BILOGÍA: OBSESIÓN - II
Tessa Jones, una universitaria estadounidense, con sobre peso, decide viajar a México para empezar una nueva vida después de la muerte de su madre. En su búsqueda de trabajo conoce a Daniel Ferrer, un millonario dedicado a su empresa. Consiguiendo Tessa trabajo como secretaria en la empresa de Daniel, conocerá poco a poco a su jefe, un hombre que en sí mismo, formará una persona obsesiva, posesiva, e impulsiva por su secretaria.
Ambos son totalmente diferentes, mientras que ella es alegre, él es un total amargado.
Daniel la quiere solo para él, pero no sabe cómo enamorarla.
Tessa no está interesada en el obsesivo de su jefe, sino en un hombre que no le conviene.
Daniel siguiendo los consejos de su mejor amiga, hará todo lo posible para enamorarla y tenerla cerca de él.
Tessa no entiende por qué si ella siempre ha sido rechazada por todos los hombres por tener un cuerpo fuera de los estereotipos, su jefe está interesado en ella.
Lo que no entiende Tessa es que Daniel quedó obsesionado con su cuerpo desde que la conoció, convirtiéndose las curvas de la chica en La Debilidad Del Jefe.
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Episode 13
...TESSA...
-- ¡Dime algo papá, no te quedes callado y dime de una vez si soy tu hijo!
-- Deja de preguntar estupideces, claro que eres mi hijo. Si soy así contigo es porque nunca haces lo que te digo, pero siempre he querido tu bien y tu felicidad.
-- Si quisieras mi felicidad, aceptarías mi relación con Tessa. Pero más te importa el maldito dinero y el que dirán, no?-- agarré más fuerte la mano de Tessa y la levanté dejándola a la vista de mi padre-- ella, se queda conmigo. Buenas noches padre-- salgo de la mansión con Tessa y nos alejamos del lugar en el carro.
Miro a Tessa de reojo, está muy callada, no quería que pasara por un mal momento.
-- No quise que te sintieras incómoda, suponía que esto sucedería-- suspire-- Lo siento.
-- Ya no importa. Era obvia la reacción de tu padre, después de todo el quiere que estés con una millonaria, y no con una vulgar secretaria que no tiene donde caerse muerta...-- Detuve el carro inmediatamente y levanté su mentón.
-- Que te quede algo bien claro Tessa, no me interesa lo que opine mi padre. No me importa si me saca de su testamento, el dinero nunca me ha interesado. Digan lo que digan, no me voy a alejar de ti. Y así me tenga que enfrentar al mundo entero, tu te quedas conmigo, hoy, mañana, y siempre-- sus ojos se cristalizan de un momento a otro y se lanza a mí para abrazarme.
-- Eres el hombre más sincero, caballeroso, bueno y decidido que he conocido en mi vida. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, Daniel-- sus dulces palabras son como una dulce melodía para mis oídos. Espero que Tessa no se aleje de mí por causa de mi padre y Taylor, porque haré lo que sea para que eso no ocurra.
...▪︎▪︎▪︎...
...TESSA...
Leo detalladamente lo que toca hacer el día de hoy según la agenda para que Daniel me escuche; lo miro fijamente y no, no me está escuchando, su mirada está perdida.
-- Daniel-- lo nombro pero sigue del mismo modo, perdido-- Daniel-- subo un poco el tono de mi voz y suspiro cuando aún no consigo su mirada-- ¡Daniel!-- pega un brinco.
-- Tessa por casi se me para el corazón, ¿por qué tienes que gritar?
-- Te estaba diciendo de lo que tenemos que hacer hoy. Pero al parecer hay otra cosa más importante.
-- Discúlpame-- suspira-- pero la idea de que no soy el hijo de mi padre me tiene en otro mundo. ¿Viviendo en una mentira por años? Espero y sea solo una estúpida idea. Enseguida vuelvo, espérame aquí-- sale de la oficina sin decir más nada y arreglo su escritorio desordenado.
La puerta se abre y veo que es el padre de Daniel.
-- Buenos días señor. Daniel acaba de salir, pero si gusta lo puede esperar...
-- Quiero hablar contigo niña.
-- En este momento estoy en horario de trabajo-- suspira.
-- ¿Qué tal si nos encontramos más tarde en un restaurante? Digo, si estás desocupada.
¿Por qué querrá conversar conmigo? ¿Si no acepto su invitación me tomaría como mal educada?
-- Bueno, hoy no tengo nada que hacer. Pues sí, acepto su invitación señor...-- esperé a que me dijera su nombre.
-- Edward. Te espero esta noche. Y...no le digas nada a mi hijo-- asenti con la cabeza y salió de la oficina por lo que suspire del alivio. Ese señor me pone muy nerviosa.
Veremos que pasa más tarde, ojalá y no ocurra nada indeseado.
...▪︎▪︎▪︎...
Entro al lujoso restaurante donde me citó el Sr. Edward. Me acerco a él y saludando me siento en la misma mesa.
-- Por un momento pensé que no llegaría. ¿Le apetece algo de cenar?
-- No es por ser malcriada, pero al grano, usted me llamó para hablar de Daniel, no es así?
-- Tiene toda la razón, al punto. Mi hijo ya es muy grande para tomar sus propias decisiones, pero no todas son las correctas. Y su peor decisión fué tener un tipo de relación con usted Sra. Jones. Me atreví a investigar sobre usted, y por lo que sé es huérfana, fué becada en una prestigiosa universidad de New York, no tiene dinero y vive en una pequeña casa que al parecer es de alguna amiga suya-- asenti con la cabeza-- Está muy necesitada de dinero, no es así?
-- La verdad gano muy bien en la empresa, y con eso me alcanzo para lo necesario.
-- Le quiero hacer una propuesta, Sra. Jones-- presté atención a lo que iba a decir y justo sacó un cheque en blanco y un bolígrafo que lo puso sobre la mesa-- Ponga la cantidad que quiera, a cambio de que se aleje de mi hijo para siempre. La cantidad que desee, se la daré.
Miré por todos lados y agarré el papel.
-- ¿La cantidad que desee?-- asintió con una sonrisa.
Coloqué el papel en el vaso de agua con una sonrisa.
-- Yo, escucheme bien Sr. Edward, yo no soy una interesada, yo amo a su hijo, y ni el oro, ni Taylor, ni mucho menos usted, me separará de él-- su sonrisa se borra. Me levanto de la mesa-- Mi intención no es provocar discusiones entre usted y Daniel. Pensé que podíamos llegar a un acuerdo, pero me equivoqué. Cuando yo termine con Daniel, será porque así lo decidamos los dos, por ahora seremos muy felices, así todos se opongan. Con permiso, que tenga una hermosa noche-- con una sonrisa me alejé de él y salí del lugar. Espero no haber sido grosera y haber dejado las cosas en claro, no más humillaciones, no más personas que no quieran que sea feliz.
...▪︎▪︎▪︎...
Veo a Daniel desde mi escritorio mientras copio unos documentos que me mandó. No sé si decirle lo que ocurrió anoche con su padre, no quiero ocasionar problemas, pero si no se lo digo puede que su padre siga tratando de alejarme de él.
-- ¿Pasa algo Osita?-- me pregunta y dejo de trabajar para soltar una risita.
-- ¿Osita? Que confianzudo es jefe.
-- Desde que viniste a trabajar esta mañana estás extraña.
-- Quiero decirte algo importante Daniel-- me levanto y camino hacia él mientras juego con mis manos.
-- Soy todo oídos. ¿Que ocurre?
-- ¿Pero me prometes que no te vas a molestar y que no gritaras?
-- ¿Porque lo haría? Ya suelta lo que vas a decir Osa.
-- Tu padre...-- arqueó una ceja y suspiró-- Ayer me citó en un restaurante. Me ofreció mucho dinero a cambio de dejarte...-- tomo aire al hablar tan rápido.
La expresión de su cara cambia y se levanta dejando caer la silla.
-- ¡¿Que hizo qué?!