NovelToon NovelToon
El Corazón De La Bestia

El Corazón De La Bestia

Status: En proceso
Genre:CEO / Aventura de una noche / Posesivo / Amor-odio / Bestia
Popularitas:26.4k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Valeria Romero

¡ATENCIÓN NOVELA EN EMISIÓN!

Alana Rosental, una chica estrovertida, hija de Evans Rosental, considerado en su juventud uno de los mejores hechiceros del mundo, esta por casarse con su novio Joan Black, pero la repentina muerte de su padre cambiara el rumbo de su vida.

NovelToon tiene autorización de Valeria Romero para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Llámeme si necesita ayuda

Maximiliano miró a Alana dormir  a su lado, habían tenido unas largas rondas de buen sexo, ella no parecía tampoco cansarse de aquello, miró su teléfono tenía un mensaje de Axel, ya se había encargado de que Sebastián Holmes tuviera la visita de su abogado, alguien con poder había estado dando órdenes para que él no pudiera defenderse, miro nuevamente a Alana, después de ver a ese hombre se veía mucho más tranquila, incluso acepto pasar la noche con él, aun siendo domingo, acercó con lentitud su mano a su rostro y quitó un mechón de ahí, suspiró, ella era realmente hermosa, tenía un rostro de ángel, pero era una diablilla en la cama, eso hacía que le encantara más, pero sabía que como toda mujer debe tener un par de defectos y pronto los descubriría, aunque mientras eso pasaba seguiría disfrutándola.

- ¿Qué hora es? – Hablo la chica, Maximiliano retiró su mano de ella, Alana abrió sus ojos soñolientos y miro a los lados, hasta que se encontró con aquellos ámbares- Señor Kingsley, tengo hambre- Dijo sin rodeos, Maximiliano asintió y sonrió levemente, tomo el teléfono cerca de su buró y llamo a Rita, le pidió una cena para dos.

- ¿Está bien? – Pregunto al ver como la chica se sentaba en la cama y hacía un gesto de dolor.

- Sí, creo que ya me estoy acostumbrando al dolor- Respondió tallando sus ojos, Maximiliano la observo detenidamente, no entendía sus palabras, su cuerpo estaba desnudo ante él, tenía marcas por todas partes, hechas especialmente por él. - ¿Cree que liberen pronto a Sebastián? – Preguntó, Maximiliano soltó un molesto suspiró, no le gustaba que mencionara a ese hombre estando así en la cama ambos desnudos- Es que, mañana es lunes, no soy buena en los negocios…- Dijo inquieta, sin Sebastián solo quedaba ella, bueno también estaba Anastasia, pero su hermana no había dado su decisión.

- Entonces, llámeme si necesita ayuda- Respondió mientras se ponía de pie y se dirigía al baño, Alana observo aquel sexi cuerpo desnudo y mordió su labio inferior, pero notó unas extrañas quemaduras en la espalda de ese hombre, se miró sus manos ¿Fue obra de ella? se preguntó con sorpresa.

Después de un rato, Rita entró con una charola de comida, Alana estaba maravillada con lo que esa mujer cocino, en sí, ella cocinaba de maravilla, lo había comprobado aquella mañana en el desayunó.

- Gracias, Rita- Dijo emocionada, se había puesto la camisa negra que usaba Maximiliano esa mañana, aquella mujer asintió con una sonrisa y después se retiró, poco después salió Maximiliano recién bañado, con solo una toalla cubriendo de su cadera hacia abajo y otra rodeando su cuello, mientras secaba su cabello.

Maximiliano observo a esa chica usar su camisa, le quedaba grande, pero eso no quitaba que se veía sexy y se le empezaba a antojar de nuevo, se acercó a ella y miró aquella cena que les habían llevado, todo se veía apetitoso, pero ella aún más.

- ¿Qué me ve? – Preguntó Alana mientras tomaba un vaso de jugo, aquella mirada de ese hombre la ponía nerviosa. Maximiliano no respondió, levantó a Alana de un jalón, ella dio un pequeño grito, imaginándose lo que venía, ese hombre beso sus labios con pasión, ella trató de apartarlo por unos segundos, pero al final, como ya era costumbre termino cediendo al beso, aquel beso fue largo, lleno de pasión y ferocidad, sus lenguas se entrelazaban una a la otra, mientras las manos de ese hombre comenzaban a acariciar el cuerpo de ella sobre aquella camisa, Alana jadeo entre el beso, mordió el labio inferior de Maximiliano para así terminarlo, su respiración estaba agitada, su rostro estaba rojo.

- ¿Ya se cansó? – Pregunto con una leve sonrisa, Alana frunció el ceño, ese hombre era insaciable, le gustaba, había estado con uno que otro hombre, mucho antes de Joan, pero ninguno había sido como él, a pesar de que la dejaba toda molida, le encantaba hacerlo con él, sentía tanto placer y comenzaba a tener miedo que cuando él se cansara de ella, para su desgracia para ella sería difícil soltarlo y no era amor, solo una simple atracción sexual.

Alana, sonrió, si quería que ese hombre no se cansara rápido de ella, entonces tendría que hacer bien su trabajo, se puso de rodillas frente a él, sin dejar de mirar aquellos ámbares que la miraban con una extraña expresión, al quedar frente a su entrepierna, le quito aquella toalla, liberando su miembro, ya erecto, ella se mordió el labio inferior y lo tomó con sus manos, comenzando sus movimientos, después su boca y lengua se unieron a las caricias en esa parte, Maximiliano la observaba, aquella mujer lo sorprendía cada día, pues normalmente se quejaba a hacer ese acto, pero ahora sin siquiera pedírselo lo estaba haciendo y de maravilla, soltó unos jadeos, ella se movía como toda una experta, enredo sus manos sobre su sedoso cabello y se unió a los movimientos, pero sorpresivamente, Alana no lo dejo tener el control, ella continuo teniéndolo, eso le gustó aún más, dejo que ella dominara en esta ocasión, sus movimientos eran lentos y en segundos rápidos, se sentía demasiado bien, como su lengua se deslizaba sobre él, siguiendo ella así, no tardo mucho y derramo su liquido en aquella boca.

Alana se puso de pie con orgullo, pasando su lengua sobre sus labios, Maximiliano sonreía ante su gesto, se sentó en la silla y se dispuso a cenar – Siéntese señor Kingsley- Dijo señalando la otra silla, Maximiliano se enrollo nuevamente en la toalla y tomo asiento al lado de ella- Rita cocina delicioso- Dijo mientras llevaba una cucharada de comida a su boca.

- Lo sé- Respondió, mientras miraba su plato de comida, sabía que Rita era una gran cocinera, había servido a su familia por muchos años y era de las pocas personas en las que confiaba.

- ¿En serio puedo llamarlo si necesito ayuda? – Preguntó recordando su propuesta, Maximiliano asintió, realmente no entendía por qué se ofreció a eso, suficiente tenía con sus propios asuntos como para ahora tener que ayudarla a ella, pero ni siquiera se pudo negar ahora que se lo volvió a preguntar. – Gracias, Señor Kingsley- Dijo emocionada mientras continuaba comiendo.

- Maximiliano- Dijo con su ronca voz, ella lo miró si entender, mientras tenía la cuchara en la boca- Llámeme por mi nombre- Continuó, notó la expresión de sorpresa de aquella chica, incluso él estaba sorprendido de lo que acababa de decir, Alana paso aquel bocado por su garganta y tomo un poco de agua.

- Ok, Maximiliano- Dijo con su suave voz, Maximiliano soló asintió al escuchar su nombre de los labios de ella. - ¿Puedo decirle Max? – Preguntó divertida, él frunció el ceño.

- Ni de broma- Soltó de manera agresiva, Alana entrecerró los ojos y sonrió de manera divertida.

- Bueno, ya estoy llena, ahora si continuemos- Dijo poniéndose de pie, Maximiliano la miró confuso- Usted ya tuvo su diversión hace un rato, me toca- Continuó mientras se quitaba la camisa frente a él, dejándola caer al suelo y dando vista su desnudo cuerpo, Maximiliano la escaneo sin perder detalle, sonrió y lamió sus labios, se puso de pie y cargo a esa chica, ella rodeo sus piernas alrededor de su cintura y beso sus labios, él camino de esa manera hacía la cama donde la recostó y comenzó a disfrutar de su cuerpo, su lengua y boca exploraban cada rincón, dejando más marcas de las que ya tenía, escuchaba los gemidos de aquella mujer, sin darse cuenta se estaba volviendo adicto a Alana Rosental.

***************************

Alana se miró al espejo, iría a la empresa Rosental, con la ausencia de Sebastián, ella debía hacerse cargo de los asuntos, se sentía nerviosa, pues temía en cometer algún error, uso un conjunto de falda tubo rosa, blusa blanca y saco del mismo color de la falda, tacones cerrados color blanco, su cabello lo dejo suelto y perfectamente lacio, su maquillaje no era tan cargado esta vez en sus ojos, camino por aquella recamará, Maximiliano terminaba de acomodarse la corbata, él como siempre vestía sus habituales trajes a la medida color negro, realmente se veía sexi ese hombre, se lo quedó mirando por unos segundos, recordando todo lo que habían hecho la noche anterior, realmente fue placentera, incluso esa mañana lo hicieron mientras se bañaban juntos, algo que no había hecho antes, ni con Joan, a él no le gustaba bañarse con ella, pues debido a su poder, ella siempre calentaba el agua de más y a ese estúpido le molestaba eso, pero Maximiliano ni siquiera se quejó, recordó que tenía aquellas quemaduras en su espalda, aunque extrañamente esa mañana ya habían desaparecido en su mayoría.

- ¿Lista, señorita Rosental? – La interrumpió, Alana asintió, él le había pedido que le llamara por su nombre de pila, sería correcto que él también dejara a un lado las formalidades ¿No?

- Si – Dijo con una leve sonrisa, Maximiliano la guio hasta el comedor, al llegar Rita había preparado ya el desayuno, ambos se sentaron a desayunar, Alana comenzó a sentirse algo extraña que estuvieran así, como si fuera una estúpida pareja feliz, sacudió su cabeza de un lado a otro. – Que ridículo- Soltó molesta mientras comenzaba a comer fruta, Maximiliano solo la observó sin entender.

**************************

Alana subió a su coche mientras Maximiliano se fue por su parte, ella condujo hasta llegar a la empresa Rosental, al bajar del estacionamiento, fue rodeada por unos hombres, entre ellos había uno conocido para ella, suspiró al ver que le mostraba su placa.

- Alana Rosental, queda detenida por el homicidio de Barrett Novelo –Hablo Erick Leroy- Lo siento- Se acercó a ella con unas esposas, Alana soltó una maldición, miró como los periodistas ya estaban como buitres, fotografiando y haciendo estúpidas preguntas, por fortuna aquellos policías no dejaron que se acercaran a ella.

Erick Leroy guio a Alana hasta un coche negro, mientras le dictaba sus derechos, Alana escuchó atenta, tenía que llamar a un abogado, ella ni siquiera había vuelto a ver a ese bastardo de Barrett desde la fiesta clandestina, no entendía cómo es que la culpaban de su muerte, miró por la ventana del coche, aquellos periodistas gritaban y fotografiaban, toda esa situación perjudicaría su estatus, todo era un fastidio desde que su padre murió, si él estuviera con vida nada de esto estaría pasando, al contrario como estúpida estaría casada ya con Joan Black y él seguiría poniéndole los cuernos con la perra de Dana a sus espaldas, sus ojos se llenaron de lágrimas, pero no dejo escapar ni una sola.

- Señorita Rosental- Dijo Erick en voz baja, Alana lo miró, ese hombre señalo hacia abajo, ella miro con sorpresa- Hay órdenes de no permitir que tenga contacto con nadie una vez que ingresa a la celda – Susurró mirando a los lados, atrás solo estaban ellos dos y adelante dos de sus hombres de mayor confianza, aun así, no se confiaba, pues las ordenes eran claras, detener a Alana Rosental y mantenerla incomunicada en una celda. – Aproveché ahora y envié mensaje a la persona en la que más confía- Terminó.

- Él también está en la cárcel- Respondió sin ganas, pues él único en quien confiaba era Sebastián, pero estaba en la misma situación.

- Debe haber alguien más…- Susurro, la comisaría no estaba lejos de las empresas Rosental pronto llegarían y una vez ingresaran a esa chica, no podría tener comunicación con nadie, le preocupaba esa situación, él no tenía tanto poder para ir en contra de aquellas órdenes, es más ni siquiera sabía de quien provenía- Rápido, pronto llegaremos- Dijo colocando el teléfono sobre sus piernas.

Alana tomó el celular, busco el contacto de Anastasia, ella podría ser de ayuda, pero incluso sabía que podría ser una trampa para que ella hiciera acto de presencia, no podían estar los tres detenidos, sabía que quien sea quien estuviera detrás de eso, los quería fuera del camino, primero lo hizo con Sebastián Holmes, el hombre que las protegía y ahora ella, la última víctima podría ser su hermana, suspiró, dejo de nuevo el teléfono sobre sus piernas, no había nadie más en quien confiar, sus lágrimas amenazaban con salir, miró al frente había llegado ya a su destino, tragó en seco, suspiró, si su padre estuviera vivo, no estaría pasando por eso, de eso estaba totalmente segura, pero estaría atada a un imbécil oportunista y no hubiera conocido a…si, ese hombre, él le dijo que podría llamarlo si necesitaba ayuda, aunque no era esa clase de ayuda en la pensó, pero ahora, era en la única persona que podía confiar ¿Cierto?, tomo su teléfono rápidamente y busco el contacto de ese hombre, envió un mensaje y después elimino el chat y se lo devolvió a Erick Leroy. Ahora solo quedaba esperar, si realmente ese hombre la ayudaría, si lo hacía, entonces habría una persona más en la podría confiar, mordió su labio inferior mientras bajaba del coche, no se dejó vencer, camino con elegancia por aquellos pasillos, llenos de periodistas, que la fotografiaban y hacían sus estúpidas preguntas, no respondió a ninguna y mantenía su cabeza alta y sin temor, ella no había hecho nada, era inocente y algo en su interior le decía que Maximiliano Kingsley le ayudaría a demostrarlo.

****************************

1
Luciana Hurtado
muy bueno y todo ,pero la necesidad de alana tomarse ese trago pudo descubrir el plan o a los implicados de otra forma no se por mucho que los problemas te sigan no hay que exagerar
Valeria Romero: Exacto, buen punto, pero digamos que es lo que Alana debe cambiar, ella es demasiado inmadura y confianzuda ☺️
total 1 replies
Tatiana Aricapa
ese mauro se paso de línea pero por que no le afecto el calor de alana algo traman esa laura y mauro
Alicia Josefina Ortiz Correa
uha allí hay algo sospechoso
Titi
Está buenísima la historia autora 😍😍😍😍
Marcela Lopez
está buenísima, como se resolverá todo
Remedios del Jardín
Sigo creyendo que Evans está vivo ♥️
Lisbeth Gutierrez
que incómoda se a de sentir Alana en ese lugar.... entré mauro y Lucia me parece que pasa algo entre ellos
MaryC✨💞🇻🇪💞✨: Podría ser 🧐 parece q será la típica niña mimada y caprichosa
total 1 replies
Remedios del Jardín
Me causa ternura ver a Bestia enamorado sin saberlo ♥️
Yizeth Guesaco
tal vez Lucia y Mauro tengan su cuento , q odisea familia la de la bestia
MaryC✨💞🇻🇪💞✨: Sip ojalá y Alana le queme los pelos x meterse con su bestia 🤣
total 1 replies
Crisbel Diaz
sin comentario
Ana Parra
Huy Alana deberías llevar por nombre"problemas" no sales de uno para entrar en otro. Esta familia te hará la vida
cuadritos sobre todo el Misael y muy probable la supuesta novia también, por favor Alana ya deja de ser tan niñata y pon carácter a todos comenzando por Maximiliano y deje de tratarte como una 🦊
Marien Jose💕🇻🇪
hayyy estúpida bestia 🤣
Maya
en fin, pero la historia es buena me gusta
Maya
Alana parece una adolescente, ya debe de comportarse como la mujer que es, si le están diciendo que vaya a una habitación y espere, sale solo porque tiene hambre, no esta en su casa para que las cosas se le sirvan cuando ella diga, ash me desespera Alana, me cae mejor Anastasia
Lisbeth Gutierrez
🤭🤭🤭 huele a amor 🤭
Alicia Josefina Ortiz Correa
uhs facinada quedo siempre con tus capitulos
Lilith
Ja.... con razón es tan soberbio salió al padre. Ahora que la llevó a la boca de la cueva del lobo que no se enoje con ella si no fue sincero, honesto con ella. La expuso y ahora empezó el baile con la familia.
Tatiana Aricapa: con razón mensiono que no hiba presentarla como prometida si ya tiene una
total 1 replies
Marcela Lopez
ahora sí se formó
Marcela Lopez
genial
Yizeth Guesaco
imposible q la bestia se case con otra
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play