Lucía estaba lista para intentar nuevamente liberarse del sello, esta vez estaba presente el príncipe por sí hay algún problema, también Raúl pero se subió a un árbol, el príncipe no quería que fuera pero Lucía insistió y no pudo hacer nada.
-lista Lucía, intenta canalizar tu maná a las rocas, si se rompen no importa solo no intentes forzar tu maná, joven príncipe si el sello se rompe su maná se puede descontrolar pero con que tome esto es suficiente es un té especial.
Así Lucía comenzó, había logrado contener su maná, las piedras resistían, recargo las primeras piedras y siguió con las otras, lo que le hizo sentir la confianza de romperlo
-Así está bien Lucía, ahora intenta regresar tu maná y vuelve a controlarlo dentro de ti, todavía no estás lista.
Sin embargo, ella no escuchaba, su maestro intentaba contenerla con ayuda de Alberto quien sentía una opresión en el pecho y no lograba concentrarse.
-Príncipe se encuentra bien, si no logramos que se controle ella podría...
Lucía no se daba cuenta de lo que pasaba estaba en trance donde en su sueño volvió a ver a la Diosa.
-Lucía no estás lista, espera un poco más
-No yo sé que puedo, yo puedo.
-No Lucía escucha todavía noooo
Un gran sonido retumbó por el bosque, Lucía envuelta en su propio maná como llamas de fuego y remolino.
Por la fuerza de romper el sello el príncipe estaba en el piso, el dolor que sufrió fue muy grande lo que lo hizo desmayarse.
Raúl de un solo brinco llegó al piso, el maestro estaba en el piso también intentando contenerla si la soltaba ella puede morir.
-Maestro puedo ayudarla, dígame como.
-Si, tu magia es como la de ella, pero no sé si serás capaz de absorber todo ese poder, siente su maná, sientela a ella busca una conexión y háblale.
Raúl hacia lo que el maestro le dijo al sentir la conexión el maná de Lucía fluía a través de los dos quedando ambos dentro del fuego.
-Lucía, me escuchas estás bien.
-No, no estoy bien, tú me dejaste, solo me diste la espalda mientras me hundía en el agua, tus ojos indiferentes ante mí, me dejaste sola, no regresaste por mí y me resigné a morir, yo te quería como un hermano eras lo más importante para mí.
-Lucía, no soy Alberto, mírame soy Raúl, mírame.
-Raúl, donde?
-Aquí dame la mano, Lucía yo no te dejaré, si saltas yo saltare contigo, déjame ayudarte.
La forma de Lucía era solo fuego, Raúl no podía alcanzar su mano, pero lo logró, parecía una niña pequeña llorando por su hermano, pero al cargarla volvió a su tamaño normal, bajando la intensidad de su maná el cual se canalizaba hacia el cuerpo de Raúl, su poder también era ilimitado.
Raúl y el maestro por fin suspiraron al ver que Lucía se había calmado.
-Maestro que le pasa por qué no despierta.
-Déjala descansar un rato, Raúl por qué no habías dicho que tu poder es igual de grande que el de ella, ni siquiera el príncipe soporto la ruptura del sello.
-Por qué no lo sabía, pero verla ahí vulnerable me hizo liberarlo.
Ella también tendrá que romper el sello que se formó entre nosotros.
-Bueno es que lo que se formó no es un sello, tú te has unido a ella por medio del maná, es un vínculo que ambos formaron y lo pueden romper cuando estén listos, pero no va a generar los mismos sentimientos que con el príncipe.
El sello de ellos lo formaron sus padres, sin la voluntad de ninguno de los dos, por eso Lucía sentía esa dependencia hacia Alberto.
-Entonces no estará tras de mí, así como lo hacía con Alberto *Que lastima a mí no me molestaría*
Bueno mejor la llevo a su cuarto, para que duerma.
-Joven, pero el príncipe?
-A él lo puede llevar usted, no creó que pese mucho
Así Raúl cargando a Lucía la llevo a su cuarto, los pasillos eran solitarios, ya que no había nadie, solo uno que otro alumno y maestro.
-Al llegar a su habitación la acomodo en su cama pero ambos se quedaron profundamente dormidos.
Para el príncipe el profesor si busco ayuda porque él quedó cansado y no pudo cargarlo.
Al día siguiente Lucía despertaba, sentía un peso sobre ella y al despertar ya bien se dio cuenta de que era Raúl
-Pero que *Porque está Raúl en mi cama, se ve tierno durmiendo con su cabello plateado, pero que estoy diciendo si compramos mi edad con la de él, soy mucho más grande, pero se ve lindo, en unos 6 años ya será más grande y guapo haaa que demonios estoy pensando*
Raúl, Raúl despierta, ¿por qué estás en mi cama, cuéntame que pasó?
-Otros minutos más tengo sueño, que?, que donde estoy?, haaaa pero pero te juro que no fue intencional, yo solo, yo solo.
-Ya deja de tartamudear y cuéntame que pasó.
Raúl de un salto salió de la cama y se acomodó su ropa, estaba todo rojo de pena.
Le contó todo lo que paso y del vínculo entre los dos, él pensó que ella estaría molesta.
-Entonces ya no tengo el sello con Alberto.
Siiiiii, siiiii eso es fantástico soy libre, soy libre
Gritaba con emoción, el príncipe al despertar corrió hacia el cuarto de Lucía, pero justo cuando iba a tocar escucho la voz de Raúl, lo que hizo que se molestará y quisiera tirar la puerta, pero se controló cuando Lucia gritaba que era libre, en lo profundo de su corazón esas palabras dolían mucho, así que opto por retirarse de ahí.
Al llegar al jardín se sentó frente a un árbol grande y los recuerdos le cayeron como un balde de agua fría.
-Será que ella no volverá a verme igual.
-Nunca más me molestará llevándome comida
-Tampoco habrá berrinches cuando no quiera tomar el té o comer con ella
-Pero como olvidar su rostro asustado al despertar aquel día, si tan solo yo...
Si ella tiene razón yo la deje y rompí esa confianza que me tenía, solo era una niña persiguiendo a su hermano y yo la abandoné, ella no me perdonará jamás
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Updated 40 Episodes
Comments
Miriam5
Ya le fallo ya no hay confianza
2025-02-21
0
Diosa David Torres
Él todo masoquistas 🤣🤣🤣
2025-03-12
0
Claudy
lo malo de reencarnar tan Joven, es que hay que esperar mucho tiempo para disfrutar del baile horizontal jjijijijijiji
2025-01-12
5