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La Otra Esposa Del Alfa

La Otra Esposa Del Alfa

Status: En proceso
Genre:Hombre lobo / Traiciones y engaños / Matrimonio arreglado
Popularitas:5.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia Hache

Serena es obligada a convertirse en la segunda esposa del hombre que la odia, creyéndola la asesina de su hermano. En ese infierno de desprecio y bajo la atenta y furiosa mirada de la esposa por herencia del Alfa—quien ahora tiene que verla todos los días bajo el mismo techo—, el lazo de la luna comienza a arder entre el Alfa y su segunda esposa en contra de su voluntad. Atados por la ley de la sangre y la traición, la verdad está a punto de salir a la luz... y la venganza será implacable.

NovelToon tiene autorización de Dalia Hache para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12

El silencio que siguió al rugido de James fue tan absoluto que apenas se escuchaba el parpadeo de las velas y la respiración agitada de Serena, quien seguía forcejeando con los guardias, con el rostro bañado en un mar de lágrimas.

—Repite lo que acabas de decir —ordenó James con una voz baja, ronca y peligrosa, deteniéndose a solo unos centímetros del padre de Serena. Su mirada dorada perforaba al hombre con una intensidad implacable—. ¿Tú mataste a Jacob? ¿En la oscuridad del sendero? ¿Con tus propias manos?

El padre de Serena tragó saliva, sintiendo el peso de la autoridad del Alfa y el miedo helado oprimiéndole el pecho, pero mantuvo la barbilla en alto por el amor desesperado hacia su hija.

—Sí... Fui yo —mintió el hombre con voz temblorosa, intentando mantener la farsa—. Discutimos, perdí el control...

—¡Miente! ¡Te juro que está mintiendo! —gritó Serena con desesperación, rompiendo en un sollozo tan desgarrador que el corazón de varios de los presentes dio un vuelco—. ¡Papá, cállate por el amor de Dios! ¡Tú estabas con mis hermanos en el ala de invitados cuando ocurrió! ¡No estabas en el sendero! ¿Por qué dices eso? ¡Prefiero morir antes de que cargues con un crimen que no cometiste!

Las palabras de Serena cayeron como una losa sobre el tribunal.

James entornó los ojos. Los engranajes de su mente giraban a velocidad vertiginosa. Ella tiene razón, pensó con frialdad analítica. El padre de Serena era un hombre de campo, sin entrenamiento de combate avanzado, incapaz de abatir a un Alfa entrenado como Jacob en un ataque sorpresa sin dejar rastro de una pelea prolongada... a menos que el atacante fuera alguien con agilidad y conocimiento profundo de los terrenos de la mansión.

Pero, sobre todo, la reacción genuina de Serena —desgarrándose por evitar que su padre se inmolara— destruía por completo la teoría de una coartada planeada o una confesión familiar coordinada.

James dio media vuelta, dándole la espalda al padre de la chica, y subió de nuevo los escalones de la tarima principal para colocarse frente a los ancianos del consejo y a la matriarca Karen. Su rostro era una máscara de piedra, pero por dentro, una revelación helada comenzaba a tomar forma.

—Esta confesión es falsa —sentenció James con una claridad que dejó a todos atónitos—. Lo hace por desesperación para salvar a su hija.

La matriarca Karen frunció el ceño con indignación, dando un paso al frente.

—¡James! ¿Qué estás diciendo? —exclamó Karen con la voz temblorosa por el dolor y la furia—. ¡Las pruebas apuntaban a la chica, y ahora su propio padre confiesa! ¿Vas a dejar ir a los asesinos de tu hermano por un destello de compasión absurda?

—No hablo de compasión, madre —respondió James con una frialdad gélida que silenció cualquier réplica—. Hablo de lógica. Jacob era un Alfa fuerte. El asesino conocía los movimientos de esta mansión, sabía exactamente a qué hora estaríamos en el salón y se movió con la precisión de un depredador entrenado en las sombras de nuestros propios bosques. Un forastero que apenas pisó esta mansión por primera vez esa noche no habría podido hacerlo solo.

En la primera fila de la audiencia, Selma sintió que el suelo se abría bajo sus pies. Un sudor helado y pegajoso le recorrió la nuca. Sus manos temblaban tanto que tuvo que aferrarse con fuerza a los pliegues de su vestido negro para evitar que lo notaran. Está atando cabos, pensó con pánico puro latiendo en sus sienes. Si sigue investigando, llegará a Diego... y si llega a Diego, sabrá que fui yo.

—¿Qué sugieres entonces, Alfa James? —intervino el patriarca del consejo con voz solemne—. ¿Liberar a la acusada?

James miró hacia abajo, cruzando su mirada dorada con los ojos rojos, hinchados y suplicantes de Serena, que seguía arrodillada y sujeta por los guardias.

—No —respondió James con rotundidad—. La mantendremos bajo custodia en los calabozos. Pero el juicio queda suspendido de inmediato.

Un murmullo de indignación estalló entre los miembros de la manada, pero James alzó una mano, imponiendo su rango absoluto con un destello de poder que hizo callar a todos al instante.

—Voy a investigar cada rincón de esta propiedad —continuó James con voz letal, mirando de reojo hacia la multitud, buscando instintivamente cualquier rastro de nerviosismo o traición en los rostros presentes—. Alguien dentro de esta casa abrió la puerta al asesino. Y juro por la ley de la sangre que, si descubro quién fue... no tendré piedad.

El murmullo de la multitud comenzó a apagarse cuando la asamblea se desbordó en el caos. Los guardias se adelantaron para rodear al padre de Serena, inmovilizándolo de inmediato, mientras otros dos sostenían con firmeza las cadenas de la chica.

—¡Déjeme hablar con usted, Alfa! ¡Por favor, se lo suplico! —gritó Serena con desesperación, rompiendo a llorar mientras trataba de caminar a tirones detrás de James, quien daba media vuelta para retirarse del estrado.

Antes de que James pudiera girarse o dar una orden, una sombra verde esmeralda cruzó el salón a toda velocidad.

—¡Ya basta, maldita asesina, cínica! —chilló Selma fuera de sí, perdiendo por completo la compostura y el decoro de la alta sociedad.

Con un movimiento violento, Selma se abalanzó sobre Serena y le propinó una sonora bofetada que hizo que la cabeza de la chica se ladeara con violencia. El impacto la desequilibró por completo, lanzándola de bruces contra el suelo de piedra fría y pulida.

—¿Te crees que te vamos a creer tu falsa inocencia? ¡Eres una muerta de hambre! ¡Tú y tu padre se merecen morir! —gritó Selma con una furia desquiciada, temblando de pies a cabeza mientras el odio y los celos largamente reprimidos estallaban en su voz frente a todos los presentes.

Los invitados contuvieron el aliento ante la inusual explosión de la esposa del primogénito. Selma, dándose cuenta de que había ido demasiado lejos y de que todos la miraban atónitos, tragó saliva, dio un paso atrás y buscó con rapidez el refugio del brazo de James, intentando suavizar su expresión desfigurada por la rabia.

Serena, con la mejilla ardiendo y las lágrimas cayendo pesadamente sobre el mármol, no se rindió. Ignorando el dolor, se impulsó hacia delante y comenzó a arrastrarse desesperadamente por el suelo hacia donde estaba el Alfa, estirando las manos encadenadas hasta aferrarse con fuerza de los bordes de los pantalones de James.

—No hicimos nada, por favor... Por la Diosa Luna, créame... —suplicó Serena con la voz rota, ahogada en un sollozo desgarrador que encogía el alma, pegando su frente contra las botas del nuevo patriarca.

James se quedó completamente petrificado. Miró hacia abajo, observando a la chica hecha un desastre a sus pies, temblando y suplicando con una desesperación que no albergaba cálculo alguno. Su mandíbula se tensó con dureza.

—¿Qué haces...? No hagas eso —dijo James con la voz extrañamente ronca, agachándose ligeramente para tomarla de los antebrazos y levantarla del suelo con una firmeza que evitó que volviera a caer.

—Por favor, tienes que creerme... Yo amo a Jacob, jamás le haría daño, mi padre tampoco... —balbuceó Serena, sosteniéndole la mirada con los ojos anegados en agua, buscando en las pupilas doradas del Alfa un rastro de piedad o de razón.

—¡No soporto escucharla más! ¡Yo sabía que traer esa escoria a esta casa traería desgracias! ¡Asesinó a mi pobre hijo! —gritó la matriarca Karen, desgarrada por el dolor, llevándose las manos a la cabeza mientras las lágrimas brotaban de sus ojos con furia incontenible y su loba interior arañaba por salir.

El grito de su madre fue la gota que derramó el vaso. James cerró los ojos un instante, conteniendo el torbellino de emociones contradictorias que le quemaban las entrañas, y endureció sus facciones hasta convertirlas en piedra. Apartó la mirada de los ojos de Serena y alzó la voz para que todo el salón la escuchara:

—Llévenlos al calabozo... A ambos —ordenó James con un tono implacable, gélido y definitivo.

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Linda dominguera
Nadie quiere que ella se quede con el protagonista jajajajajaja James
Linda dominguera
Tus novelas son hermosas nena. Y no eres engreída como algunas autoras que se creen las mejores y no responden ni comentarios
Nadia Leonila Borjas Borjas
querida autora excelente historia voy a seguir esperando los siguientes capítulos no te desanimes 👏
Amber
la historia atrapa, felicidades 👏🏻
Amber
maravilloso trabajo
Amber
Autora eres maravillosa , tus novelas son muy lindas 🥰
♡ Dαℓια ♡: Muchas gracias por leer 🥰🥰☺️
total 1 replies
CALIBAN✨
Va por buen camino la historia... excelente 👌
CALIBAN✨
🥹
CALIBAN✨
🤬😤
Rosas y Espinas 🌹
Tienes muchas que te apoyan autora. Es una pena que no te lean ahora como esperamos. Pero veras que si 👏👏👏👏👏🥰
♡ Dαℓια ♡: Gracias por leer 🥰🥰🥰
total 1 replies
Rosas y Espinas 🌹
No autora que triste 😭
Rosas y Espinas 🌹
A mi me. Maravilla que ella no quería a su marido lo. Queriq ver muerto ahora no soporta que tenga una Kuma por dios 😂
Dorito
Ay James
Dorito
Yo no la soporto
Dorito
Me di cuenta que le dio tanta pena ella que parece que ahora quiere ablandar su mano dura contra ella pero no creo que ella lo perdone. No puede amarlo nunca que ese sea el castigo de ella
Dorito
Juro que si se me salieron las lágrimas mi querida Dalia ya no podía sufrir más nuestra pobre protagonista
yulisbeth palacios
qué mal q no sea completa hay q esperar actualizar ya a uno se le quitan las ganas de leer
♡ Dαℓια ♡: Si sobre todo eso jajajajaja🥰
total 6 replies
Flor de loto 🌸
Hasta yo lloré autora que triste que se haya muerto su padre. Ahora si lo va a odiar más todavía 😭😭😭😭😭
Flor de loto 🌸
Le tengo un odio a esta tipa. La Sema de la novela turca era insoportable y esta la sigue igual
Flor de loto 🌸
Que triste. Yo tengo fe en que Jacob la estará acompañando siempre
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