedos.

—Lo intento —respondí… pero mis dedos no me obedecían.

Porque ahora también estaba consciente de:

Su respiración.

Su olor (metal, cuero y algo limpio).

Su pecho demasiado cerca del mío.

—Akiro —dijo—. Estás tenso.

—¡Porque me estás tocando! —solté sin pensar.

Silencio.

Me di cuenta de lo que dije demasiado tarde.

Kael parpadeó.

—Oh.

Sentí que la cara me ardía.

—No—no quise decir eso así —balbuceé—. O sea, sí, pero no— digo— no es que—

Kael apartó la mano lentamente.

—Perdón —dijo—. No pensé—

—No es tu culpa —me apresuré—. Soy yo el raro.

—Eso ya lo establecimos —respondió… pero sonreía.

¿Sonreía?

—¿Te estás riendo? —pregunté, ofendido.

—Un poco —admitió—. Te pones rojo muy fácil.

—¡No me mires!

—Eso lo empeora.

Gemí de frustración y me cubrí la cara con una mano.

—¿Siempre entrenas así a la gente? —murmuré.

—No —respondió—. Generalmente no gritan.

—¡No grité!

—Levantaste la voz.

—¡Porque me sorprendiste!

Kael soltó una risa clara.

Y eso fue peor.

Porque no era una risa burlona.

Era… genuina.

Mi pecho dio un pequeño salto incómodo.

—Vamos de nuevo —dijo—. Esta vez intentaré no tocarte tanto.

—Gracias —respondí.

Duró exactamente tres segundos.

Tropecé con una piedra invisible (estoy seguro de que apareció solo para humillarme) y perdí el equilibrio.

—¡Akiro!

Sentí un tirón fuerte… y luego impacto.

No doloroso.

Cálido.

Abrí los ojos.

Estaba apoyado contra el pecho de Kael, con su brazo rodeándome la cintura para evitar que cayera. Mi cara estaba peligrosamente cerca de la suya.

Demasiado cerca.

—¿Estás bien? —preguntó.

Asentí… sin moverme.

—Akiro.

—Sí.

—Puedes soltarte.

—…Oh.

Me aparté de golpe, tropezando otra vez y sentándome en el suelo.

—Lo siento —dije rápido—. No fue intencional.

—Lo sé —respondió—. Pero… no pasó nada.

—Exacto —dije—. Nada. Absolutamente nada.

Nos quedamos en silencio.

—Tu corazón está acelerado —comentó.

—¡Claro que sí! ¡Casi me caigo!

—No es ese tipo de aceleración.

Lo miré.

—¿Qué tipo entonces?

Kael no respondió de inmediato. Se pasó una mano por el cabello.

—Olvídalo —dijo—. Sigamos.

Me puse de pie, intentando ignorar el calor en mis mejillas.

—Kael —dije mientras levantaba la espada—. Esto no significa nada, ¿verdad?

—¿Qué cosa?

—Lo de antes —respondí—. El… contacto.

—No —dijo—. Fue solo un accidente.

Asentí con demasiada fuerza.

—Bien. Perfecto. Genial.

Entonces…

¿Por qué se siente tan raro?

Seguimos entrenando hasta que mis brazos dolían y mi dignidad estaba completamente destruida. Kael corrigió mi postura varias veces, siempre con cuidado, siempre avisando antes de tocarme.

Y aun así… cada vez, mi cuerpo reaccionaba como si fuera la primera.

Cuando terminamos, me dejé caer en el suelo, agotado.

—No sirvo para esto —dije.

Kael se sentó a mi lado.

—No es verdad.

—Casi me mato con una espada de madera.

—Pero no te rendiste —respondió—. Eso importa más.

Lo miré de reojo.

—Eres muy serio para alguien que se ríe de mí.

—Solo me río un poco.

—Eso es peor.

Kael me observó unos segundos.

—Akiro —dijo—. ¿Te arrepientes de haber venido conmigo hoy?

Negué con la cabeza.

—No —respondí—. Aunque me humille.

—Bien.

Sonrió otra vez.

Y yo… tuve que apartar la mirada.

Porque por primera vez, una idea peligrosa comenzó a formarse en mi mente:

Tal vez… no quiero que deje de mirarme.

1
Antonella Rozas
pense que habia pasado todo en el mismo dia...
La fantasma sin rostro
está muy interesante 💖💖💖😍😍😍
Franshesca Acosta
ya solo faltan las cotufas 🍿 y el refresco 🥤 jajajajja. Cómo quiera estar ahí para que el show 🤣🤣🤣🤣🤣🤣
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play