capítulo 7

Una vez más...

El bosque de siempre, la sangre de siempre y las lágrimas de siempre, nuevamente abría los ojos y encontraba a Nikita con los ojos vidriosos mientras mis uñas se clavaban esta vez en sus hombros.

"Aún no entiendo porque no me golpeas o me tiras del pelo"

"Porque hacerlo?"

"Te hago daño, cualquiera se defendería en tu lugar"

Dejé sentada a Nikita a la orilla de la cama mientras yo estaba atrás de ella, deslizaba mis dedos por sus hombros haciendo que sus heridas cicatrizaran más rápido, cuando sus los razguños desaparecieron, quite mis manos de ella.

"Si tiene miedo..."

Tomo mis manos y la halo hacia ella hasta que la rodearan por lo alto de su pecho, dejo sus manos sobre las mías y volteo a verme, estaba apenada en ese momento que voltee a ver hacia otro lado.

"... Tómame de esta manera, así no me harás daño y podrás estar más tranquila"

"Por... Porque dices esas cosas!"

"Trato de ayudarte..."

"Es excesivo!"

Afuera aún seguía oscuro, volvimos a acostarnos, al voltear a ver a Nikita ella palmeaba sus hombros indicándome que la abrazara, senti mi cabeza colorada y le di la espalda, cuando el brillo del sol me despertó, Nikita me tenía abrazada, sus brazos cubrían mi abdomen.

"Que haces?!"

"Viste que dormiste mejor?"

"Quita tus manos de mi!"

"Que lindas se ven así, me causan colesterol en la sangre"

"Eleonore ayúdame!"

Bajamos a la sala, allá estaba Cleo sentada en uno de los brazos del sillón pequeño, viendo hacia el exterior por medio de la ventana, Nikita fue a preparar el desayuno junto a Eleonore, luego de un rato, el rostro de Cleo cambiaba de expresión.

"Que pasa?"

"Allá viene Juan!"

"En serio?"

"Si, míralo míralo míralo!"

"Si... Ya lo ví"

En realidad era Juan pero se veía un poco raro, no era el típico Juan que venía después de las prácticas de fútbol, ni siquiera venía con el uniforme de la academia, abrió la puerta, sacudió sus zapatos y entro con un rostro seco, inexpresivo.

"Hola Juan!"

"Hola?"

"Que ocurre?... Te noto extraño"

"Si lo sé, me levanté tarde esta vez"

"Hola Juan, vienes listo para desayunar?"

"Si"

"Uy... Estás más frío que el Xolotlán"

"Que es el Xolotlán?"

"Ni idea"

"Está bien... Ya vine tía!"

"Me alegra, siéntate cómodo que ya llegamos"

"Ok"

Dejo la mochila cerca de la puerta, camino hacia nosotras y se sentó en el sillón pequeño, dónde estaba Cleo sentada, quien de inmediato se le sentó a la par y se acomodo sobre sus piernas, movía su cola por el cuello de Juan incluso.

"Tranquila Cleo"

"Ya lo estoy!"

"Que raras eres"

"Y que me cuentas Yoko?"

"Además de los números?... Nada, que pasó ayer exactamente?"

"Larga historia, para resumirla... Mamá convenció a papá de enviarme a estudiar a Juigalpa"

"Juigalpa?"

"Así es, quieren inscribirme en la Academia Superiora Nacional y creo que no hay segundas opciones"

"Pero es una gran propuesta..."

"Pero no lo veo de ese modo tía"

"Cómo?"

"Mamá no le gusta la idea de que me dedique al deporte, después de todo, el fútbol es lo que me hace mejor... Si voy a Juigalpa, tendré que dejar lo que mejor hago"

"Juan, entiendo tu frustración"

"En serio?"

"Mira, nadie aquí sabe cuál es el futuro de uno si no sabe que desea ser, incluso llegan a casi morir dándose cuenta que todo lo que hicieron es agradar a otros y no a si mismo, por poco llegó a ese punto..."

"Quiero ser como tú!"

"Cómo?"

"Se que tuvistes problemas, peleas y todo eso, pero llegastes a ser la mejor jugadora de fútbol de la ciudad, líder de goleo en la Concachampions femenina, fuiste alcaldesa de la ciudad y visepresidenta de la Fenifut, nos distes un estadio bellísimo, que no haz hecho?"

"Talvez tengas razón, pero no quieres las consecuencias de ello... Sabes cómo estoy"

"Lo sé"

"Eleonore!, Ya está el café"

"El desayuno está listo!"

Ya estábamos todos en los sillones, estaba en medio de Nikita y de Eleonore mientras Cleo acompañaba a Juan, en cuanto Juan le dió el primer sorbo de café se quedó estático, bajo lentamente la taza hasta dejarla sobre la mesa.

"Que pasa?... Está feo?"

"Está delicioso!, Que le hecharon?"

"Que yo sepa solo le eche el café y el azúcar"

"Espera... Tu lo hiciste?"

"Le enseño a Nikita a preparar comida, te perdiste el arroz a la valenciana de ayer, ya que vas largo, deberías enseñaré un poco"

"Haría el intento"

"En serio Juan, me enseñarás a cocinar?!"

"Sip"

A pesar de que había una sonrisa en su rostro, en mi adentro sentía que iba a ser duro el cambio que le imponen, si mi viaje había sido muy difícil, que le garantiza a Juan que no será igual o peor, después de todo, fue impuesto.

Esta vez se quedo más tiempo con nosotras, le enseño a preparar diferentes recetas a base de huevo y harina de trigo y maíz, aunque las cosas parecían volver a la normalidad, mi mente no dejaba de pensar que todo esto tenía que ver con Eleonore.

Ya no me parecía extraño que Juan fuese limitado de esa manera, su pasión es el futbol gracias a su tía, y sus padres quieren que sea algo que no sea jugador de fútbol, desde entonces me dió curiosidad por saber quién era en realidad Eleonore.

Ya había pasado un par de horas cuando Juan se había ido a practicar, nos preparamos para irlo a ver antes de que terminara su turno, salimos media hora después, cuando llegamos aún seguían practicando.

Mientras Juan desviaba y detenía todo los tiros al arco, el entrenador hablaba con otro sujeto, cuando terminaron de hablar el entrenador sonó el silbato haciendo que todos se detuvieran y lo volvieran a ver.

"Juan Barrera... Te llaman desde la oficina, ve!"

El volteo a ver a los demás, se fue trotando de la cancha a entrar a los vestidores y perderse de nuestra vista, en eso escuchamos el sonar de una bocina, volteamos a ver y de inmediato supe que era el auto de la mamá de Juan.

"Es Laurent"

"Quien?"

"Así se llama la mamá de Juan"

"Ah... Ay"

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