05

— Llegamos al taller Mendoza y estaba Carmen sentada en la puerta en su silla de ruedas, recordé entonces cuando bailaba por toda la casa en aquel diciembre, cuando salíamos y no se cansaba, ajá Carmen como amaneció como está, bien Juanita y tu papá y tu mamá como están! me respondió, bien gracias a Dios en la casa, ajá Carmen porque todos les callejón a Cristina viendo que ella está recién parida, le dije, Carmen no me respondió más nada, Cristina se me había adelantado a la habitación, yo entre, y la encontré recogiendo lo poquito que le había quedado, cuando depronto entra juaquin y le dice a Cristina, si te vas tú verás aquí no vuelves más, ella no le respondió mientras en un bolso pequeño seguía guardando la ropita de las bebés, yo en un lado de la habitación solo miraba, claro que sí el se hubiera atrevido a pegarle, también le hubiera pegado a el yo, pero juaquin, me miró y me dijo Juanita y el primo, pensé entonces sabe que si se atreve a meterse conmigo le va mal con mi papá y sonrei, nos fuimos a la casa en la patrulla con Duarte, gracias Duarte, nos bajamos, ajá como les fue! pregunta mi mamá, bien tía, dijo Cristina, bien, respondí, y vieron a Carmen, que les dijo, y juaquin, nada Carmen te vio, si pero no dijo nada, le, y tú qué le dijiste, me preguntó mi mamá, usted sabe que yo le Hiba a decir, que le dijiste, que porque todos le habían caído a Cristina, pero Carmen no me respondió, y después entro juaquin y le dijo a Cristina, que si ella se iba, que haya no regresará, nos reímos y mi mamá le dijo a Cristina verdad Cristina, y tú qué piensas, el vera tía yo voy a seguir trabajando y ya.

— Cómo en las historias de amor, bellas como las de mis padres, no pasaron quince días, ya juaquin ya visitaba a Cristina por las tardes, hasta el día que se mudaron otra vez, se mudaron cerca a la casa por eso yo hiba todos los días a la casa de Cristina para ver cómo se estaba portando juaquin.

— En unos de mis viajes, cuando llegue a la casa hablé muy serio con mis padres que yo no quería volver más a santa Marta, a mí no me gusta estudiar, a mí me gusta trabajar, una gran estupidez que me a pasado toda la vida, mi papá comenzó a llorar, mi mamá, cómo se te ocurre niña las personas que no estudian no son nada, quieres quedarte bruta, es que yo quiero estudiar aquí con mis compañeros y amigos no en santa Marta que no conozco nadie y además pasando trabajo y ayer llegaron sus sobrinos y me requisaron y me robaron mis caset y dos pantalones y la camisa blanca que me puse el treinta y uno, yo pará haya no voy,para ese tiempo ya no vivía con los paisanos de mi papá, ahora me quedaba con la tía luz marina la mamá de Cristina, en un barrio muy peligrosos pero gracias a Dios no se metían con nosotros, ya mis primos eran grandes y mi prima marina estaba embarazada, y vivía con la mamá porque el papá del bebé era un hombre casado, ella seguía siendo aquella niña juguetona y risueña, me tocaba dormir con ella en una cama de un cuerpo, aveces lloraba porque tenía hambre pues como éramos muchos la comida era poquita, hasta yo que no comía mucho quedaba con hambre, la tía luz Mila hacia de la compra que mis papás le mandaban y para el día jueves ya no había nada de comer, y la pobre marina como estaba embarazada pasaba hambre, aveces salíamos a buscar al papá de su bebé, el trabajaba en un restaurante muy conocido, y cuando la veía llegar la miraba con un brillo en sus ojos verdes como si se alegrará al verla, el le preguntaba quieres comer, y ella respondía con una sonrisa si tengo hambre ese día comíamos y el le daba dinero para algo, y cuando llegabamos a la casa mi tía se la quitaba, mi tía también tenía a Carlitos y a Guillermo eran mayores que marina Guillermo no trabajaba y le gustaba fumar marihuana, mientras Carlitos era ya casado y aunque vivía cerca como a seis cuadras de la casa jamás iba adónde su mamá, tampoco creo que le ayudaba mucho, el se casó con una muchacha que todos decían bien criada, su papás, era celador en la universidad, y la mamá era una auxiliar de enfermería tenía una clínica pequeña y allí trabaja Carlitos, para ese entonces ellos esperaban su primer bebé también, cuando marina y emperatriz se encontraban estrellaban sus barrigas,tenían casi los mismos meses.

— María seguía saliendo con el viejito extranjero y una noche que salió de rumba con sus amigos el hijo de este señor que ya era un hombre como de treinta años y de profesión medico, la espero en la entrada de nuestra casa para matarla, María venía con un amigo que vivía a una cuadra de la casa el cual la estaba acompañando y al ver al hijo del viejito extranjero salieron corriendo y la salvó pero se llevó un tremendo susto y mi mamá, fueron a la inspección y pusieron la denuncia por intento de asesinato.

—Ya mi mamá no quería vivir en el pueblo y las cosas estaban difíciles, y en cualquier parte se formaban tiroteos y mataban todos los días ya no nos sentamos mucho en la puerta de la casa,

mi mamá aprovecho un viaje a santa Marta y consiguió casa para mudarse pero no dijo nada planito todo muy bien.

1990

— Esté años marco nuestras vidas para siempre de aquí para Lante conocimos quien era y quién no nuestra familia y amigos, catorce de enero,salió mi hermana María a bailar con un primo de mi papá un joven muy apuesto, alto blanco cabellos negros ojos marrones claros, que había llegado al pueblo de vacaciones y cuando vio a mi hermana se enamoro, José era agrónomo y trabajaba las tierras de sus padres quienes tenían fincas para el pueblo de mi papá, pero José era casado y tenía un bebé de unos tres años,

bailaron toda la noche y la trajo en la madrugada.

02:00 am

—Senti Juanita levantence, cuando me levanté ya tenía mi mamá y María casi todo montado en un camión solo faltaban la cama adónde nosotros estábamos y un escaparate, nos montaron y terminaron de montar las cosas, todavía no podía creerlo que nos iríamos se me aguaron los ojos, pero no dije nada, salimos del pueblo cruzamos el puente el río estaba iluminado con la luna grande y brillante hermosa como dándonos la despedida pasamos por dónde mi amiga Juana y salimos.

— Al llegar a la entrada de santa Marta el camión se Varo eso fue uno de los avisos, la otra fue q el camión era de nuestros hermanos gitanos, en esta parte llore sola pues no quería demostrar que lloraba, viajamos en la parte de atrás mi papá mis hermanos pequeños y yo mientras María mi mamá y mi hermanita más pequeña se fueron en la parte de adelante con el conductor

, recuerdo que hacía un frío horrible que sentía hasta en mis huesos mi papá me miraba pero el hiba al otro lado del camión.

— Llegando a la nueva casa en santa Marta, era una casa aparentemente nueva en obras negras, tenía dos habitaciones grandes y un baño pequeño sala y comedor no había cocina tocaba acomodar y había una sala grande que era como un garaje pero no dejaron puerta en este lugar mi mamá coloco la televisión y las mesedors tenía un gran patio que daba al río pero este río está a sucio contaminado pues a él le hechaban las basura.

— Metan las cosas apúrense, María se mudo para donde una tía hermana de mi mamá que vivía por la orilla de la playa y casi no venía a la casa, así que solo estábamos nosotros.

— La casa misterio

—Al terminar la semana de esta semana estábamos viendo televisión mi mamá y yo, claro yo la veía con los ojos cerrados y ella quería esperar a papi hasta la hora que el llegara osea después de media noche, ya mis tres hermanos estaban durmiendo cuando me dijo mi mamá Juanita vamos a dormir mija, y salimos hacia la habitación pero al llegar me dijo ven vamos a pasar la cama para que queden aquí también conmigo!osea ella que era la madre la cabeza de esta familia y tenía miedo! pensé rodamos la cama y cuando ya estábamos acostados llegó mi papá en un carro que lo trajo desde fundación

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play