Justo como el cardenal les dijo, tanto Katerina como el marqués, pasaron a ver a la marquesa, aunque ahora, solo sería una simple plebeya, su familia nisiquiera ha hecho nada por ayudarla, ya que estos, sin ella no tendrán nada. El marqués se lamento por como ha acabado esa mujer, que sin importar lo suyo fuese un matrimonio arreglado, él le fue fiel y trato de ser un buen esposo, pero la mujer solo era ambiciosa, intentando escalar más alto usando a sus propios hijos, envió a Thomas a una escuela lejos de su hogar y evitó que Katerina vaya con su hermano para poder tenerla a su merced, pero lo que nunca imagino el marqués, es que la ambición de su esposa llegase han lejos como para querer engañar al templo y hacer pasar a su hija como la santa.
— madre, te perdonó por todo, quiero que sepas que ha sido muy duro para mi todo esto. Espero que esto te haga reflexionar.— menciona Katerina con una expresión de tristeza.
— maldita mocosa, jamás te perdonaré, deberías agradecerme que tu vida iba a ser perfecta.— grita furiosa.
— algún se descubriría tu mentira y sería peor. Adiós madre, te amo.—
Y aunque para cualquiera que la escuchase, sus palabras suenan a las de una hija que ama a su madre, la realidad, es que la marquesa que puede ver la sonrisa burlona de Katerina y una mirada de superioridad.
El marqués se despide de su esposa y le entrega una carta, la cual llegó apenas hace unos días, al verla, la marquesa nota que es de su hijo Thomas. La lee, pero era solo una carta de despedida, lamentándose de que su madre quisiera usar a su hermana de una manera tan vil.
"Jamás perdonaré el daño que has causado, pensando de manera egoísta, no mediste las consecuencias de tus actos y en como podrían afectar a tus hijos. Me alegra que mi hermana haya abierto los ojos y se haya dado cuenta de tus mentiras. Adiós madre, espero puedas seguir con su vida después de cumplir tu condena."
La marquesa estaba molesta y lloraba de frustración, su hijo ha demostrado la decepción que siente por ella, ahora si, lo ha perdido todo.
****
Los siguientes días en la mansión del marqués, todo iba regresando a la normalidad, el documento de divorcio llegó y con él una carta de la emperatriz, donde decía que el compromiso entre Katerina y el príncipe heredero seguía en pie, pues la joven es la mejor calificada y que no afectará nada aunque la marquesa haya sido encarcelada. Katerina se molesto un poco, creyó que con eso, la emperatriz querría romper el compromiso, pero no fue así.
— padre, yo realmente no deseo casarme con el príncipe...ese era solo el deseo de mi madre.— Katerina agacha la mirada.
— el príncipe heredero es buen partido, ¿ha sido malo contigo? — el marqués sabe que no es fácil romper ese compromiso.
— no, pero yo...la verdad es que me gusta alguien...y quisiera casarme con él...ambos nos gustamos.— se expresa de manera tímida.
—¿que? ¿Quien se ha atrevido a robar los suspiros de mi niña?— pregunta el marqués.
Katerina ríe por su reacción.— es...el segundo príncipe...nos conocimos en una fiesta de té, hablamos y comenzamos a vernos más seguido, él se confeso, pero se mantiene al margen porque sabe de mi compromiso y no quiere que mi reputación se arruine si nos ven salir juntos o si me visitará aquí, por eso solo nos hemos visto en las reuniones.—
Tiene que convencer a su padre, para que pueda darle mayor apoyo, y la mejor manera es hacerle creer que ambos se gustan. Escucha un largo suspiro del parte del marqués y supone del porque, ya que es bien sabido que Arek, es despreciado por el emperador.
— creo que la situación será difícil para ambos. Hija, sabes, supe que su alteza podría ser enviado a la frontera y eso es peligroso.— el marqués suaviza el tono de su voz mientras sostiene entre sus manos las de su hija, para consolarla.
— lo se padre, me lo ha dicho, pero yo confío en que él volverá a salvo, me lo ha prometido y confío en él.— no le gusta actuar así, pero debe verse real.
— mi niña, roguemos a la diosa que lo regrese a salvo. Mientras tanto, haré lo posible por romper ese compromiso, porque aún si estuviera en tu vida o no, el segundo príncipe, jamás dejaría que te cases con quien no amas.—
— gracias padre.— Katerina abraza al marqués.
Aunque no es alguien amorosa, el marqués ha demostrado ser un buen padre y lo respeta por eso. La verdadera Katerina tenía suerte, pero prefirió ser como la marquesa y hacer todo mal.
***
En el palacio le informan a Arek que será enviado a la frontera dentro de tres días, ya que, lamentablemente el príncipe heredero enfermo y no podrá guiar la batalla, pero necesitan quien represente a la familia imperial y Arek, es quien debe hacerlo. Tras recibir la orden, se marcha del salón del trono y Jack estaba furioso mientras camina a su lado.
— que casualidad que el idiota ese se enferma justo antes de partir a la frontera.—
— es obvio que fue planeado, seguramente la emperatriz insistió para apurar todo.—
—¿por qué? ¿Acaso ha descubierto algo?— pregunta Jack con curiosidad.
— si, me vio con lady Rosesky y parecía muy molesta por eso. Jack, envía una carta a lady Rosesky, debo informarle sobre esto.—
Jack asiente ante la orden. Aun no puede creer que estén viendo obligados a ir a un sitió tan peligroso, en especial cuando Arek apenas tiene 15 años, aunque sea un gran guerrero, no deja de ser un peligro, pero solo les queda confiar en que lograrán superar todo y volverán gloriosos, ganando así más méritos ante la sociedad.
Al día siguiente, Katerina llegaba a la mansión de Arek, como siempre, se reunieron en un salón privado, para evitar que alguien más sepa sobre lo que se habla ahí.
— me voy en tres días a la frontera. Si aún quieres mi ayuda, tendrás que esperar mi regreso.—
— lo haré, se que volverá como un héroe, eso le dará ventaja, el pueblo querrá al príncipe que los protegió y no la cobarde que aunque se curo, no fue al campo de batalla.— menciona Katerina.
— ¿acaso es adivina? Nada asegura que volveré.—
— en realidad soy bruja, pero no veo el futuro. Aún así se que volverá.— sonríe.
—¿bruja? ¿Bromea? Las brujas se han extinto o al menos si aún las hay, permanecen ocultas.—
— no bromeo, lo soy, así como usted es un hada, yo soy una bruja.—
— así que lo sabes, nisiquiera el emperador sabe eso...y espero, no se enteré por usted.— Arek se veía molesto.
Y no es para menos, ya que ese chico ante él, es de las pocas hadas de las sombras que quedan en el mundo, al igual que las brujas, están casi extintos porque hace años atrás, los cazaban, pues el templo aseguraba que eran seré malignos. Claro, ahora ha no es así, pero los que quedan, prefieren vivir ocultos.
— no diría nada. Y antes de irme, si mi padre llegase a venir, asegúrese de que crea, que somos un par de enamorados.—
Dicho esto, Katerina se retira, se estaba haciendo tarde y no quiere tener que encontrarse con delincuentes en el camino. Mientras que Arek solo se quedo en silencio sin saber que responder a lo último que ella dijo.
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Updated 58 Episodes
Comments
Rocio de jesus Navarro
tiene que volver el principe de esa guerra y derrotar al otro principe bueno para nada
2025-03-26
0
Francisca Alcantara
Ese príncipe es un mamita mientra el más pequeño va a la guerra
2025-01-19
0
amo la lectura
pobre del segundo príncipe lo agarraron en curva y no entiende por que tiene que actuar como un enamorado 😍
2025-01-18
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