Linda Selleck es una niña que lo tiene todo en cuanto a lo material se trata, pero jamás ha conocido al amor de verdad pues nunca falta el que solo quiere beneficios.
Articus es un tritón que ha perdido a dos de sus hermanas en una masacre de la que fue víctima su pequeña colonia, sobreviviendo solamente él y su hermana menor, la pequeña Zei.
Dos mundos, dos corazones que se hallarán en una noche donde Linda casi pierde la vida a manos de su propia madre.
NovelToon tiene autorización de Raquel Sánchez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
El llamado
Articus
Me encuentro sentado a la orilla del mar junto a mi preciosa ninfa, ella entre mis piernas son su espalda recostada a mi pecho y yo recostado a una roca, el atardecer es uno de mis momentos favoritos. Recuerdo que cuando estaba en nuestra colonia, con mis hermanas solíamos sentarnos en las rocas para ver el atardecer, luego salíamos a cazar y a jugar con el fitoplancton que son de nuestros hermanos menores. Estoy metido en mis pensamientos, disfrutando de acariciar la piel de los brazos de Linda, cuando en mi cabeza escucho la voz de mi hermana Edna, quien me informa que mi padre nos ha llamado a Zei, a Dédalo y a mí. Creo que ha llegado el momento de enfrentar a nuestro padre.
- Dédalo, Zei y yo, debemos ir al reino de nuestro padre - le digo.
Su silencio es algo que me mortifica, no sé qué estará pensando, de alguna manera aprendió a bloquearme y es pocas veces que logro saber que hay en su cabeza.
- Bien, supongo que es hora de que partan - se levanta y sale caminando.
Yo me quedo paralizado, creo que ella cree que nos iremos para siempre, pero aunque se me vaya la vida en ello y tenga que luchar contra todos los dioses, yo volveré por ella. He estado pensando darle de mi icor para darle semi-inmortalidad.
- ¡Linda¡ - la llamo cuando mi cuerpo me reacciona y puedo ir detrás de ella. Logro alcanzarla y tomarla de la cintura, para pegarme en su oído - te hago una promesa, voy a volver por ti. Eres lo que más me importa.
La escucho sollozar bajito, cosa que me duele como jamás antes sentí. Linda es una mujer con una belleza física indiscutible, pero su ser es lo que me tiene enamorado, por fin puedo decir que he conocido ese maravilloso idilio del que han hablado desde la antigüedad, el amor, aquel del que solo pocos de nosotros hemos podido disfrutar. Ahora sé que valió la pena salvarla aquella noche, porque desde esa noche supe que ella no sería una humana común para mí.
- Te prometo que volveré, tú eres mi razón para volver, solo no me olvides, en 12 lunas volveré.
- ¿Un año? - me pregunta con su vocecita dulce - Te voy a extrañar demasiado, ¿qué haré cuando te busque en nuestra cama y no te encuentre?
- Estaré, solo deja de bloquear tu pensamiento, así nos podremos mantener unidos.
- Está bien, pero debes volver a mí, te estaré esperando.
Nos abrazamos de una manera que parece que no nos quisiéramos separar, y nada más verdadero que eso.
- Vamos a casa, debo hablar con Zei y con el ojo de pescado - ella sonríe por mi manera de llamar a Dédalo.
Caminamos tomados de la mano hasta llegar a la casa donde encontramos a todos sentados en el porche que mira a la playa. Mis hermanos apenas me ven, se acercan a nosotros, el rostro de George que no muestra ningún sentimiento, como dicen los humanos, pero su esencia es de tristeza y frustración. Sé que quiere a mi hermana tanto como ella lo quiere a él, pero debemos hablar con nuestro padre si queremos volver a verlos. Por otra parte, Dédalo se mantiene tranquilo, aunque sé también, que en su cabeza gira la imagen de su pelirroja. Todos tenemos a alguien aquí, y estamos dispuestos a luchar por ellos.
Por otro lado me preocupa el hecho de que Linda se quedará desprotegida durante 12 lunas y esa serpiente de su madre, está esperando el momento oportuno para atacar. Solo espera no ocupar tanto tiempo para volver, porque si esa mujer llega a dañar a su ninfa, él la destrozará sin contemplaciones.
- ¿Cuándo partiremos? - el primero en hablar es Dédalo.
- Antes de que el Gran Astro salga, debemos salir - les informo.
Ambos asienten.
- Entonces iré a ver a Crissia, debo despedirme de ella, estaré aquí antes del amanecer.
- Nuestro chofer te llevará, en cuanto quieras regresar nos dices.
Lo vemos irse rápido, es un momento difícil para todos, cada uno de nosotros tiene un motivo para regresar.
Ojalá nuestro padre pueda comprenderlo. Aunque si Adne está en medio, tenemos a una gran defensora, sé que ella nos defenderá delante de papá. También espero que nuestra madre intervenga a favor de nosotros.
12 lunas no es mucho tiempo, para quienes hemos vivido una eternidad, 12 lunas en las que no veré su bonita cara ni besaré su deliciosa boca. Subimos a nuestra habitación, donde nos entregamos al amor, no me gustó su forma de entregarse, era como si estuviera despidiendo para siempre. Solo espero que no sea más que mi miedo a esta separación que tendremos. En cuanto vuelva le daré de mi icor.
La bruja la mato Arhicus, ni tiempo de llevarla a Poseidon como se lo pidio.
Todo lo demás me encanto, cada quien encontró lo suyo.
Felicidades autora.
Desde Guacari-Valle del Cauca-Colombia