La rivalidad entre un mafioso y una reportera provoca una serie de eventos que se complican de maneras inesperadas a medida que nuevos secretos salen a la luz.
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Capítulo 18
Patricia: “Escuché la conversación que acabas de tener y entiendo que no quieres hablar de ese tema. Pero tengo una duda y está será la única pregunta que te voy a hacer al respecto antes de retomar nuestra conversación. Si nunca viste el rostro de la hija de Frederick ni te es posible identificarla. ¿Qué pasaría si algún día esa hija de Frederick te encuentra e intenta hacerse tu amiga?”
Digo: “Pues como sabes, hace menos de 2 meses que te conozco a ti y al grupo de personas que incluyen a Paola. No sé prácticamente nada de sus pasados y no necesito saberlo. Si lo que me muestran en el presente es aceptable para mí, podemos ser amigos. Lo mismo aplica para ella, si es que algún día me la llego a topar. Claro que lo considero improbable. Yo no la estoy buscando y ni siquiera me acercaré a la ciudad donde vive.”
Patricia: “Entiendo. Y esta respuesta es muy importante para mí, en especial la parte donde dices que no necesitas saber del pasado, porque allí va nuestra plática. Es sobre la última conversación de importancia que tuve antes de salir del lugar donde todos nos conocimos y que al presenciar e intervenir directamente, asumo que recuerdas bien.”
Digo: “Asumí que sería eso. Y claro que recuerdo a Smith, que hasta donde sabemos es un agente secreto, tratando de intimidarte para que te hagas a un lado y lo dejes lidiar con la situación que afrontábamos. Intervine a tu favor para impedir que se maten el uno al otro, pues tú le apuntabas con tu arma mientras él ponía su cuchillo en tu cuello. Pero seguramente te refieres al momento en que dijiste que no te pesaba ejecutar a un hombre, pues ya lo habías hecho antes.”
Patricia: “Sí, me refería a esa parte.”
Digo: “Patricia, todos sabemos perfectamente que gracias a ti sobrevivimos a muchas situaciones adversas que afrontamos al conocernos y quedó muy claro que nadie se atrevería a hablar de eso que mencionaste ni con las autoridades ni con nadie aparte del grupo.”
Patricia: “Sí, pero no quería hablar contigo sobre el aspecto legal de lo que dije, sino sobre lo que piensas de mí tomando en cuenta lo que dije.”
Digo: “Patricia, estabas bajo mucha presión en ese momento y hasta llegué a pensar por un momento que simplemente estabas tratando de devolver la intimidación de Smith. Sin embargo, analizando la situación como si lo que dijiste fuese cierto, es gracias a tu capacidad de reacción y tu puntería que muchos de los integrantes del grupo pudimos sobrevivir. Estuviste con nosotros por días y dejando de lado el incidente de Smith, no te volví a ver apuntando tu arma a otras personas del grupo. Me siento confiado en decir que si en algún momento halaste el gatillo mientras apuntabas a alguien, seguramente tuviste tus motivos. Probablemente, no estaría de acuerdo con que un evento así ocurra, pero no voy a beneficiarme de ti gracias a tus habilidades mientras, por otro lado, pienso que eres una mala persona. No me parece que seas una “gatillo fácil” como te llamó Smith, sino que calculas bien lo que haces y solamente disparas si es estrictamente necesario que lo hagas. Eso es lo que pienso de ti.”
Patricia agradece mis respuestas y pasamos conversando sobre otros temas durante la comida. Sin embargo, en un momento nuestros celulares suenan al mismo tiempo con el sonido de un mensaje de WhatsApp. Al revisarlos, descubrimos que ha llegado un mensaje al grupo de WhatsApp en el que estábamos agregados todos los que habíamos estado en el incidente que nos unió. El mensaje decía que Érica, la de mayor edad del grupo y quien había sido clave en reunirnos a todos… había fallecido.
Los arreglos para el funeral de Érica fueron realizados por Natalia, quien se encargaba del cuidado de ella. Al recibir toda la información sobre el día, la hora y el lugar donde sería el sepelio, inmediatamente empecé a hacer en mi mente los arreglos pertinentes.
Me despedí de Patricia, agradeciendo nuevamente su invitación, aunque la tristeza de la noticia recibida estaba presente en ambos.
Los incidentes de los últimos 2 meses habían pospuesto mis planes para encontrar un lugar de residencia fija donde vivir permanentemente. Sin embargo, la verdad no tenía apuro. Quizás después del sepelio podría analizar más detenidamente donde sería ese lugar. De momento, voy a encontrarme con Patricia en el funeral, donde seguramente también estará Paola y los demás integrantes del grupo. Entonces una duda me asalta.
¿Estará presente Smith?