Cap #15

El visir Ei salió de la habitación de su hija. No sin antes asegurarse de que el príncipe se hubiera ido, y que los sirvientes de ella estuvieran ya con ella. Si bien estaba de acuerdo con el matrimonio, y veía el interés de ambos el uno por el otro, eso no significaba que los dejaría hacer lo que quieran. Ella seguía siendo su preciosa hija.

Ei se dirigió a la salida de su residencia, encontrándose en el camino a su esposa y, a la hija de esta, Marwa.

- ¿a dónde vas?-, cuestionó su esposa con una sonrisa. Ella sabía que el rey lo había mandado a llamar.

Durante su visita a su primo, ella se encargó de exaltar la belleza de su hijastra y todas las habilidades que está tenía. Realmente parecía una madre orgullosa de su hija. Ella quería asegurarse de que el faraón tuviera interés por ella. Solo así, si el faraón solicita a Sansa, ella podría pedir el cambio por Marwa.

-no es algo que a ti te importe. Por cierto, absténganse de visitar a mi hija porque ya di la orden de que, si alguna de ustedes o sus sirvientes se acerquen a su residencia, serán llevados al calabozo-, y dicho aquello siguió su camino dejando a las dos mujeres molestas. Pudo escuchar a Marwa quejarse diciendo que ella era una mejor hija para él que Sansa.

Se detuvo de repente al escuchar aquello y le dijo;

-¿estás segura de eso? Es mejor que cuides lo que dices Marwa-, y finalmente salió de ahí.

Marwa empezó a hacer berrinches preguntándole a su madre del por qué su padre ahora la trataba de esa manera y empezó a llorar. Akmman llamó a una de las sirvientas e hizo que lleven a su hija a su habitación, mientras que ella se iba a la suya.

Al llegar y cerrar la puerta, detrás de ella entró un hombre vestido de negro dejando un pequeño rollo de papiro y yéndose rápidamente sin ser visto. Ella agarró el pequeño papiro y lo abrió, lo que leyó en ella la enfureció.

Empezó a tirar todo lo que había en la habitación con mucho odio, haciendo un berrinche más grande que de la que hizo Marwa.

-Ahora lo entiendo, por eso te oponías a mí. Tú la tienes, has logrado rescatarla y ahora me enfrentas abiertamente. Pero no importa, solo es cuestión de tiempo que la vuelva a encontrar-, ella se recompuso, arregló su cabello y sus joyas.

Mientras se miraba en un espejo sonrió y dijo;

-Además, está tu hija. Incluso si no entra al harén pronto, puedo utilizarla para controlarte-, y seguía la sonrisa en su rostro mientras se ponía un nuevo pendiente y procedía a retocarse el maquillaje.

Por otra parte, el visir había llegado al palacio, siendo anunciado al rey quién ordenó que lo dejen entrar. Ei al estar frente al rey, se arrodilló y con las manos en el suelo al igual que la cabeza saludó al faraón, quién a su vez, le pidió que se levante y se siente.

-mi señor, he venido como usted lo ordenó. Aunque, me sorprendió su llamado-, se hizo el desentendido, ya que él sabía que era culpa de Akmman aquella situación.

-lo sé, fue algo repentino. Pero no pude resistirme a la curiosidad. Me enteré de que tienes una hija que está en la edad apropiada para casarse. Así que, quería conocerla-, comentó como si nada, muy despreocupadamente mientras agarraba el vino que le ofrecía uno de sus sirvientes.

-efectivamente, tengo dos hijas. Marwa, es mi hija menor, y mi hija mayor Sansa, quien está recluida por tener un cuerpo enfermizo. Justamente ayer ella tuvo una recaída y quedó inconsciente, aún no despertó, pero aún respira-, mencionó con un rostro afligido el visir Ei.

-¿es eso cierto mi querido visir?-, preguntó el rey, y Ei se arrodilló nuevamente frente a él diciendo;

- no me atrevería a mentirle al gran señor de las dos tierras. Si usted desea, puede mandar a investigar. Incluso puede llamar al médico que la atiende, él lo verificará-

- no te preocupes. Confío en tí. Levántate y bebe conmigo-, volvió a hablar el rey con una sonrisa sádica.

- justamente porque mi hija es enfermiza, es porque había enviado la información de Marwa como candidata a concubina. Mi familia le ha sido leal siempre, y nada daría más honor a mi casa que tener a una de mis hijas como si concubina-, mencionó con la esperanza de que el rey se sienta curioso sobre ella y vaya que resultó, porque inmediatamente solicitó la información enviada anteriormente por el visir.

El sirviente le entregó el rollo de papiro dónde estaba toda la información, además de un retrato de Marwa. El rey revisó detalladamente todo, deteniéndose en el retrato, y le gustó lo que vio...

-entiendo por qué esa prima mía quería desviar mi atención a una niña enfermiza-, pensó para sí con una sonrisa ladina.

Volvió a entregar el papiro a sus sirvientes, mientras les daba instrucciones para aceptar la solicitud, avisando que la boda sería dentro de tres dias. Pidió que preparen la boda sin escatimar en gastos.

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Comments

Lea

Lea

Me da un poco de pena, las mujeres que tienen ese tipo de experiencias con esos mounstrous como este rey, pero o es la hija de esa mujer o Sansa, así que entiendo un poco al visir, es esa otra niña o su Sansa es mejor sacrificar a la hijastra

2024-11-17

1

Sarai Bernard

Sarai Bernard

💃💃💃

2024-09-23

0

Alicia Quintana

Alicia Quintana

si bien esa chica se lo merece, el faraón es un viejo pervertido

2024-08-06

1

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