'Williams'
No tardamos nada en llegar a el aeropuerto en el cual uno de mis chóferes ya se encontraba a la espera junto a la señorita Johan.
Al verla allí, vistiendo una falda ajustada que le llegaba hasta las rodillas y combinaba a la perfección con esa hermosa camisa negra corta que estaba amoldada perfectamente a su silueta, trague duro. *Desde que he quedado a cargo de las empresas Lee, no me he permitido el lujo de enredarme con mujeres ni tampoco prestarles absoluta atención, motivo por el cual no recordaba a la señorita Johan.*
- Buenas noches señorita Johan.- dije a modo de saludo obteniendo una pequeña reverencia de su parte. - Me alegra saber que podemos hacer este viaje juntos.
- De igual manera me alegra, señor Williams. - respondió educadamente. - ¿En cuanto tiempo saldrá nuestro vuelo?
- Supongo que cuando guste. - respondí sonriendo y notando su cara de confusión. - Iremos en el avión privado de la empresa señorita.
- Mucho mejor, hay unos asuntos que debo de hablar con usted a solas. - respondió con seriedad. *¿acaso ya estaba enterada de lo que le he dicho a mi abuelo?* ¡imposible!
- De acuerdo. - respondí para luego asentirle a mis guardaespaldas quienes nos acompañaron a el avión. una ves nos acomodamos en nuestros respectivos asientos, el piloto despegó y voltee mi mirada a la señorita Johan, quien se encontraba asombrada mientras veía por la ventanilla. - ¿Nunca voló antes? - pregunte con curiosidad.
- Solo hace unos años atrás, cuando abandone mi ciudad natal para vivir aquí. - respondió para luego voltear a verme. - ¿De verdad es necesaria mi presencia en este viaje?
- Lo es. - respondí sin rodeos.
- ¿Por cuanto tiempo? - preguntó una ves más y suspire.
- No lo se con certeza, pero puedo argumentar que no estaremos de regreso antes de las fiestas. - contesté apenado esperando ver su cara desilusionada pero.. me sorprendió el ver que no era así.
- Las celebraciones de las fiestas no son nada importante para mi, no tiene que preocuparse por ello. - respondió para luego suspirar. - De todos modos, igual iba a estar sola.
- ¿No se lleva bien con su familia? - pregunté y ella volteo a verme.
- Mi padre falleció en un trágico he inexplicable accidente junto a mis abuelos, era hijo único y por ello no tenía tíos, ni por su parte, ni por la de mi madre. - frunció su seño viendo a la ventanilla. - Luego de tres años de duelo, mi madre volvió a casarse con Charlie, un maldito patán que nos golpeaba a ambas cuando sus proyectos no daban frutos. - me fue inevitable no apretar mi mandíbula y puños. *¡maldito Charlie!* - Tuve la oportunidad de ofrecerle una mejor vida a mi madre pero.. ella asumió que su vida junto a Charlie era mejor de lo que yo podría brindarle y pues.. me marche sin más, jurando no volver a preocuparme por ella.
- Es algo cruel lo que dice señorita Johan.
- ¿Es cruel que aya jurado no volver a ayudar a mi madre? - preguntó con enojo y negué.
- Es cruel la vida que tuvo luego de la partida de su padre, en verdad lo lamento. - respondí y vi su rostro ablandarse.
- Gracias, realmente ha sido injusto. - apoyo su cabeza en el cristal de la ventanilla y suspiro pesadamente. *¿como se supone que le diría esto?* - ¿Usted tiene una familia grande señor Williams?
- No, solo somos mi abuelo y yo. - respondí notando su mirada sorprendida. - Mis padres también tuvieron un accidente cuando apenas era un bebé, la diferencia de lo suyo es que yo iba con ellos. - suspire. - Afortunadamente no tuve el mismo fin que mis padres gracias a una pareja que venia detrás y la cual me rescato sin poder lograr salvar a mis padres. - me recuesto en el asiento y miro en dirección a la ventanilla. - Mi abuelo me crío desde entonces siendo el padre que he perdido y dándome todo lo que estuviera a su alcance.
- Debió de ser muy afortunado señor Williams, pese a todo.. su abuelo estaba para cuidarlo. - respondió y devie mi mirada a ella. - Lamento su perdida.
- Gracias. - respondí y todo quedó en silencio. * nos pasamos un buen rato sin agregar nada al asunto y observamos a la nada quizás y hasta pensando en la tragedia que ambas familias vivieron. ¿podía esto ser una coincidencia?* - Señorita Johan..
- Señores, ¿gustan unos bocadillos y unas bebidas? - pregunto la azafata quien no solo acababa de interrumpir, sino que también traía una bandeja con lo que ofrecía.
- Déjelos en la mesa por favor. - pedí amablemente y ella asintió para luego colocar todo sobre la mesa.
- Perdone mi atrevimiento pero.. son un bonito matrimonio. - comentó. antes de que pudiéramos corregirla, ella se marchó y voltee mi mirada a Johan quien se encontraba sonrojada.
- Las locuras que dice. - comentó para luego tomar un bocadillo y llevarlo a su boca. *¿era solo yo o su manera de comer aquel bocadillo era sexy?* sacudí mi cabeza ante los pensamientos perversos que se me cruzaban y voltee mi mirada a la bandeja para luego tomar uno de allí también.- ¿Que estaba por decirme? - levante mi mirada a ella con confusión.- Antes de que la señorita lo interrumpa. - aclaro y asentí sabiendo de lo que hablaba.
- Solo.. - suspire. - Nos hospedaremos en casa de mi abuelo. - ella se sorprendió por un momento pero luego asintió. - Él.. ha estado divagando un poco este tiempo y el medico que lo ha atendido menciono de que quizás confunda las cosas y pues.. ya sabe, lo digo por si llega a decir algo fuera de lugar.
- No se preocupe señor Williams, prometo que ayudaré a cuidar de su abuelo. - respondió con una dulce sonrisa y asentí. - Ahora que lo menciona, ¿él vive en Tokio?
- Ho si. - comenté sonriendo. - Mi bis abuelo es oriundo de Tokio y por ello la empresa principal la tenemos allí.
- ¿En verdad sus ancestros vienen de Tokio? - preguntó con curiosidad y asentí. - ¡Ya decía yo que esos ojos rasgados no eran normales en latinoamerica!
- Ha decir verdad.. desde mis tatarabuelos hasta mi abuelo, tuvieron esposas extranjeras. - respondí notando su cara de sorpresa. - Ellos decían que las latinoamericanas tenían buenos genes y por ello optaban por desposar a alguna y plantar su semilla. Claro está de que se debían enamorar de ellas. - corregí de inmediato y la vi sonreír.
- ¿Todos ellos optaron por escoger una mujer latina? - asentí. - Pero.. usted no tiene muchos rasgos latinos, ¿su padre también siguió esa cadena?
- Si, solo que los genes de mi padre fueron más fuertes. - respondí y ambos reímos.
bueno, pese a que no he podido decirle directamente lo que quería, su sorpresa será menor al oír a mi abuelo llamarla nieta.
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Comments
Acuario 🦋🇺🇾
jajajaja William en aprietos y el abuelo ya senil.. jajajaja se le enredo la yegua a nuestro Jefe.. y ahora? se le complicó en minutos nada más.. 😂😃😂😃
2025-02-06
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Acuario 🦋🇺🇾
jajajaja muy astuto William.. 😄😂😂
2025-02-06
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Viviana Bustos Aldana
Pensé que le iba a decir 😅😅😅😅 ahora resulta que el abuelo está loco 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
2025-01-07
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