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Mi Vida Como Imán De Hombres (Y Mi Terapeuta No Está Lista Para Esto)

Mi Vida Como Imán De Hombres (Y Mi Terapeuta No Está Lista Para Esto)

Status: Terminada
Genre:Harén Inverso / Completas
Popularitas:1.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Jessics8 Rodriguez

Anastasia solo quería un café tranquilo y quizás encontrar la oferta del 2x1 en su supermercado. En cambio, terminó siendo el centro de atención de siete hombres que parecen sacados de una fantasía... o de un manicomio con buena genética.

Un millonario excéntrico, un artista bohemio dramático, un científico genio con alergia social, un chef que solo cocina para ella, un guardaespaldas estoico que le tiene miedo a los gatos... ¿y la lista sigue? Anastasia intentará mantener la cordura (y su espacio personal) mientras su "harem" compite por su afecto de las maneras más hilarantes y desastrosas imaginables.

¿Podrá encontrar el amor verdadero o solo una gran factura de terapia?

NovelToon tiene autorización de Jessics8 Rodriguez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13: El Desastre Doméstico y las Soluciones "Creativas"

Después de la revelación de Rocky como un maestro chocolatero secreto (y su rápida regresión a la "alerta felina" al ver un gato), Anastasia pensó que nada podría sorprenderla. Su vida era una serie de giros inesperados, cada uno más absurdo que el anterior. Había aprendido a vivir con el caos, e incluso, a apreciarlo. Pero el universo, al parecer, tenía otros planes para su sentido de la normalidad.

El problema comenzó de la manera más mundana posible: una fuga de agua. Ana se despertó una mañana con el sonido de un goteo persistente. Al investigar, descubrió una mancha de humedad en el techo de su sala de estar. No era una fuga dramática, sino un lento y constante "ping-ping-ping" que, según sus cálculos, iba a convertir su apartamento en una piscina en cuestión de semanas.

Convocó a la "Junta de Arreglos Domésticos" (también conocida como "el chat grupal con los chicos").

Max fue el primero en responder. "Ana, querida, un problema de fontanería. ¡Qué vulgar! Te compro un apartamento nuevo. Un ático con vistas al Central Park. Sin goteras. Y con un jacuzzi."

Caleb Canvas envió un emoji de una gota de agua cayendo en un vaso, con una leyenda: "La melancolía de la humedad. Un presagio de la inundación del alma." Luego, un dibujo de Ana, con un paraguas, bajo una lluvia de billetes.

Silas Cortex envió un análisis detallado de la composición mineral del agua de su edificio, la presión del agua en las tuberías y un algoritmo predictivo sobre la velocidad de propagación de la mancha de humedad. "La probabilidad de un colapso estructural es del 0.002%, pero la proliferación de moho es del 98% si no se actúa en las próximas 48 horas."

Nico Sabor envió una receta de un caldo caliente para "remediar el frío y la desazón" que podría causar la humedad. Y una oferta para llevarle un té de jengibre.

Y Rocky, siempre el práctico, apareció en su puerta con un casco de construcción, una caja de herramientas y una expresión de concentración. "Señorita, el perímetro de su techo ha sido comprometido. He realizado una evaluación preliminar. La fuente está en el piso superior. Necesitamos acceso."

Ana suspiró. Esta iba a ser una aventura.

Rocky, con su eficiencia habitual, localizó la fuente de la fuga: el vecino de arriba había dejado la bañera abierta. El daño era significativo. El techo de Ana estaba empapado, y una porción ya se había desprendido, dejando un agujero revelador.

"El techo está comprometido", anunció Rocky, con la solemnidad de un cirujano. "Necesitamos una estrategia de reparación."

Y así, comenzó la "reparación" del techo de Ana.

Max, por supuesto, tenía una solución rápida y costosa. "Ana, mi querida, este techo no vale la pena. Te ofrezco que mi equipo de arquitectos y diseñadores renueve todo el apartamento. Lo transformaremos en un santuario moderno y a prueba de fugas. Con un techo de oro."

Ana declinó amablemente la oferta del techo de oro, pero aceptó que Max pagara los materiales de reparación. Él, por supuesto, compró los materiales más caros y exóticos que el dinero podía comprar, incluyendo paneles de yeso ignífugos con incrustaciones de plata y pintura que cambiaba de color con el estado de ánimo de Ana.

Caleb, por su parte, vio el agujero en el techo como una "ventana a la verdad existencial". "Ana", dijo, con una mirada intensa, "este agujero no es una fuga. Es un portal. Una grieta en la fachada de la realidad. Podemos convertirlo en arte. Un mural de la vulnerabilidad humana, con la lluvia como lágrimas del cosmos."

Caleb comenzó a pintar el agujero con nubes y gotas de lluvia, convirtiendo el desastre en una pieza de arte conceptual. El problema fue que la pintura, además de ser muy húmeda, no hacía nada para detener la fuga.

Silas, siempre el lógico, se hizo cargo de la "ingeniería" de la reparación. Con una serie de diagramas complejos y cálculos, diseñó un "sistema de recolección de agua" que desviaría el agua de la fuga hacia una serie de cubos estratégicamente colocados. "Esto no solo previene daños estructurales, sino que también nos permite monitorear el volumen de la fuga y la composición del agua. Una oportunidad para la ciencia."

El sistema de cubos de Silas era, en teoría, brillante. En la práctica, era una maraña de tuberías improvisadas y cubos de colores que parecían una instalación de arte moderna (para deleite de Caleb). El problema era que los cubos se llenaban rápidamente y, si no se vaciaban a tiempo, el agua se desbordaba.

Nico Sabor, al ver el caos, decidió que la única solución era alimentar a los "trabajadores". Se instaló en la cocina de Ana y comenzó a preparar una serie de platos energéticos y reconfortantes. Su "sopa de lentejas con chorizo" era tan deliciosa que Ana casi olvidó el agua que goteaba sobre su cabeza. También preparó pequeños sándwiches y postres, convirtiendo la reparación en una especie de banquete.

Y Rocky, el fontanero de emergencia, se tomó su tarea con la seriedad de un cirujano. Con su casco, su linterna y su caja de herramientas, se metió en el agujero del techo, intentando identificar la tubería rota. Ana lo escuchaba gruñir y refunfuñar, mientras intentaba maniobrar en el espacio reducido.

El trabajo en equipo era... caótico. Max, con su teléfono en la oreja, daba instrucciones a su equipo para "localizar la tubería de repuesto más exclusiva del mercado". Caleb, sentado en un taburete, pintaba el "Agujero en el Techo", con Ana como una figura melancólica en primer plano. Silas, con sus auriculares, monitoreaba los decibelios de la fuga y la humedad del aire. Nico, en la cocina, preparaba una nueva tanda de pasteles de queso para mantener alta la moral. Y Rocky, en el techo, estaba luchando contra la tubería rota.

La situación llegó a su punto crítico cuando Rocky, en un intento de apretar una tuerca obstinada, resbaló. Un grito, un golpe sordo, y Rocky cayó del techo, aterrizando en una pila de cubos de Silas, que se desbordaron con agua.

Ana corrió hacia él. "¿Rocky, estás bien?"

Rocky, empapado y rodeado de cubos de agua, se levantó lentamente. "Negativo, señorita. El fontanero... ha sido comprometido."

En ese momento, el fontanero "profesional" que Ana había llamado horas antes, y que Max había "despedido" porque sus tarifas no eran lo suficientemente "exclusivas", apareció en la puerta.

El fontanero, un hombre corpulento con una gorra de béisbol, miró la escena: el agujero en el techo pintado con nubes, los cubos de colores que recogían el agua, Max hablando por teléfono sobre tuberías de platino, Caleb pintando el "accidente" de Rocky, Silas analizando la "velocidad de la caída", Nico ofreciendo pasteles de queso a Rocky, y Rocky, empapado, con un casco de construcción, rodeado de agua.

El fontanero parpadeó. Luego, parpadeó de nuevo. "Uhm... creo que me he equivocado de apartamento."

Ana, con una sonrisa resignada, lo detuvo. "No, no. Es aquí. Solo que... tenemos un equipo de ayuda."

Finalmente, el fontanero, con la ayuda de Rocky (quien, a pesar de su caída, seguía siendo sorprendentemente útil con las herramientas), arregló la tubería. El agujero en el techo fue cubierto con un parche, y el mural de Caleb fue... oculto.

Al final del día, el techo de Ana estaba reparado. Su apartamento, sin embargo, olía a pintura fresca, a sopa de lentejas y a la extraña mezcla de agua y yeso. Y su paciencia estaba al límite.

Mientras Ana se sentaba en su sofá, con una taza de té, Max le ofreció un nuevo iPad para "olvidar el trauma". Caleb le mostró un boceto de su "resistencia ante la adversidad". Silas le dio un informe sobre "la resiliencia humana ante el estrés ambiental". Y Nico le ofreció una bandeja de galletas.

Ana miró a su alrededor. Su vida era un desastre. Un glorioso, ruidoso y deliciosamente absurdo desastre. Y, de alguna manera, no lo cambiaría por nada del mundo. La gente de su vida era excéntrica, sí. Pero también eran leales, apasionados y, a su manera, siempre estaban ahí.

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Iris Jazmín Rodríguez
me encantó el libro 😄 es divertido 😃 y muy entretenido la verdad que me fascinó el libro 🥰👍
Jessicar: iris muchas gracias
total 1 replies
Iris Jazmín Rodríguez
🥰😃😃👍👍👍🥰🥰👍👍👍
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