En el aeropuerto internacional John F. Kennedy, venía aterrizando un avión que en primera clase traía a uno de los modelos más reconocidos de Europa. Jean Pierre Giroud. Con su porte, sus ojos azules y la barba perfectamente cuidada, era el perfecto punto de atención de las mujeres que también tripulaban el avión en el que él se transportaba. Venía como lo que él creía que era, un tanto de humano un tanto de dios griego, un tanto de divo. Y es que desde sus tempranos 15 años su propia madre lo había sumergido en éste mundo. Y cuando se tienen los recursos y los contactos, todo era posible. Ahora ya con 34 años seguía como el vino, mientras más viejo más divino.
Mujeres habían pasado por su vida sin pena ni gloria, pero para él, en su mente había espacio para algo serio solo para una persona. Leah Johnson. Esa niña había calado profundo en su corazón, y es que su angelical aspecto y sus tiernos sentimientos, hacen de ella, la mejor opción para el francés. No era el dinero de la familia, porque innegablemente era algo que a él no le faltaba. Era el amor y lo unida de la familia lo que a él le había hecho falta toda la vida. Su mamá siempre estuvo para él, pero a nivel económico y de compañía porque jamás faltó a algún evento o alguna premiación de la universidad, pero no era de las madres que besan y abrazan a sus hijos, por el contrario, ella era fría y distante. Aunque siempre quiso lo mejor para él, lo hizo a la forma europea.
Su padre fué un buen hombre que trabajo desde joven para poder darles el nivel de vida a sus propios padres y luego al amor de su vida, una mujer 14 años menor que él, con quién se casó y tuvo 2 hermosos hijos. Jean Pierre y Michelle. Pero murió en un trágico accidente en el que salvó la vida de su esposa y sus 2 hijos, pero triste y lamentablemente él no corrió con la misma suerte. Desde ese momento, la mamá de esos niños jamás volvió a ser la misma. Nunca tuvo ningún otro romance, porque para ella no existiría ningún otro hombre como su amado esposo. Él tenía 10 años cuando eso sucedió, pero jamás olvidó cómo era su padre con su mamá, un hombre cariñoso, entregado en cuerpo y alma a su familia, y que le enseñó que el amor no era fácil, que era de entrega y sacrificios. Por eso él creció con el pensamiento de que algún día encontraría a esa mujer tierna, amable y paciente a la que podría mirar como su padre miraba a su madre.
Ahora venía a New York en búsqueda de la pequeña Leah. 10 años menos que él, pero que lo había cautivado y aunque si bien es cierto que no le guardo completa fidelidad, tampoco tuvo ninguna loca a la cual le tuviese que rendir cuentas. Todas las mujeres con las que estuvo eran modelos al igual que él, así que ninguna quería nada serio. Con eso tuvo suficiente para mantenerse los años que necesitó fuera. Ella tenía 17 y el 27 la última vez que se vieron. Fueron 7 años en los que se mantuvo esperando y viendo en la distancia como ella triunfaba. Se mantuvo a raya para que ella no se sintieran acosada.
Jean Pierre...
New York, siempre igual. Me encanta venir a este lugar. A lo largo de los años he venido un par de veces al año, pero el problema es que cada vez que vengo ella está en otro sitio del mundo en algún otro desfile o en algún paseo familiar. Y aún cuando puede que desfilemos para la misma casa de modas, estamos cada uno en lo suyo y NUNCA coincidimos. Pero ésta vez vengo por ella. Y no hay nada ni nadie que me lo vaya a impedir. Y si es que hay alguien que puede ser que haya conquistado una parte de su corazón y de sus sentimientos, espero poder eliminar a esa persona, o si esa persona me gana, pues solamente ella decidirá. Pero puedo jurar por la memoria de mi padre que haré TODO lo que esté en mis manos para ganarme el corazón de esa hermosa princesita que está repleta de cosas buenas, cosas que al día de hoy, me siguen gustando.
Alquilé el departamento que me queda más cerca de la mansión de sus padres, y cerca de Chad. Hablando de Chad con mi cuñado siempre me he llevado súper bien, y es que desde el principio ese hombre me puso los puntos sobre las ÍES y me hizo prometer que jamás lastimaría a su hermana. Y pienso cumplirle mi palabra a Chad y espero poder hablar con Leah cuánto más rápido mejor. Quiero poder hacer una vida con ella lo más pronto posible. Quiero estar a su lado todo lo que me sea permitido en ésta vida. Sé que yo soy mayor que ella por varios años, pero de igual manera mis padres son el mejor ejemplo de que la edad es solo un número y de que los sentimientos y las decisiones que tomamos son las que verdaderamente interesan.
Voy a mi departamento directamente a descansar y programaré una alarma, porque a partir de ésta noche comienzo a poner en marcha mi plan de reconquista a Leah Johnson. Espero tener aún la posibilidad de conquistarla...
Leah...
No sé por qué tengo un presentimiento de que las cosas para mí se van a poner un tanto difíciles. Tengo en mi pecho algo que me dice que esta visita de Jean no es solo una visita más, es algo más. Y no sé ni siquiera que hacer. Tengo que verlo y volver a hablar con él para ver si eso que sentí hace ya tantos años sigue allí o si definitivamente murió y solo puedo verlo como un amigo más.
Hoy no tengo ningún plan, así que me quedo con un short tipo cachetero y una camiseta que me queda un tanto grande y un moño en mi cabello. Estoy en casa, tratando de calmar mis locos pensamientos, cuando de pronto tocan el timbre, yo no pedí nada -pensé- al abrir la puerta me encuentro con un enorme ramo de rosas y un peluche de esos furwiw que tanto me gustan. Al bajar el ramo, el rostro de Jean Pierre Giroud se asomó y su hermosa sonrisa me hizo recordar el porqué moría de amor por el hace unos años atrás...
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Comments
Oliva Lopez Rojas
espero que el tonto de Pipe se ponga la pilas porque si no le va a ganar a la hermosa Leah
2024-10-31
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jacqueline mercedes Velásquez Freite
que comience la casería y ganara
2024-10-05
1
Noeruart
A Pipe le llegó competencia y Leah tendría que elegir....los dos son un bombón 🤭
2024-03-05
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