Sus labios pronunciaron mi nombre, el sonido de su voz causó un latido intenso y me sorprendió mucho que pudiera reconocerme. ¡Me quedé impactado! ¿Como es que sabía mi nombre? ¿Como era posible?
—¿Ya se conocían? —Preguntó el profesor.
—Yo...
—¡Sí! —Respondió Félix con mucha seguridad.
Mi confusión aumentó todavía más.
—¡Excelente! Dan, entonces dale un recorrido a Félix por toda la escuela. Trátalo bien y no te preocupes por las clases, tienes permiso de ausentarte hasta la hora del receso. ¿Entendido?
Tarde un poco en reaccionar. Las pupilas de Felix me examinaban con detenimiento.
—Sí, gracias por decírmelo —me limité a decir.
¿Tratarlo bien? Afuera de la oficina del director sentí un aire de incomodidad y curiosidad. Como si se tratara de una mezcla de intranquilidad por querer averiguar más sobre Félix.
—Él no se equivocó cuando dijo que había conseguido a un chico lindo.
—¿De que estás hablando?
—De ti. ¡Por supuesto! Ahora estás más lindo que antes.
Arrugué el entrecejo.
—Dices puras tonterías.
Sus labios se curvaron en una sonrisa torcida, me gustaba ver ese brillo en sus ojos.
—¿Y me mostrarás la escuela? O solo piensas dejarme ver tu lindo rostro.
—¡Estás bien loco!
—¿Quieres ser mi novio?
—¡¿Que?! —Félix era muy abierto a hablar sin miedo.
Acercó una sonrisa a mi rostro, tuvo que encorvarse un poco y sus ojos quedaron muy cerca de los míos.
—¿Ya no te acuerdas de mí? —Sentí los rastros de su aliento impactarse con mi rostro.
¡Chicle de menta!
—En realidad...
—¿Te gusta el rap?
Era curioso como cambiaba de tema de forma rápida.
—No mucho.
—¿Ya olvidaste la canción?
—¿De que canción hablas?
Se alejó rápidamente, sonrió ampliamente y comenzó a caminar. Caminaba un poco rápido.
—¡Oye!
—¿Que pasó?
—¿De donde es que nos conocemos?
Pero Félix no quiso responder a mi pregunta. ¡Yo no entendía porque decía que me conocía!
Pase toda la mañana mostrándole los salones, caminamos por las canchas de juego e incluso subimos a la azotea de la escuela. ¡Se veía bien padre el centro de la ciudad desde aquí arriba! Lo llevé a la biblioteca, al auditorio, pasamos por el laboratorio y también...
—¿Son buenos los jugadores del equipo?
Estábamos caminando nuevamente por la cancha. El timbre había sonado, anunció el receso y el escándalo de los estudiantes lo confirmaba.
—Han ganado algunos juegos y, creo que hacen un buen esfuerzo.
—Eso he oído.
—Yo escuché que estarás en el equipo.
—Me gusta el fut. ¿Tú juegas?
—No. En realidad no me gusta el fútbol.
Sus ojos hicieron un movimiento chistoso.
—¿Que te gusta jugar entonces?
Mi celular vibro. Lo saqué del bolsillo derecho de mi pantalón e ignore la pregunta de Félix.
**Maricruz: **¿Donde estas? ¡Te estamos esperando en la cafetería! 😌
Dan: Aún sigo con el chico nuevo. Voy en unos minutos. 🤷♂️🤷♂️🤷♂️
Maricruz: Está bien, pero no tardes. ¡Tenemos una sorpresa para ti! 😏🥳
Dan: ¿Una sorpresa? ¿Que es? 🧐🧐
Maricruz: ¡Lo verás en un momento! 😌
Bloqueé la pantalla. ¡Canija! No me quiso decir.
—¿Le escribes a tu novia? —Félix era demasiado directo a la hora de hablar.
—No tengo novia.
—¿Novio?
—Tampoco.
Asintió.
—¿Y no te gustaría ponerte de novio?
—¿Acaso te interesa?
—¿Con quien te mensajeas?
—¿Te gusto o que?
—¡Todo puede ser!
Félix parecía ser un profesional para quitar la estabilidad emocional e irritar al mismo tiempo. ¡Canijo chamaco!
—Como sea.
—¿Le mensajeas a tu mamá?
—¿De verdad te importa?
—Si no me importara, no te estaría preguntando.
Su respuesta tenía mucha lógica y me sentí un poco fastidiado.
—Le escribo a mis amigos. Me esperan en la cafetería para poder desayunar.
Comprobó la hora en su celular.
—Es verdad, ya es la hora del almuerzo.
Hizo un ademán sobre su estómago. Se acaricio el abdomen.
—¿Tienes hambre?
—En realidad sí. Déjame invitarte algo.
—Ah, no es necesario, yo...
—Como agradecimiento por darme una buena bienvenida. ¿Crees que tus amigos se molesten si no pasas el receso con ellos?
—Pues...
Ni siquiera me dio tiempo para terminar de hablar. Su mano me tomó de la muñeca, me obligó a caminar y hasta corrimos un poco. ¡Que escena tan más linda! Un chico sujetando a otro chico de la muñeca para poder llevarlo a la cafetería y allí, lo más probable, pagaría lo que fuera para darle gracias al chico amable que le dio el recorrido en su primer día de clases. ¿Que ocurriría después? ¡Escena de drama televisivo!
La cafetería parecía estar cómo se supone que debe estar. Mucho ruido, escándalo, mesas ocupadas y bocas que masticaban el placer de los sagrados alimentos. ¿Donde estaban mis amigos? En realidad no los veía por ningún lado. ¡Canijos! Seguro se habían escondido de mí.
Comenzamos a caminar para acercarnos a la fila de compra, no había muchos chicos que quisieran comprar.
—¿Que quieres que te compre? —Preguntó Félix, sentí que estábamos demasiado cerca.
—Yo... No quiero nada en especial, lo que sea esta bien.
—¿Que es lo que sea? —Sus ojos brillaban.
—Pues...
El sonido de una canción pegajosa capturó la atención de todos y el escándalo comenzó a sonar más intenso. ¿Que era todo eso? Todos estábamos en expectativa.
Un grupo de chicos y chicas caminaban en dirección mía. ¿Que rayos estaba ocurriendo? Cada chico sostenía una flor, eran rosas de color rojo y me las fueron dando una a una hasta que mis brazos formaron un ramo enorme. ¿Con que intención era todo esto?
Las miradas de todos los alumnos que estaban en la cafetería se enfocaron en mí, yo tenía ganas de desaparecer, de hacerme invisible y pasar desapercibido. ¡No pude! Mi corazón latía muy nervioso y cuando vi los ojos de Adrián...
—¿Quieres ser mi novio Dan? —Se detuvo justo en frente de mí.
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Updated 41 Episodes
Comments
Luz Martínez
me encanta
2024-05-05
2