En un mundo donde los secretos pueden salvarte o hundirte, y las apariencias son todo, los hijos menores de los Bustamante y Giménez se ven forzados a formar una alianza para protegerse. Kevin Bustamante siente que su vida está bajo control, hasta que se entera de que su prima, Inés, se encuentra acosada por un peligroso proxeneta. Kevin decide ayudarla, aunque para ello deba revelar su doble vida como corredor de carreras clandestinas y hacerse pasar por su novio. Entre carreras nocturnas, rescates y secretos familiares, Kevin, Inés y su prima, la modelo Emma, deberán lidiar con las crecientes amenazas a sus vidas mientras intentan mantener a salvo no solo sus secretos, sino también su familia. Con nuevos personajes sumándose a la ecuación y tensiones cada vez más altas, ¿podrán mantener ese equilibrio o se verán forzados a enfrentarse a las consecuencias de su complicada realidad?
NovelToon tiene autorización de Lola Lu para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo Nº23
Inés.
Hoy me levante con la sensación de que será un día maravilloso, nada ni nadie podrá empañar la felicidad que siento en estos momentos. Pasar la noche y parte de la mañana con Paco fue muy diferente a lo que estoy acostumbrada pero me gusto y lo disfrute muchísimo, espero que se repita. Estoy conociendo a una persona que me acepta tal cual soy y no me pide que finja a su lado, al parecer mi simpleza es lo que al final lo conquistó.
Antes de ir a trabajar acomodo un poco mi departamento, en unos de mis cajones encuentro la tarjeta que me dio ese bastardo, no lo pienso por mucho tiempo, marco su número y lo llamó. Es una llamada que no quisiera hacer en mi vida pero ya no puedo seguir dilatando este asunto. No me contesta, parece que está muy ocupado, pero después de intentar por tercera vez siento su respiración al otro lado de la línea. Trato de mantener la calma, no me queda de otra que seguir con el plan como quedamos con Gerónimo.
⎯ Hola.⎯ su voz ya me da escalofrío.
⎯ Hola, Carlos. Soy Inés.
⎯ Pequeña, por fin llamas, y justo a tiempo, ya me estabas preocupando y por las dudas tome medidas. No quería que te arrepientas.
⎯ ¿De qué medidas hablas?
⎯ Dime primero tu respuesta y te contaré lo que hice, jajajaja.
⎯ Te dije que lo haría, bueno, voy a cumplir con mi palabra y el viernes estaré en tu club.
⎯ No, no, no…Cambio de planes. Tienes que venir esta noche o tu novio se quedará sin dedos. Hasta puede ser que le corte sus orejas.
⎯ ¿Kevin? ¿Qué has hecho con él?
⎯ Así es, tengo a ese niño. Por ahora no le hice nada, pero está bajo mi poder, ¿o creías que no me vengaría de sus golpes? Tiene agallas, pero ahora no es tan valiente atado en mi depósito y con varios golpes, jajajaja.
⎯ Dejalo en paz, yo haré lo que quieras pero no lo lastimes.
⎯ Ahora si hablamos el mismo idioma. Esta noche te espero en el club antes de la medianoche sin falta, o solo recibirás un rompecabezas hecho de tu amorcito.⎯ cuelga la llamada.
Estoy desesperada, de mi gran día ya no queda nada. Todo cambió en un abrir y cerrar de ojos. Estoy con el celular en la mano y llamo al hospital, tengo que hablar con mi padre, trato de sonar lo más calmada posible, le digo que no podré cubrir la guardia de esta noche, que necesito cambiar de turno porque tengo que atender una emergencia. Él es muy comprensivo y no me hace ningún tipo de problemas ni me pregunta nada más porque es la primera vez que voy a faltar desde que trabajo con ellos. Ahora llamo a Gerónimo y estoy al borde de las lágrimas.
⎯ Gerónimo, tengo que ir esta noche al club. Carlos secuestró a Kevin y si no voy y hago el show, lo va a torturar, cortar sus miembros y no se que más. Tengo miedo, no sé si podré hacer lo planeado, estoy muy nerviosa.
⎯ Inés, ten calma, todo esta listo, solo ve a casa de Camila a prepararte. Avisa a los demás como lo acordamos, si o si tienes que ir acompañada.
⎯ De acuerdo.
⎯ Nos vemos en una hora en el departamento de tu tía, un técnico irá conmigo a ponerte los micrófonos y no olvides mantener la calma.
⎯ Gracias.
Pasaron unos minutos, limpio mi nariz y seco mis lágrimas, entonces, marco al celular de Paco. Sé que él no está de acuerdo en nada de esto pero necesito que esté conmigo. Espero lo que parece una eternidad y por fin me atiende.
⎯ Hola, princesa, ¿ya me extrañas?⎯ dice feliz de oír mi voz.
⎯ Hola.⎯ trate de sonar calmada pero comencé a llorar otra vez.⎯ Necesito tu ayuda.
⎯ ¿Qué sucede? Deja de llorar, no te entiendo.
⎯ Es Carlos, secuestró a Kevin y esta noche tengo que ir al club, necesito que me acompañes.
⎯ Corazón, lo siento, no podré ir, pero no tengas miedo, Gerónimo te cuidara.
⎯ ¿Y así dices que te preocupas por mi, o por Kevin que es tu mejor amigo? Solo te pido una cosa y ya me defraudas, no quiero saber nada más de ti, no te necesito.
⎯ Corazón, no es eso. No puedo explicarte ahora pero déjame ayudar con lo que sea.
⎯ No necesitaba nada más que tu apoyo, que me acompañes en un momento difícil, pero eres un cobarde. No se para que me dijiste que te llame si necesitaba de tu ayuda si solo me dirías que no. Soy una idiota por confiar en ti. Mejor olvídate de mí y no me busques nunca más, no quiero saber nada más de ti.
⎯ No digas eso, me partes el alma.
⎯ ¡Mentiroso!⎯ mis lágrimas se desbordan.⎯ No quiero hablar más contigo, adios.
Colgué con mi corazón en la mano, nunca me imaginé que valiera tan poco para alguien o que no le importara su amigo, su hermano. Es un farsante, no quiere a nadie y yo como tonta pensando en darle una oportunidad. Me preparé para ir al departamento de mi tía con toda la desilusión del mundo. No pensé nunca que en tan poco tiempo alguien te podría romper el alma en mil pedazos y no sentir el mínimo de culpa. Mi destino está marcado por la mala suerte y así pienso seguir, sola y amargada.
Llame a Emma y para nada fue sorpresa saber que estaba con James, le pedí ayuda para arreglarme, me tiemblan tanto las manos que de seguro no podré ni maquillarme. También necesito que él la acompañe, cada vez tenía menos refuerzos. Quedamos en vernos en casa de su madrina. No llevo nada, solo una cartera con mi documentación y el celular. Estoy manejando y me doy cuenta que una camioneta me persigue, trato por todos los medios de esquivar pero es muy hábil, me duele el pecho, ya que mi corazón está acelerado a mil por horas. Tengo miedo de que Carlos intente secuestrarme antes de llegar al club. Al estacionar frente a la casa de Camila no se que hacer y veo como me rebasa y sigue de largo, al fin pude descender tranquila, quizás fue solo mi imaginación por estar tan alterada.
Estoy en el portero pero por las dudas sigo atenta, los minutos parecen eternos y nadie me abre todavía, unas luces me alumbran y veo como pasa una vez esa maldita camioneta negra con vidrios polarizados. Al fin escucho el timbre de la puerta que me da el ok para ingresar y paso temblando el umbral.