spoiler: tiene final feliz. 💗
Enemies to lover.
🚧 NO ES POLIAMOR🚨
[La pareja protagonista son mayores de edad.].
+18.
NovelToon tiene autorización de rojitaaa. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
=_=
| ...
Damián salió del baño con la cabeza gacha, sin atreverse a mirar a Rodrigo a la cara. Solo murmuró
—Me vi en el espejo... Supongo que se ve bien, ¿no?
Rodrigo sonrió y se acercó a él, sosteniendo su barbilla y haciendo que Damián lo mirara a los ojos.
—Te ves perfecto —dijo con una sonrisa mientras acariciaba su labio—. Vamos, ya las chicas están en la minisala con las cosas. Te darán un maquillaje delicado y suave, no te preocupes. Creo que lo único notorio será un poco de rubor y tu brillo labial. Y arreglaremos un poco el cabello. ¿Te parece bien si lo rizamos o lo planchamos? ¿O quieres que le hagamos algo más?
Damián se encogió de hombros, sin saber qué decir. Ya ni quería ir, pero parecía que no tenía opción.
—Haz lo que quieras —murmuró finalmente, sin levantar la vista del suelo.
Rodrigo le sostuvo las mejillas y lo miró a los ojos.
—¿Qué pasa? Esa cara no me gusta, te conozco. Traje dos vestuarios solo era broma, ¿quieres que te traiga el otro? Es un traje con camisa-
Damián negó con la cabeza.
—No es eso, pensé que te burlabas de mí...
Rodrigo se rió y le dio un pequeño beso en la frente.
—¿Por qué? Nunca haría eso.
Damián sonrió ligeramente y Rodrigo aprovechó para darle otro beso en la mejilla.
—Si me das besos así, sabes que no me quitaré el vestido —dijo Damián con una sonrisa.
Rodrigo se rió y lo guió hacia la minisala, donde las chicas estaban esperando con sus herramientas de maquillaje y peinado. Damián se sentó en la silla y las chicas comenzaron a trabajar en su rostro y cabello, mientras Rodrigo los observaba con una sonrisa.
Damián permaneció inmóvil mientras las chicas trabajaban en su cabello y rostro, intentando controlar el nerviosismo que sentía. No le gustaba nada todo el proceso, pero al menos se estaba tranquilizando unos momentos gracias a qué estaba viendo publicaciones en Instagram.
Rodrigo se había sentado en una esquina de el sofá y observaba a las chicas mientras trabajaban en Damián. Se levantó y se acercó a Damián, colocó una mano en su hombro y se inclinó hacia él.
— estoy grabando pequeños vídeos de el proceso.
Damián asintió y se relajó un poco al sentir la mano de Rodrigo en su hombro, pero aún sentía inseguridad por estar usando un vestido. Mientras las chicas continuaban trabajando con su peinado y maquillaje, Damián no pudo evitar sentirse muy estúpido y poco masculino.
Cuando finalmente terminaron, las chicas se apartaron y dejaron a Damián frente al espejo. Él se levantó y se miró en el reflejo, tratando de acostumbrarse a lo que veía. El vestido era bastante ajustado y resaltaba su figura.
Damián cruzó sus manos, tratando de recordar el porque acepto esto. A pesar del esfuerzo de las chicas por darle un aspecto femenino, él no podía evitar sentirse ridículo y fuera de lugar. Miró a Rodrigo, buscando un gesto de aprobación o alivio, pero él simplemente sonreía. Eso solo aumentó la vergüenza de Damián.
Las chicas comenzaron a recoger sus cosas, claramente complacidas con el resultado de su trabajo. Luego, Rodrigo les ordenó que ya podían irse, para poder hablar a solas con Damián.
Las chicas asintieron y salieron de la habitación, cerrando la puerta detrás de ellas. Damián se quedó solo con Rodrigo, quien lo observó con interés. Por un momento, reinó un silencio incómodo entre los dos.
Damián se mordió el labio, incómodo con su reflejo, cuando de pronto sintió pasos acercándose por detrás. Rodrigo se paró frente a él, con una sonrisa cálida.
— Te ves hermoso —dijo en voz baja, casi como un susurro.
(REFE)
Damián alzó la vista sorprendido.
— ¿Otra vez con eso? Deja de decirlo como si fuera verdad… esto es ridículo…
Rodrigo no respondió. En vez de eso, acortó la distancia entre ellos y lo besó. Fue un beso corto. Cuando Rodrigo se separó lentamente, sonrió contra sus labios.
— ¿Te acuerdas? —preguntó suavemente— Nuestra obra en el colegio… te tocaba el personaje femenino porque eras el más delicado del grupo...
Damián bajó la mirada, las mejillas le ardían más que por culpa del rubor.
— Sí... me acuerdo... y también recuerdo que tú querías ir a tomar helado después... y yo te dije que no era gay.
Rodrigo soltó una risa baja mientras le levantaba el rostro con dos dedos bajo la barbilla.
— Y yo te dije: "No importa si lo eres o no… tú me gustas igual" y sabes qué? Sigo pensando lo mismo —susurró antes de besarlo otra vez, esta vez más desesperado.
Cuando intento meter la lengua se separaron, damián respiraba entrecortado.
Damián estaba sorprendido y confundido por la forma en que su cuerpo respondía al beso de Rodrigo. Por instinto, se apartó un poco, aún luchando con sus emociones. Sus mejillas estaban aún más rojas que antes.
— Espera... Espera un momento —dijo casi sin aliento, evitando la mirada de Rodrigo
Rodrigo se dió cuenta de lo que hacía y dio un paso hacia atrás, dejando espacio entre ellos. Aún estaba a un brazo de distancia de Damián.
Rodrigo, viendo como alejaba a Damián, soltó un suspiro resignado.
—Espera —dijo, tomando suavemente su brazo.
Damián se giró hacia él, aún teniendo su mirada en otra dirección, claramente incómodo por la cercanía.
Rodrigo se dio cuenta de esto y soltó su brazo.
—Lo siento... —murmuró Rodrigo, intentando encontrar las palabras correctas— no quería presionarte...
— Perdóname… no quise hacerlo, soy un estúpido. Fue mucho, lo sé —dijo Rodrigo con voz baja, pasándose una mano por el pelo.
Damián solo apretó los labios, evitando mirarlo. Sin decir una palabra, tomó el bolso que debía usar, del sillón y se dirigió hacia la puerta.
—Vamos... que se nos hace tarde —fue todo lo que dijo, sin detenerse.
Rodrigo tragó saliva y asintió en silencio mientras lo veía salir.
Cerró los ojos un segundo y sonrió con tristeza.
No había sido el momento, se sentía como un acosador asqueroso y desesperado por atención.
Damián salió de la residencia rápido con las emociones revueltas y los nervios al tope. Sabía que estaba siendo injusto con Rodrigo, pero simplemente no podía hacer más. Al llegar al auto, saludó a los guardaespaldas con un gesto de la cabeza y subió rápidamente.
Los guardaespaldas se miraron entresi, estaban acostumbrados a un saludo súper energético, claramente notando su estado, pero decidieron no preguntar nada. Después de todo, ya estaban acostumbrados a sus cambios de humor.
/ .
Cuando llegaron a la gala, Damián salió del auto rápido, queriendo esconderse del escándalo de flashes y gritos. Pero antes de que pudiera escapar hacia el interior, Rodrigo lo tomó suavemente del brazo.
—Ey —le dijo con tono firme pero bajo—. Un segundo. No puedes entrar así como si nada... te están esperando.
Damián frunció el ceño, incómodo.
—No quiero hacer esto ahora...
Rodrigo suspiró y lo miró directamente a los ojos.
—Lo sé... pero eres una estrella. Y yo soy tu jodido manager por algo —dijo con media sonrisa, intentando aliviar la tensión—. Vamos... solo unos autógrafos y fotos rápidas. Luego entramos, y porfavor sonríe.
Damián lo miró con desconfianza, aún recordando el beso en la habitación… pero no tenía caso discutir frente a todos ellos.
Resignado, asintió apenas con la cabeza.
Rodrigo soltó su brazo y dio un paso atrás como para ordenar todo desde atrás, señalando a los guardaespaldas que abrieran espacio seguro para las fotos mientras decía.
—"Dos minutos máximo", "solo fotos rápidas", "nadie toca al artista".
Luego se acercó nuevamente a Damián y le murmuró antes de alejarse
— Estás hermoso… aunque estés enojado conmigo, tus ojos siguen luciendo hermosos aún con esa mirada asesina tuya.
Luego se hizo a un lado para monitorear y ver cómo trataban a Damián.
— Tonto.. —susurro para si mismo antes de empezar a sonreír y posar.