Charlotte se acercó a Natalia después de ver a Emma irse enfurecida. Charlotte quería usar a Natalia para hacerle la vida imposible a Emma.
_ Señorita, le traeré un vaso de jugo de naranja, con solo un poco de hielo... _ Mencionó Charlotte, recordando perfectamente que esa era la bebida favorita de Natalia.
Natalia levantó la mirada llena de confusión, la mujer delante de ella, no solo tenía un enorme parecido físico con Emma, sino que también parecía saber sus gustos.
_ ¿Quién eres?... _ Natalia, le preguntó con la extraña sensación de poder ver a Charlotte delante de ella.
Sin embargo, esa loca idea la borró rápidamente de su mente, era imposible que Charlotte continuará con vida después de tantos años, además, su cuerpo fue encontrado calcinado a las afueras de la ciudad.
_ Soy la nueva institutriz de los niños Shop... Soy una simple sirvienta... _ Contestó Charlotte sin atreverse a levantar la cabeza...
_ Ve, y traer el jugo de Naranja, únicamente un par de hielos en el vaso... También, traer a mis dos amores, estoy muriendo por ver a mis dos guapos sobrinos... _ Natalia le ordenó a Charlotte.
También Charlotte deseaba ver a su amada hija, solo había visto a Lawrence, su amado niño, que ya era todo un hombrecito.
Charlotte salió de la sala de estar, conocía cada rincón de la mansión, que no era necesario preguntarle a nadie donde quedaba cada lugar.
Primero entró a la cocina, todo seguía estando igual a cuando ella estaba, solamente fueron arregladas unas cuantas cosas...
Charlotte inmediatamente recordó todos los momentos felices que paso en ese lugar, fueron tantos buenos recuerdos, que podía asegurar que fue ahí donde quedó embarazada de su hija Charlotte.
_ Señorita Daniela ¿Qué hace aquí?... _ Le preguntó Marta al ver a Charlotte dentro de la cocina.
Charlotte inmediatamente, salió de todos sus hermosos recuerdos, para después dibujar una sonrisa entre sus labios.
_ He sido enviada por la señora Natalia Shop, ella me a pedido que lleve a la sala de estar, un vaso con jugo de naranja recién exprimido, claro solamente llevara un par de hielos... _ Las palabras que salieron de los labios de Charlotte, sonaron cómo una orden.
Eso dejó impactados a todos los empleados, Marta volteó a ver a Charlotte, abriendo los ojos llenos de miedo, alguien podía darse cuenta que ella no solo era la nueva niñera de los niños, sino la madre muerta.
_ Señorita Daniela, esa no es manera de hablarle a los demás compañeros, aquí usted no es nadie más que una sirvienta al igual que cada uno de los que estamos aquí... _ Exclamó Marta con mucha seriedad en cada una de sus palabras.
Charlotte movió los labios, cómo intentando decir algo, sin embargo, Marta ya no lo permitió, lo menor era que Charlotte descansará un poco, para que su mente estuviera más clara.
_ Señorita, vaya con los niños, para que los conozca y se pueda familiar con ellos.¡De los señores de la casa, nosotros nos encargaremos..._ Después de terminar de hablar, Marta señaló la salida de la cocina, para que Charlotte se fuera.
A Charlotte no le quedo otra opción que salir de la cocina, la chica subió las escaleras en busca de las habitaciones de sus hijos.
Al llegar a pasillo donde quedaban todas las habitaciones, Charlotte se detuvo. Las inmensas ganas de entrar a la habitación de Lorenzo se apoderaron de su corazón...
Sin embargo, tenía miedo de lo que pudiera encontrarse ahí dentro, podía haber tantas cosas dentro de esa habitación.
Charlotte tenía el temor de llevarse una desagradable desilusión, al darse cuenta de que Lorenzo nunca la amo, como tantas veces se lo juro.
La hermosa mujer giró su cuerpo al lado donde estaba la puerta de la habitación de Lorenzo, dio dos largos pasos acercándose a la puerta, colocó su mano en la manija de la puerta, e intentó abrirla.
Sin embargo, le fue imposible, la puerta se encontraba cerrada con llave. Eso se le hizo muy extraño a Charlotte, ya que mientras Lorenzo estuvo viviendo con ella, ninguna de las puertas de las habitaciones nunca estuvo cerrada con llave.
Charlotte se volvió alejar de la puerta, con la mirada llena de derrota; caminó a donde quedaba la habitación de sus hijos.
_ Tú, debes ser Daniela, la nueva sirviera...
Charlotte colocó los ojos en blanco, se estaba cansado de escuchar que era la nueva empleada de su misma mansión.
Charlotte giró su cuerpo lentamente, para mirar a la persona que se encontraba detrás de ella...
Al ver a Teresa, Charlotte llevó su mano a su cabeza, pareciera que la vida le estaba poniendo enfrente a cada una de las personas que más odiaba y las cuales le habían hecho la vida imposible.
Teresa era su prima hermana de Charlotte y de Emma, fue adoptada por sus padres a los pocos años de nacida. Sin embargo, nunca se llevó bien con Charlotte.
_ Sí, señora. Soy la nueva niñera..._ Respondió Charlotte bajando la cabeza antes Teresa.
Teresa se acercó a ella, al ver el enorme parecido que tenía con Emma. Teresa colocó sus dos dedos en la barbilla de Charlotte, elevando el rostro de Charlotte.
Por un momento, Charlotte pensó que Teresa la había descubierto, ya que la manera en que la miraba era muy extraña, sin embargo, las palabras de Teresa la dejó atónita.
_ Eres una mujer muy hermosa, me vas a servir de mucho en cuanto el señor Shop, regrese a la mansión...
_ No logró entender sus palabras..._ Susurró Charlotte con una mirada inocente.
Teresa soltó sus dedos de la barbilla de Charlotte, para después limpiar su mano con un pañuelo, haciendo un gesto de asco.
_ Nunca en toda mi vida, había tocado a una sirvienta... Es realmente asqueroso...
Charlotte deseaba levantar su mano y dejarla caer una y mil veces sobre la mejilla de Teresa. Desde niña era una mujer insoportable y engreída.
_ ¿No crees? Qué te sientes mucho, para ser hija de una sirvienta..._ Susurró Charlotte entre dientes.
Charlotte era la única que sabía que Teresa no era hija de la hermana de su madre, sino que era hija de una e infertilidad que tuvo el esposo de su tía con la sirvienta de la mansión.
Teresa abrió furiosa los ojos, nadie sabía su más grande secreto. No era posible que una sirvienta recién llegada se atreviera hablarle de esa manera. .
Teresa levantó su mano para dejarla caer sobre la mejilla de Charlotte, Charlotte solo cerró los ojos, esperando que la bofetada golpeara su rostro.
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Updated 53 Episodes
Comments
cristina suared
cuánto odió y envidia hay en estás gentes
2024-11-29
1
Eleonor Baker
Infertilidad que no es fértil, infidelidad que no fue fiel, ejemplo el hombre tenía infertilidad, por tal motivo su novia cometió infidelidad
2024-10-04
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Rocio Raymundo
párese párese que también está mujer está enamorada de Lorenzo cuánta zorra suelta
2024-09-27
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