Olor a fresas.
Ese es el olor que percibo al estar así de cerca con Alessandro. Me mentí todo este tiempo, deseo más, quiero mucho más de esto, sé que está mal, pero sus labios demuestran otra cosa, él me complementa de una manera irreal. Está muy mal que esté besando de esta manera tan frenética a mi novio falso en frente de su familia, está mal pensar que esto puede significar algo cuando no significa nada. ¿O si?
Las manos de Alessandro toman mi rostro con suavidad y me acercan más a él. Tiene el control total, el lleva el ritmo, lleva el ritmo tan desenfrenado en el que nuestros labios se juntan. Da pequeñas pausas y los disfraza con besos suaves antes de devorarme nuevamente. No se si son las ganas que me dejo desde lo sucedido en la cocina o es que llevo solo sin ser besado de esta manera, ni siquiera Domenico llegó a tanto. Los besos de Domenico eran suaves pero su agarre era fuerte, no había ni un día que no tuviera los labios lastimados por las mordidas que me daba. No era fan, pero si era él no me importaba, bueno, eso era antes.
Ahora solo somos Alessandro y yo en este momento.
-¿Podrían no comer frente a los pobres? -La voz de Aurelio me frena
Mi respiración es un desastre, un desastre total. Alessandro me aleja, pero no demasiado, nuestras frentes permanecen juntas, nos permitimos descansar de ese descabellado beso.
No sé por qué lo hice, simplemente pasó. Hubo un momento en el que mis ojos bajaron a sus labios y me dije a mi mismo que era un error, que no podría ser y que jamás de los jamases pasaría lo que ya recorría mi mente desde que pasó lo de la cocina. Desde la cocina los ojos de Alessandro estuvieron en mi, lo sentía tan claramente, era como si me devorará ahí mismo. Trate de convencerme de que no era nada y que simplemente me estaba vigilando, es normal teniendo nuestra relación falsa, pero aun sentía algo cosquilleando mi espalda. No fue hasta que Alessandro me tomó desprevenido que reaccione, fue un golpe de realidad y me deje llevar, pero vaya que lo disfrute.
Me aclaro la garganta y me alejo de Alessandro lo suficiente para darme cuenta que todas las miradas están en nosotros, incluso la de los tres niños. Joder.
–Vaya… –Valentino deja escapar un suspiro mirándonos alternadamente –Si siguen asi nos van a dar muchos, pero muchos nietos – Ríe
Camelia se levanta y toma el pañuelo que estaba al lado de ella y de un movimiento rapido y brusco lo estampa en la cara de Alessandro. Toda la tela blanca cubrió su cara.
–Si te atreves a lastimar a Elio por tus fuerzas de alfa dominante te las veras conmigo –Soltó su madre con un tono enojado antes de volver a sentarse
–¡Mama! –Exclamo Alessandro por su repentino acto
–Vaya mujer… gracias por recordarme porque nunca peleamos
Aurelio y Leandro se giraron riendo bajo.
Después de eso todo fue risas y conversaciones. Valentino y Camelia siempre trataban de que me sintiera cómodo, y lo hice, me sentí como en casa. Poco a poco Aurelio y Leandro hablaron un poco más conmigo y creo que nos llevamos bien. Paso el tiempo volando y de pronto cayo el atardecer, el cielo estaba pintado de un tono naranja claro con pequeñas partes de color rosa.
–Un brindis por Elio Armani, porque es un nuevo integrante de esta familia –Dijo emocionado Valentino alzando su copa
Todos alzan sus copas y en voz fuerte dicen salud.
Las manos de Alessandro se enredan en las mías y una gran sonrisa que no había visto decora su cara. Nunca sonríe, a veces lo hace, pero no siempre, pero ahora, esa sonrisa es dedicada para mí. Sus ojos se iluminaron un poco y unos hoyuelos salen a relucir.
Ya más tarde, la comida se acabó, Valentino nos contaba algunas historias de sus viajes por el mundo cuando era joven, Leandro bebía y se reía de los comentarios de su hermano y sus dos omegas charlaban. Los pequeños ya habían quedado rendidos hace muy poco y se fueron a las recamaras a dormir. Alessandro insistió en que me siente en sus piernas cuando vio que la omega de Aurelio lo había hecho.
Con pena fui y me senté en su regazo. Mis mejillas ardieron.
–¿Feliz?
–Como no te imaginas –Una nueva sonrisa volvió aparecer en su rostro
Trague con fuerza.
Las manos de Alessandro recorrieron mis muslos mientras que descaradamente se hacía el que le prestaba atención a su padre.
Este hijo de… si no retira sus manos ahora las voy a romper. Mi corazon esta latiendo a mil por segundo solo por estar en esta posición y el lo empeora.
–¿Te está gustando molestarme? –Susurro
–¿Quién te molesta, Armani?, solo hago algo común entre parejas –Sonrie de lado –¿Incómodo?, ¿Te das por vencido?
–Jamás –Disimulando, me agacho a tomar uno de los aperitivos que estaban en la mesa de al frente
Al volver a sentarme muevo un poco mis caderas en círculos tratando de acomodarme.
Si quiere jugar con fuego, juguemos.
Un jadeo soltó sus labios antes de taparse la boca tratando de mirar al frente.
–Armani… –Dice bajito, los músculos debajo de su camisa blanca comenzaron a notarse
Claramente se había tensado.
Punto a mi favor.
Antes de que Alessandro pudiera hacer algo, el ruido de su celular se hizo presente.
–Maldición… por esta vez te salvaste Armani –Sus ojos encuentran los míos y le doy una sonrisa de victoria
Sus dos manos sujetan repentinamente mi cintura, me alza de su regazo y se levanta para volver a ponerme en el asiento. Apresurado sale del lugar atendiendo la llamada.
Raro…
No, eso no es raro, raro fue que jugueteamos el uno con el otro de esa manera al frente de su familia como dos muchachos hormonales.
Virgen del pecado hoy tengo que contarte los míos.
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Updated 52 Episodes
Comments
Nidia Mojica
Jajajaja la frase.
2024-08-08
2
kaikai
jajaja, xd
2024-07-14
2
Mix Mix
/Chuckle/
2024-07-06
2