Cap #11

La situación entre Sansa y su padre era realmente incómoda. El momento que pretendía ser un puente de acercamiento entre padre e hija se estaba transformando en un completo desastre. Y Ei se daba cuenta de eso, pero quería estar cerca de su hija ahora que podía hacerlo y protegerla. Así que decidió continuar.

Sansa por su parte no sabía qué hacer, o decir. No lograba entender el por qué de la situación actual cuando se supone que ella no era del agrado de su padre.

- ¿será que pretende entregarme al faraón pronto?-, se le cruzó esa pregunta por la cabeza y miró fijamente el rostro de su padre buscando una respuesta para sus pensamientos.

En ese momento, su padre suspiró profundamente e hizo una señal a todos los presentes para que se retiraran. Sansa hizo un amago de levantarse, pero su padre la detuvo,

- hija, tú quédate-, le dijo al verla con intenciones de irse.

Sansa se volvió a sentar sin decir nada.

-¿funcionará si actúo como una hija cariñosa e ingenua?- pensó y volvió a mirar a su padre para decirse mentalmente;

-sea como sea soy su hija. ¿Qué es lo peor que puede hacerme? ¿Entregarme al faraón? De cualquier manera es probable que lo haga, así que vale la pena intentarlo- pensó para sí misma.

- ustedes también pueden retirarse-, dijo Eli al notar que los tres sirvientes de Sansa parecían no tener intenciones de irse de ahí.

Ellos miraron a Sansa, y ella asintió con la mirada y así los tres pasaron a salir de aquel lugar.

Cuando estuvieron los dos solos, Ei llamó a su hija;

- Sansa, hija mía. Sé que estás confundida y que sufriste mucho tiempo mi rechazo a ti. Pero hoy quiero pedirte que nos acerquemos un poco más. Quiero tener la posibilidad de pasar más tiempo contigo. Te pido que me perdones por lo pasado, y me des una oportunidad. Permíteme estar cerca de tí-.

-¿por qué después de haberme rechazado tantas veces, hoy estás pidiendo eso?-, replicó Sansa mientras una lágrima salía de sus ojos. En estos momentos era Sansa en su totalidad, no era solo Katherine, era la verdadera Sansa quién estaba reclamando desde el fondo de su corazón a su padre.

- hay cosas que no sabes aún. Solo debes saber que es en parte por tu seguridad y de alguien que es muy importante para ti. Pero aquello ya está resuelto. Y de ahora en adelante te protegeré de todo lo que pretenda dañarte y estaré de tu lado. Por favor hija, perdóname. Algún día te contaré todo-, dijo Ei con el rostro lleno de tristeza.

Sansa volvió en sí y al escuchar todo eso, sintió algo extraño en su pecho. Sin pensarlo dos veces, se levantó de dónde estaba y fue a abrazar a su padre, quién inmediatamente le respondió el abrazo entre lágrimas.

- padre, empecemos de nuevo. No vuelvas a dejarme sola-, pidió en voz baja mientras pensaba que valía la pena pretender ser buena hija y buscar la forma de salvarse de entrar al harén del faraón.

El momento se vio interrumpido por los gritos de alguien más, quien entró de manera altanera al lugar y era la hija de la esposa de Ei, la que todos creen que es la hija favorita del visir y hermana de Sansa.

- ¡padre! ¿Cómo pudiste dejar a mi madre y a mí para estar con esta bastarda?-

- cuida lo que dices Marwa. No te atrevas a ofender a Sansa-, dijo Ei mientras se levantaba y se disponía a poner detrás de él a Sansa, de forma protectora.

- padre, ¿cómo puedes hablarme así? Soy tu hija, y de tu amada esposa-, dijo esto último con los ojos puestos en Sansa. Lo había dicho con toda la intención de lastimarla.

- una palabra más y te encerraré. No creas que no seré capaz de hacerlo Marwa. Vete de aquí. Este es el lugar de Sansa, no tienes permitido estar aquí, al igual que tu madre. Así que lárgate antes de que llame a los guardias-, dijo el visir muy molesto.

Marwa se sorprendió al ver a su padre así. Anteriormente, él solo tenía ojos para ella, y ahora estaba ahí, defendiendo a la bastarda y amenazando con castigarla a ella. Muy molesta salió de ahí en busca de su madre. Necesitaba respuestas y ella se las podría dar.

Tanto los guardias que se habían acercado como los sirvientes de Sansa estaban muy sorprendidos por la actitud del visir.

Ei se volvió de nuevo a su hija y la abrazó mientras decía;

-no te preocupes. Papá se encargará de todo a partir de ahora. Y nadie volverá a lastimarte-.

Sansa instintivamente abrazó muy fuerte a su padre en ese momento. El visir se separó de ella y tuvo que despedirse. Debía encargarse de unas cosas. Pero antes de salir del lugar, se dirigió a los sirvientes que siempre estaban con Sansa y después de agradecerles que hayan cuidado bien de su hija, les pidió que lo sigan haciendo y se fue de ahí.

-¿qué fue todo eso?- dijo Mona.

-eso fue realmente extraño-, agregó Sorah.

- inesperado-, dijo Hassa mientras miraba al visir salir del lugar.

Nadie se había dado cuenta en ese momento que Sansa se empezaba a sentir mal. Cuando escucharon un ruido se dieron la vuelta para encontrar a una Sansa tirada en el suelo y lágrimas en los ojos que brotaban sin parar incluso cuando las tenía cerradas.

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Comments

Sarai Bernard

Sarai Bernard

Con tanto cantazo no va durar mucho 🤣🤣🤣

2024-09-23

4

Lorena Rosas

Lorena Rosas

Más pasa desmayada que consciente/Facepalm/

2024-05-24

5

ljp

ljp

Por un momento pensé que se había desmayado 😵 otra vez 😂😂😂😂Con eso que se la pasa en el suelo

2024-05-18

13

Total

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