toda mi vida vivi una vida donde fui despresiada y sola pero ahora que e renacido en la hija de un duque disfrutaré esta segunda oportunidad como hija mimada del duque William valtorian
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capítulo 16 vidrio roto de corazón
A los pocos días comenzó la selección para ingresar de la academia imperial.
Todo el reino estaba allí. Niños de familias nobles, comerciantes, caballeros… y unos pocos casos especiales. No todos podían entrar: el nivel era alto, incluso para adultos.
Y Sophia… bueno, Sophia estaba entre esos casos especiales.
Pobre, sin apellido importante, sin tutores influyentes. Pero aun así había conseguido una recomendación directa gracias al abuelo de Alexander. Nadie lo decía en voz alta, pero todos lo sabían: el patrocinio abría puertas que el esfuerzo aún no podía.
Astrix lo observaba todo desde una esquina, con un libro abierto entre las manos.
—¿Señorita Astrix? —preguntó Julieta, acercándose con curiosidad—. ¿Qué hace aquí sola?
—Estudio —respondió la niña sin levantar la vista, con una sonrisa traviesa—. Quiero ser la número uno de este imperio.
Julieta parpadeó, sorprendida.
—Señorita… temo decirle que ya no podrá seguir estudiando ahora.
Astrix alzó la cabeza de golpe. —¿¡Qué!? ¿Por qué? ¡Es importante!
Julieta dudó un instante. —El señor William pidió que se prepare. Hoy saldrán.
[Pensamiento de Astrix]
Cierto…
Los peces dorados.
Siempre tan insistente.
Aunque… ya no me molesta tanto.
Sin darle tiempo a protestar, Julieta la tomó con suavidad y comenzó a vestirla. El vestido era claro, delicado, lleno de encajes finos. Demasiado fino para una niña sin madre… y aun así, perfecto.
El cabello blanco de Astrix, con reflejos grises, brillaba bajo la luz del sol. Sus ojos rojos parecían gemas recién pulidas.
—Está hermosa, mi niña —murmuró Julieta mientras la peinaba.
Astrix dudó un momento antes de preguntar: —Julieta… ¿por qué el señor William quiere que le diga “papá”?
La nana sonrió con dulzura. —Porque todo padre desea escuchar eso de su hija.
Las palabras quedaron flotando.
¿Todo padre…?
[Recuerdo de Victoria]
—Papá, mira, te hice un dibujo.
—¿A esto le llamas dibujo? —gruñó el hombre, rompiendo el papel—. ¡Fuera de aquí!
—Papá…
—¡No me digas así! Me das asco. Ni siquiera eres bonita. Dudo que lo seas algún día.
Ella solo tenía cinco años.
Y ya había aprendido que el amor no era automático.
El carruaje estaba listo.
William sonreía ampliamente mientras Astrix y Alexander se acercaban.
—Mi niña… siempre tan hermosa —dijo, orgulloso—. ¿No lo crees, Alexander?
—Déjame en paz —murmuró el niño, subiendo primero.
Astrix inclinó la cabeza. —¿Por qué está siempre enojado?
William suspiró. —Eso quisiera saber yo…
Ella lo miró con seriedad. —Su nana le dice cosas desde que éramos pequeños.
William se tensó. —¿Así…?
No dijo más, pero su mirada se volvió dura.
Durante el trayecto, el silencio fue pesado. Astrix jugaba con los encajes de su vestido. Alexander miraba por la ventana, con los puños apretados.
El lago apareció brillante, tranquilo, como si nada malo pudiera pasar allí.
—¡William! —exclamó Astrix—. ¡Ese pez parece una nube!
William rió suavemente y se agachó a su lado. —Tienes razón.
A unos metros, Alexander observaba en silencio. Cada risa, cada gesto cariñoso, se le clavaba en el pecho.
—Alexander, ven —lo llamó William—. Mira los peces con tu hermana.
El niño alzó la cabeza. —¿Ahora sí te acordás de mí?
—¿Qué…?
—¡Nunca me mirás! —gritó de pronto—. ¡Nunca preguntaste por qué tenía marcas! ¡Nunca te importó!
Astrix se quedó inmóvil.
—Yo solo quería… —la voz del niño se quebró— que me miraras como a ella.
Su cuerpo cedió.
—¡Alexander! —William lo sostuvo justo a tiempo.
Horas después, la habitación estaba en silencio.
—Entonces… —susurró Alexander— nunca supiste…
—Nunca —respondió William—. Nos separaron a propósito.
El abrazo llegó tarde, pero llegó.
Desde el sillón, Astrix los vio y sonrió en silencio.
Más tarde, Elena no mostró piedad.
La cachetada resonó. —¡Nadie vuelve a tocar a mis hijos!
Mary fue llevada al calabozo sin posibilidad de defensa.
La duquesa miró por la ventana. —La nobleza no está en la sangre… está en el corazón.
puede que en su primera vida la hallan tratado mal sus padres pero en esta le dieron la bendición de un padre que la adora y ella solo se nuestra indiferente con el
lo que debería es aprovechar el amor que el le tiene
esa es mi humilde opinión