NovelToon NovelToon
CATALINA

CATALINA

Status: Terminada
Genre:Venganza / Mujer poderosa / Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:1.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Carmen Zambrano Fernández

Catalina solo conoció un amor, el de su padre. La única persona que la quiso se fue de éste mundo sabiendo todo lo que tendría que afrontar su pequeña.
Hay personas que nacen para sufrir, la protagonista es una de ellas 💔

NovelToon tiene autorización de Carmen Zambrano Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

4 LA PROMESA

Tenía tanta sed.

Me sentía morir, mi cuerpo estaba sucio, sentía el olor nauseabundo, solo quería vomitar.

No quería continuar, pensaba en reunirme con papá.

Abrí mis ojos y lo vi parado en la puerta, no era papá

Era la muerte que venía a buscarme. Ya estaba preparada.

Me tomó en sus brazos y me sacó a la luz del anochecer... El viento y el balido de las ovejas me hicieron abrir mis ojos, la luna se veía majestuosa en el cielo. Y la muerte con su sombrero grande me llevaba con ella.

Despertaba y dormía. Solo quería embriagarme de sueño. Sentí que estaba soñando, estaba montando a caballo. Era un sueño que nunca pude cumplir.

Abrí los ojos y estaba en otro lugar. El sol entraba por todas partes, había muchas ventanas, sobre mi cabeza había colgantes que se mecían con el viento. Eran de piedras, otros de hojas y algunos de palitos. También casitas pequeñas. Eran hermosas, mi estómago crujió.

Me levanté despacio, tratando de no hacer ruido. Por la puerta vi una sombra gigantesca, que llenó la puerta. Pero era de día

--Hola Catalina, despertaste.

No estaba soñando, era el hombre viejo de mis sueños.

--No quieres hablar? En tus sueños hablabas mucho.

--Quien es usted? Porque en un momento creí que era la muerte, que venía por mi.

-- ¿Es don Ezequiel?

Se rió fuerte y no paraba. Hasta tosió

-- Me han dicho muchas cosas, pero llamarme la muerte no, eso es nuevo

--Quien te habló de mí? ¿Tu Padre?

Lo miré aún con un poco de miedo. Pero no era por qué me asustara, aunque si un poco. Era por lo desconocido. No conocía a mucha gente. Nunca fui al colegio y no teníamos amigos. Éramos papá y yo.

--Si. Papá me hablaba de su amigo de las montañas.

--Supongo que ya no está con Nosotros. Dijo con voz emocionada.

--Jonas, era un buen hombre... Él tuvo un pecado muy grande, pero lo pagó en vida con su enfermedad y el saber que te dejaba sola tan pequeña.

Mis lágrimas empezaron a correr. No de pena, si no por el cariño que se palpaba en las palabras de don Ezequiel. Aprecio verdadero

--Yo quise mucho a Jonas, fue un alma buena. Que pago por ese pecado toda su vida. Ahora él ya descansa.

--La deuda está cancelada. Y miró al cielo.

Cómo si mi voz se hubiera soltado, le dije abrumada por la pena.

--Lo que más me duele de vivir aquí no es la soledad.

--Al venirme, nadie cuidará su tumba. Ni le pondrá flores. Estará solo. Ella no irá a verlo.

--No lo veas de ese modo. Lo que está en esa tumba es lo que queda de su cuerpo físico. Y eso se irá finalmente mezclando con la tierra.

--Tu Padre es tuyo y te pertenece.

--Tú puedes amarlo por siempre Catalina. Tú lo llevarás contigo porque él vive en ti.

--Te ayudaré y le haremos un altar y ahí tú le podrás hablar.

Guardé silencio me imaginé en mi mente y tenía razón.

--Gracias Don Ezequiel, tiene razón. Cuando llegue a mi casa lo haré así como usted me aconsejó.

--Cuando te recuperes te llevaré a tu hogar. Mientras no vea que te puedas mover no ¿Yo haré.

--Y las ovejas?

--A ellas no les pasará nada, hace tiempo que no hay zorros ni pumas por el sector. Y si se cazan alguna, será la que el animal necesita para comer.

--Solo hay un depredador malo, y ese es el hombre.

El relincho de un caballo me sacó de mis tristes pensamientos.

--Esa es Peonia. Es la yegua que me acompaña, y su hija Margarita.

--Son suyas?

--Tres años atrás me quedé solo, mi caballo murió de viejo. Arroyo tenía casi treinta años. Así que tuve que comprar otro.

Viajé al pueblo más cercano, llovía mucho.

--Ese día en el corral me caí, resbalé y me llevaron a la enfermería. Que estaba al lado del matadero, dónde van los caballos que se desechan. Ahí la ví, en los huesos y muy lastimada. Cuando pasé por su lado, ella me hizo, un relincho bajito como una súplica. Seguí mi camino pero no podía sacar de mi cabeza ese gemido que escuché de ella.

--Me devolví, y hablé con el encargado, me ofreció otros caballos que estaban en mejores condiciones, pero no acepté, trató de subir el precio, pero negocié y finalmente la saqué de allí.

--Le coloqué el lazo, pero no fue necesario, como un perro me siguió hasta aquí. Demoramos dos días caminando. Estaba tan mal que se echaba y después no se podía levantar.

--Se empezó a recuperar y a engordar, y a los siete meses la vi ponerse nerviosa. Corría y relinchaba y yo sin darme cuenta que dentro de ella estaba una gran sorpresa, llamada Margarita.

--En la mañana me presentó a su pequeña.

Cómo si supiera que hablábamos de ella. Vinieron ambas a saludarme. Subieron los escalones y se acercaron a mí.

Con sus bigotes por mi cara me hicieron reír. Me olieron de arriba abajo. Se miraron y salieron corriendo y relinchando.

--Pasaste la prueba, son unas damas muy especiales ambas.

En los ojos del viejito vi amor por ellas. No eran animales, eran sus compañeras y su familia.

Los días pasaron, ya podía caminar bien, en esa última noche estuvimos trabajando en una casita de madera, las casas en miniaturas eran casitas para los pájaros. Aprendí mucho en esos días con él, pero ya era tiempo de partir.

Nos subimos en Peonia. Su hija iba cargada con tablas y muchos sacos, no sabía que llevaban.

Estábamos lejos, demoramos mucho en llegar.

La casa seguía ahí. Fría y solitaria.

Ágil aún, don Ezequiel me bajó de la yegua. Descargó a Margarita que estaba inquieta con el peso.

--No te quejes, señorita malas pulgas, para tu estatura y peso, ésto no es nada. Tu padre debe haber sido un pura sangre por tu porte y tu genio. Pero eso solo lo sabe tu mamá.

Entré y ventilé, don Ezequiel se subió en la silla y del entretecho sacó unos vidrios.

Miré asombrada el descubrimiento.

--Con tu papá los sacamos, hubo un temporal nunca visto. Que quebró la mayoría de los vidrios de mi casa. Vine a avisarle, Jonas y yo los sacamos todos, antes de se destruyeran. De ahí no los volvió a poner.

Trabajó todo el día arreglando la casa. Colocó los vidrios y tablas sueltas del techo y del piso.

Acarreamos leña y la pusimos en la entrada. Me pasó un frasquito y me explico que era veneno de ratas. Me enseñó como se les colocaba.

Me parcho todo lo que podía, arregló mi cama e instaló un colchón de lana que traía Margarita. Sacó frazadas y sábanas.

--No son nuevas pero están limpias.

Me acosté en mi cama. Ahora ya podría decirle así, mi cama.

--Te traeré una rueca para que aprendas a hilar. Tengo lana. Te enseñaré y aprenderás a tejer. Con la lana de tus ovejas te harás tu propia ropa. Te enseñaré a teñir la lana con raíces de los árboles, con musgo y la flores silvestres.

Mis ojos brillaban por aprender cosas nuevas.

--Ahora busca algo de tu papá. Lo miré y comprendí.

Fuí corriendo y miré entre mis tesoros. Elegí una medalla que le habían dado por salvar a unos compañeros.

Él me esperaba bajo un viejo arrayan que estaba cerca de casa.

Con sus viejas manos había despejado un trocito de tierra. Ya había puesto una cajita, le pasé la medalla.

--Aquí está su espíritu, porqué así tú lo has querido. Esa cajita el me la regaló, la hizo para mí. Ahora puedes hablar con él, traerle flores como si fuera su tumba.

Estuvimos mucho rato conversando y la tarde llegó.

Cuando atardecio y lo ví llamar a su yegua. Entendí que era tiempo de irse. Me acostumbré a estar éstos días con él.

Sin querer empecé a llorar. No lo quería hacer, pero era inherente a mi.

Traté de hacerme la valiente. Parada frente a la figura de él sobre Peonia y a su lado Margarita como siempre alegre moviéndose.

Quizás como me vería. Vestida con un chaleco suyo que él me regaló. Que me llegaba a las rodillas. Con mi pelo llevado por el viento.

Se bajó de la yegua y yo corrí hacia él, lo abracé, él era un lazo con mi papá.

 Lo conoció y lo quiso. Y eso significaba mucho para mí. En casa Jimena y su hijo siempre lo despreciaron, no le hablaban ni a él ni a mi.

--Catalina, las despedidas son difíciles cuando son para siempre.

--Y ésta no lo es.

--Yo no te dejaré sola, te vendré a ver. Mientras la vida me de salud. Yo estaré a tu lado. Te lo prometo.

--Mira! allá está mi casa. No estamos tan lejos.

-- Cuando te sientas sola y creas que necesitas de éste viejo. Ven a verme.

--Silbale a Peonia, en estás montañas el eco hace magia, ella vendrá por ti.

Cómo lo miré sin comprender me dijo.

--El Domingo cuando venga será tu primera clase para que aprendas a montar.

Con esas manos ásperas secó mis lágrimas. Yo las sentí suaves, porque sabía que había cariño de parte de él.

Me quedé mirándolos hasta que se perdieron de mi vista. Luego volvieron a aparecer dos cerros más allá. A lo lejos escuché un relincho de Margarita.

Mis lágrimas pararon. Tenía ocho años, pero ya no estaba sola. Tenía la promesa de don Ezequiel.

Entré y le puse leña al fuego. Prendí una vela y leí un poco. Le agradecí a mi Papito por no dejarme solita. Él me había enviado un ángel.

Me quedé dormida, apretando mis manos como si en mis manos estuviera la promesa guardada.

...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...

Muchas gracias por leer. Para las lectoras que me han leído anteriormente, saben que mis novelas están basadas en hechos reales, ésta novela también.

1
Estela Arteaga Saez
Qué buen capítulo,, Carmen! te felicito!👏
Nene Arteaga
Cada nuevo capítulo es más interesante y la historia de vida de Catalina se va complementado
Estela Arteaga Saez
Hola Carmen !qué bien que has vuelto a escribir novelas tan auténticas como solo tu sabes escribir de esta forma! Me encantó el comienzo de esta nueva novela! Felicitaciones 👏👏👏👏
LectoraPR
Súper cierto, el te de manzanilla cura los ojos, lo use para aplicárselo a un ojito del gatito que rescatamos. En par de días ya podía ver.
Nene Arteaga
Que emocionante el primer capítulo creo que muchas recordamos ese amor incondicional de un padre.Gracias escritora.
Llian Elgueta
autora que bendecido sea ese celular que nos da la oportunidad de poder leerte
Llian Elgueta
Ezequiel a pesar de los años, tanto Jonas como yo, lloramos por ti
Llian Elgueta
que nervios, hasta a mí me dió una cosita en el corazón
Carmen Zambrano Fernandez: Hola Lilian. No sabes cuánto me alegra que me den ésta nueva oportunidad. Gracias 🌷
total 1 replies
LectoraPR
Como siempre, amo a Cata, al abuelo y a su benefactor. Gracias Carmen por contarnos la vida de otros valientes…
LectoraPR
Saludos Carmen. Qué gusto volver a leer un manjar fresco, con tu estilo único sobre vivencias contadas con el alma.

Entre tú y yo, ¡qué mucho echaba de menos tus letras!
Carmen Zambrano Fernandez: Muchas gracias LectoraPR.
Infinitamente agradecida por sus comentarios. Y apoyarme en éste nuevo desafío 🦋
total 1 replies
Aurora
Ya salto la liebre, viejas desgraciadas, están en esa vida por elección y las dos, arpias ambas, pusieron a pagar justos por pecadores 😮‍💨😮‍💨😮‍💨😮‍💨
Aurora
Un amigo de verdad, pero la juventud lleva a cometer errores vamos a ver cuál fue el del no papá de cata.
Aurora
Llegamos al protagonista, a ver con que historia carga el papá de catica.
Aurora
Lastimosamente el no oyó los consejos ni de su superior , ni de sus abuelos y la vida le mostró,como una mala decisión acabo con la vida de dos inocentes niños, su abuelos el mismo y dos ratas asquerosas, que aún así pasaron por humanos 😔.
Aurora
Encontró un inocente y dijo navidad, el pobre muchacho ni respirar pudo 😔.
Aurora
Jummm arpias nunca faltan, se aprovechan de los más incautos.
Aurora
Vieja desgraciada , ojalá la vida le cobre con creces lo que le hace a esa inocente.
Aurora
y aquí estoy yo llorando como Magdalena , porque la historia de Katica, me recordó mucho la historia de mi abuela , anima bendita, solo que ella se escapó de su casa a los 13 porque la nueva esposa de su papá, le pegaba y no le daba comida y el papá , no le prestaba atención 😔 solita salió adelante hasta que conoció al gringo, mi abuelo y bueno las cosas siempre fueron a mejor.
Aurora: Tal cual 😉
total 2 replies
Aurora
Quisiera entrar a la historia y acompañarla, es tan pequeña y solita 😔😔😔😔
Aurora
Bueno cada una de tus historias , son un reflejo de la cotidianidad, historias de personas comunes , con misiones difíciles en este mundo, ya lloré en solo dos capítulos, una bebé solita, abandonada a su suerte , gracias a Dios la gente que crecimos en el campo , antes de hablar nos enseñan a sobrevivir , a trabajar , a cocinar , pero no quiero imaginar las cosas que tendrá que pasar , aquí voy preparando mis pañuelos, pero tengo la esperanza que cómo en tus anteriores historias , la vida recompense con creces al final todo el dolor .
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play