Tras renacer en una joven destinada a sufrir penurias por culpa de su prometido y la amante de este, Lin Yu ahora decide cambiar el rumbo de su destino y planea romper su compromiso, para poder unirse al ejército imperial. Pero lo que no esperaba es que, en su camino se cruzaría con un hermoso dragón blanco, que, termina pactando un lazo divino con ella, y ahora, están unidos de por vida. Y para su desgracia, se llevará una gran sorpresa cuando llegue ante el emperador a romper su compromiso...
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Capitulo 02- dragón.
Mientras el príncipe no supiera que había despertado, Lin Yu se quedo en el patio de su residencia, y aprovechaba ese momento para practicar algunos movimientos de pelea.
En su vida pasada, ella fue una líder mafiosa, la más fuerte, era toda una experta en todo tipo de armas y combate. Pero, ahora, ese cuerpo era débil, y si quería que su plan resultará, tendría que entrenar un poco antes de que se descubriera que había despertado. Una semana, era quizás lo máximo que tenía de tiempo para entrenar su cuerpo. En especial porque, según su memoria, quienes practicaban artes marciales en ese mundo, podían hacer uso de su "Qi", una clase de energía que les permitía usar un tipo de magia, y ella, tenía la posibilidad de tener ese "Qi", porque su padre el general, era uno de los mejores usuarios de Qi.
Durante el día, salia a acompañar a su madre, y después se iba a la biblioteca en el estudio del gran general para revisar los libros. Necesitaba saber un poco más sobre ese mundo, y al anochecer, cerraba su patio para ponerse a practicar, incluso se robo una espada de la armeria.
—señorita, lleva dos horas practicando y apenas se ha recuperado.— le advierte la nana Chen.
Lin Yu se detuvo con la espada en mano y dejo salir un suspiro.
—esta bien, necesito aprovechar el tiempo lo más que se pueda.— responde la joven.
No tiene mucho tiempo, el príncipe pronto se va a desesperar al estarle dando largas y evitando que entre a verla.
—esta bien señorita. Solo, descanse un poco antes de seguir.—
La nana Chen le deja sobre la mesa del jardín un bandeja con un plato de sopa, carne, verduras, té y agua. Lin Yu no rechazo la cena, necesitaba alimentarse bien para que su cuerpo gane algo de musculo, ya que ese cuerpo era muy delgado.
Tras la cena y que la nana Chen se retirara a dormir. Lin Yu se quedo en el jardín, se sentó en el pasto en posición de loto, para concentrarse, empezando a sentir la energía fluir por su cuerpo, desde hace días ha estado practicando para aumentar su energía, ya que, la verdadera Lin Yu nunca hizo por entrenar.
Al sentirse cansada se detuvo y se recostó sobre el pasto mirando el cielo, estaba claro, había luna llena. Pero, de repente sintió una extraña presencia, era similar a la energía que ella poseía, pero, más pesada, y al estar observando por todos lados, su mirada se poso en una sombra en el cielo que volaba a gran velocidad.
Lin Yu, no dudo en trepar el muro de la mansión para observar mejor, ya que le dio curiosidad de saber que era eso que había visto. Lo ve dirigirse por fuera del pueblo, hacía los bosques, así que, corre por el muro, logrando saltar a los muros de las casas de aquella calle. Después de eso, corrió por el camino que era la salida del pueblo.
Fue entonces que se detuvo, y ahí, en medio del camino, lo vio, una criatura que en su vida pasada solo estaba descrita en cuentos, en películas, novelas y series animadas. Eso que veía frente a ella, era un dragón, un hermoso dragón blanco, que parecía brillar con la luz de la luna.
Ahora la pregunta era, ¿los dragones en ese mundo eran peligrosos?
El dragón blanco no tardo en darse cuenta de su presencia, aun cuando estaban a más de veinte metros de distancia. Lin Yu, aun sabiendo que podía ser peligroso, dio unos pasos hacía adelante, después de todo, no todos los días ve un dragón.
—hermoso...— murmuro.
El dragón no pareció asustarse, solo bajo un poco la cabeza, y dejo salir un resoplido que levantó un poco de polvo. Lin Yu dio más pasos hasta quedar frente al rostro del dragón, esta, no levanto la cabeza, y mantuvo su mirada en la joven.
—no te haré daño...— susurra.
Lin Yu estiro la mano y pudo tocar con los dedos la frente del dragón. Entonces, en cuestión de segundos, aquel dragón comenzó a cambiar, tomando una forma humana; un hombre de cabellera albina que le cubría casi todo el rostro y llevaba una túnica oscura.
Su mano sujeto la muñeca de Lin Yu, quien intento retroceder pero, el hombre tiro de su mano y la sujeto de la cintura hundiendo su rostro en el cuello de la joven.
Lin Yu sintió un cosquilleo y con la mano libre intento empujar por el pecho a aquel hombre, aunque fracaso, ese hombre tenía bastante fuerza y a ella aun le faltaba mucho por entrenar.
—¿que carajos?...¿eres el dragón?, suéltame...¿que crees que haces?— se queja Lin Yu.
Lin Yu solo sintió como ese sujeto mordía su hombro, un dolor punzante atravesó su piel y la hizo estremecer. Lin Yu intento concentrar el "Qi", para empujar con más fuerza, pero, de un momento a otro, todo se volvió oscuro.
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Lin Yu abrió los ojos de forma repentina mientras se sentaba de golpe y soltaba un suspiro. Miro a su alrededor y en realidad estaba en su habitación. Se sobo la cabeza y recordó lo que había visto, el dragón blanco en medio del camino, el dragón transformandose en una persona y después, la mordida. Por instinto se llevo la mano el hombro, pero, no dolía y no parecía haber ninguna herida.
—¿un sueño?— murmura para si misma.— aunque parecía tan real...
Miro hacía la ventana, ya estaba por amanecer. Lin Yu soltó con leve suspiro y se recostó de nuevo cerrando los ojos. Ese sueño si que fue bastante real, y ni recuerda en que momento llegó a su cama.
Durante la mañana, la nana Chen, entró algo nerviosa, diciendo que el príncipe había llegado a la mansión y exigía ver a Lin Yu, incluso había traído con él a Wang Yao, su supuesto amor.
—tráelo a mi patio, creo que es hora de bajarle un poco ese ego que se carga.— ordena Lin Yu.
—pero señorita...¿esta segura?— pregunta nana Chen.
—si, quiero ver que tonterías viene a decir, y si es posible, quiero romperle la boca a esa mujerzuela que viene con él.— le debe mucho a la verdadera Lin Yu, y ella, se piensa cobrar.
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