¡No podía estar pasando esto! Vi algunos celulares apuntando con sus cámaras, como si se tratase de una escena de película romántica y un montón de ojos ejerciendo presión para que yo pudiera dar una respuesta. Sentí mi corazón latir a toda potencia, descubrí a Bruno y a Maricruz sonriéndome como un par de idiotas, detrás de una bocina Bluetooth con forma de perrito. ¡Canijos! Ellos sabían de esta propuesta. ¡Seguro que esta era la mentada sorpresa! Y ambos me estaban jugando chueco. ¡Pasados de lanza!
¿Que se supone que debía decirle a Adrián?
—Yo. Bueno... todo esto…
Ni siquiera podía hablar. ¡Me paralice! Mi boca se cerró, la lengua se me trabó y las rosas me parecían algo demasiado incómodo para un primer día de clases. ¡Quería salir de ahí! Huir lejos y desee que nada de esto hubiese ocurrido.
—¡Lo siento! Pero llegaste tarde compañero —la voz de Félix le otorgó más drama a la situación.
Todos miraron los movimientos del chico nuevo.
—¿Tú quién...? —Adrián quiso preguntar, pero no pudo terminar.
—¡Soy su novio! —Dijo Félix con muchísima seguridad.
No pude evitar demostrar toda mi sorpresa. Varios espectadores demostraron su sorpresa por el drama de esta escena.
—¿Eso es cierto Dan? ¿Ya tienes novio? —Adrian me miraba y parecía que en sus ojos se irradiaba el dolor que mi posible rechazo le causaba.
Todos estaban en suspenso, pero mi corazón era el más complicado en estos momentos. ¡Ojalá el tiempo pudiera regresar para evitar todo esto!
—Bueno Adrian, la verdad es que...
—No dudes de nosotros. ¡Somos novios! Se lo pedí esta misma mañana. ¡Llevo mucho tiempo enamorado de él! No podía dejar pasar la oportunidad —Félix no parecía dudar de lo que decía.
¿Hablaba enserio? ¿Llevaba tiempo enamorado de mí? ¡Que intenso!
Adrián parecía estar un poco molesto y demasiado decepcionado de que su propuesta hubiese salido mal en muchos sentidos.
—¿Es cierto Dan? —Se dirigió a mí. En sus ojos había incredulidad—. ¿Por qué no dices nada?
La cafetería se llenó de mucho revoloteo, de una intensidad muy profunda y me tuve que obligar a aparentar tranquilidad a pesar de estar hecho un caos emocional. ¡El más incómodo era yo! Me convertí en el chisme rompecorazones.
—La verdad es que tú y yo no nos conocemos. Ni siquiera hemos hablado y... —quise darle respuesta y al final, me quedé callado porque no sabía qué palabras usar para no sonar muy duro.
—Pero Dan... —Adrian necesitaba una jodida respuesta.
¡No merecía que yo le rompiera el corazón!
—Nosotros nos conocemos de antes de venir a la preparatoria —intervino Félix.
¿Por qué me estaba pasando todo esto? Sentí su mano sujetarme de la muñeca, se deslizó rápidamente hasta entrelazar nuestros dedos y a toda velocidad salimos de la cafetería. ¡Corrimos! ¡La mayoría de las rosas cayeron al suelo! Y yo me encontraba huyendo de esto: de un sentimiento que yo no tenía, de un dolor que yo estaba ocasionando y de un amor que todos estaban apoyando. ¡Me encontraba huyendo de un corazón roto! Y lo peor era que para sanar un corazón así, el tiempo es crucial.
Nos detuvimos en la zona trasera de la biblioteca, aquella zona donde nadie solía ir. Los árboles hacían sombra, las hojas secas se amontonaban alrededor y había una banca oculta detrás de unos arbustos de arrayan.
—¿Qué rayos fue todo eso? —Félix es el primero en hablar.
Yo aún sigo procesando todo. ¿Que acababa de suceder?
—Tú no puedes preguntar eso. Yo soy quien debe preguntar por lo que acaba de ocurrir —le reclamo.
Comienza a sonreír, como si se tratara de algo gracioso, su sonrisa que convierte un una risa molesta. ¿De donde había salido este chico? ¡Era un poco irritante!
—Acabo de salvarte de una escena intensa y parece que eso tampoco te agrado.
Sus palabras me hicieron recordar lo sucedido. ¿Le rompí el corazón a Adrian? ¿Qué pensara de mí toda la escuela?
—Tú eres muy atrevido al hablar y parece que no tienes miedo de…
—¿Te gusta ese chico? —Se atrevió a interrumpirme.
—No.
—¿Es feo?
—Nada de eso.
—¿Entonces te gusta?
—¡¿Qué pretendes?! Pareces querer jugar con mis palabras.
—¿Te hice enojar?
—No.
—Pues yo veo que sí.
—Tu no sabes nada de mí.
Se ríe, sus ojos me transmiten seguridad y él no duda en acercarse más. Su rostro comienza a romper la distancia entre nosotros.
—¡Te conozco! Más de lo que crees.
—¡Estas loco! Yo no sé quien rayos eres y porque juegas así conmigo.
Se vuelve a reír.
—Es muy fácil molestarte. ¡Me gusta molestarte! Te ves tierno.
—¿Tierno? ¡No soy para nada tierno.
—¿A no?
—No.
Rápidamente, acerca sus labios a mi frente y planta un beso. ¡Su acción me toma muy desprevenido! Me siento indefenso ante él.
—¿Qué haces? —Me levanto de la banca a toda velocidad.
—Pruebo que realmente eres tierno.
—¡Estas loco!
—Tus mejillas están ruborizadas, rojas como el jitomate y tu mirada está chiveada. ¡Eres muy tierno cuando te ruborizas!
Ni siquiera tengo ganas de responderle. Prefiero irme de allí.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 41 Episodes
Comments
beba hernandez
Que intenso, Adrian bailo con el la Macarena y ya se le declaró y el pobre ni lo conoce y Félix que lanzado aprovecho la oración, uff! fuerte..
2025-01-27
0
Yasmin Machado
Definitivamente Dan debe ser bello porque levanta muchas pasiones y Felix creo es su amor de primaria
2024-09-02
0
Neggia Cordero
jajajaja lindo
2024-06-05
2