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Un Mafioso en el Convento

Un Mafioso en el Convento

Status: Terminada
Genre:Amor prohibido / Mafia / Amor eterno / Completas
Popularitas:30.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Gizelly Ladislau

Dante Herrera es el jefe de la mafia más temida de España: frío, implacable, dueño de todo lo que desea. Hasta que una emboscada lo deja al borde de la muerte y el destino lo arroja al último lugar donde alguien como él debería aparecer… el patio de un convento.

Quien lo encuentra medio muerto es Mary, una novicia de dieciocho años criada entre rezos, huérfana y entregada por completo a Dios. Ella jura salvarlo. Nunca imaginó que, al hacerlo, pondría en peligro lo único que creía intocable: su fe, sus votos y su propio corazón.

Él aprendió a sobrevivir en un mundo de sangre y traición. Ella aprendió a amar sin pedir nada a cambio. Entre ellos hay un abismo —el altar y el crimen, el cielo y el pecado— y una atracción que ninguno de los dos sabe cómo detener.

Pero los enemigos del pasado no olvidan, y una venganza silenciosa se acerca a la familia Herrera. Cuando la guerra estalle, Mary tendrá que decidir hasta dónde está dispuesta a llegar por un hombre que jamás debió amar.

NovelToon tiene autorización de Gizelly Ladislau para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 19 — Un Mafioso en el Convento

La Distancia de la Nostalgia

Dante Herrera:

Los días pasaban demasiado despacio.

Ya hacía casi tres semanas desde que Pietro, Giovanni, Kevin y yo habíamos dejado Italia para resolver asuntos importantes de la organización. Eran reuniones interminables, negociaciones delicadas y problemas que exigían nuestra presencia constante.

Siempre fui disciplinado.

Siempre supe separar los sentimientos de los negocios.

Pero Mary Méndez estaba convirtiendo todas mis certezas en algo mucho más difícil de controlar.

La primera semana logré ignorarlo.

La segunda empecé a extrañarla.

Ahora, en la tercera, la nostalgia parecía una herida abierta.

Esa noche estaba solo en la habitación del hotel, observando las luces de la ciudad por la ventana. En mis manos tenía un informe que intentaba leer por tercera vez.

Pero mis pensamientos insistían en volver a ella.

A sus ojos verdes.

A su sonrisa tímida.

A la forma en que apretaba el rosario cuando se ponía nerviosa.

A su voz suave pronunciando mi nombre.

Cerré los ojos.

Recordaba a la perfección el perfume ligero que usaba.

La sensación de sus manos en las mías.

El beso que compartimos.

Cada segundo.

Me pasé la mano por el cabello y solté un largo suspiro.

—Maldición, Mary...

Nunca imaginé que extrañaría a alguien de esa manera.

No era solo deseo.

Era peor.

Era necesidad.

Extrañaba nuestras conversaciones.

Su presencia silenciosa.

La paz que le traía a mi vida.

En un mundo rodeado de violencia, traiciones y sangre, Mary era el único lugar donde yo encontraba tranquilidad.

Y ella estaba lejos.

Muy lejos.

Un golpe en la puerta interrumpió mis pensamientos.

—Adelante.

Era Pietro.

Mi hermano entró sosteniendo una taza de café.

—¿Todavía despierto?

—Tú también.

Esbozó una sonrisa cansada.

—No consigo dormir.

Observé su rostro.

Pietro estaba distinto.

Distraído.

Pensativo.

Algo raro en alguien tan racional como él.

—¿Natalia? —pregunté.

Me miró unos segundos.

Después suspiró.

—¿Tan obvio es?

Solté una risa.

—Muchísimo.

Negó con la cabeza.

—Esa chica habla más de lo que debería.

—Y la extrañas.

—Tal vez.

Los dos reímos.

Pero la sonrisa desapareció rápido.

Porque sabíamos la verdad.

Las extrañábamos.

A todas.

Como si el silencio se hubiera vuelto demasiado pesado.

Poco después apareció Giovanni.

Entró sin tocar, como siempre.

Se dejó caer en el sillón y agarró una botella de agua.

—¿Qué es esa cara de funeral?

—Estamos hablando de las chicas —respondió Pietro.

Giovanni se quedó helado.

Fue solo por un segundo.

Pero yo lo noté.

Pietro también.

—¿Bárbara? —pregunté.

—Ni empieces.

—Entonces es ella.

—No molestes.

Pietro se echó a reír.

—El conquistador fue rechazado y ahora está sufriendo.

—Yo no estoy sufriendo.

—Claro que no —respondí.

—Para nada.

Giovanni nos apuntó con el dedo.

—Ustedes dos son insoportables.

Pero entonces se puso serio.

Miró al suelo.

Y habló en voz baja.

—Ella me desafía.

Aquello me sorprendió.

Giovanni nunca hablaba de sentimientos.

—¿Cómo así?

—Todo el mundo siempre hace lo que yo quiero.

Todo el mundo sonríe.

Todo el mundo me da la razón.

Pero esa mujer...

Ella me ignora.

Me enfrenta.

Y no puedo dejar de pensar en ella.

Pietro soltó una carcajada.

—Estás enamorado.

—Cállate.

—Completamente enamorado.

Giovanni le lanzó un cojín.

Fue en ese momento que entró Kevin.

Se detuvo en la puerta observando la escena.

—¿Qué está pasando aquí?

—Grupo de apoyo para hombres enamorados —respondió Pietro.

A Kevin casi se le cae el celular.

—Están bromeando.

—No estamos bromeando.

Kevin se pasó la mano por la cara.

—Dios mío...

Yo crucé los brazos.

—¿Y tú? ¿Cómo está Graziela?

Se puso rojo.

Literalmente rojo.

—Los odio a todos.

Los cuatro estallamos en carcajadas.

Pero después el silencio volvió.

Un silencio distinto.

Más sincero.

Más humano.

Porque por primera vez estábamos admitiendo algo que ninguno de nosotros solía admitir.

Las extrañábamos.

Muchísimo.

Pietro extrañaba las provocaciones de Natalia.

Giovanni extrañaba los rechazos de Bárbara.

Kevin extrañaba la dulzura de Graziela.

Y yo...

Yo extrañaba a Mary a cada segundo.

Mi teléfono estaba lleno de fotos de la obra del hospital infantil que mi madre me enviaba.

Pero cada vez que buscaba alguna imagen, mis ojos terminaban encontrando a Mary al fondo.

Conversando con un niño.

Organizando documentos.

Sonriendo.

Rezando.

Existiendo.

Y aquello bastaba para destruir cualquier concentración que intentara mantener.

Miré a mis hermanos.

Por primera vez en mucho tiempo, no éramos mafiosos.

No éramos los herederos de los Herrera.

No éramos hombres peligrosos.

Éramos solo cuatro hombres enamorados.

Cuatro hombres contando los días para volver a casa.

Volver a ellas.

Sonreí para mis adentros.

Unos días más.

Solo unos días más.

Y por fin estaría de nuevo frente a Mary.

Tal vez entonces mi corazón volviera a latir en paz.

Pero, en el fondo, ya sabía la verdad.

Desde que conocí a Mary Méndez...

Mi corazón nunca más me perteneció.

1
Yrma Laya
gracias me gustó mucho
Princesa
Se está enamorado
Princesa
La señora Herrera, es increíble
Princesa
Esto se está poniendo bueno jejeje
Princesa
Los hermanos están todo que ver 🥰🥰
Princesa
Presiento que van a terminar enamorados 🥰🥰
Jenny Jimenez
Más guapas las amigas que la protaginista
Ines Arce
sienpre Dios te pone en el camino ka indicada
Ines Arce
me facina consuelo q mama mas conpinche super chebere🥰
Ines Arce
q lindo q sra mas conpinche buenusimis
Alexandra Muñoz
no me dan los cálculos de las edades de madre e hija ?
Maris Benitez
interesante comienzo, creo que la monjita va a colgar los hábitos 🫠🤭🤭
Maris Benitez
UPS 🫪 sr irán a enamorar 😍
Graciela Saiz
excelente 👏👏👏👏👏
Graciela Saiz
🤭🤭😂😂 tremenda la suegra 🤭😂😂😂,cuando se entere la madre superiora ! 😂😂😂😂les corrompió a las cuatro monjas 😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂
Graciela Saiz
cómo así, saben que son mafiosos? y la madre como que las recibió al llegar, así ella venía con ellas , 🫣🤭😂
Graciela Saiz
pero que pensarán las monjas si se enteran que son mafiosos 🤷
Graciela Saiz
pero lo que no sabes Consuelo , es que la monja será transferida 🤷
Graciela Saiz
no sé ve ninguna foto 🙂‍↕️
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