A la mañana siguiente, los señores Rinaldi desayunaron juntos.
—A las once en punto es mi ensayo —informó ella.
Aziel asintió con la cabeza, sin agregar comentario alguno, su rostro estaba inexpresivo. Al terminar sus alimentos, se levantó de su lugar y salió de su casa.
—¿Está molesto? —preguntó Emily a Aitana.
—Preocupado —respondió la mujer.
Ella se levantó de su asiento y subió a su habitación, tenía que arreglarse, no quería llegar tarde a su primer día. Al estar en su cuarto, peinó su cabello en una coleta alta, rizó sus pestañas y se aplicó un ligero maquillaje, se puso un pantalón de algodón y una blusa sin mangas, algo sencillo.
Cuando todo estuvo listo salió de su casa, acompañada del chofer de su esposo. Le dio la dirección exacta del sitio. Al asomarse por la ventana observó varios establecimientos interesantes, «Un día, traeré aquí a la abuela».
Luego de treinta minutos llegaron al edificio. La joven se bajó del auto y agradeció al empleado.
—Buen día, señora Rinaldi —Sandra saludó con cortesía, miró asombrada la fea ropa que llevaba Emily.
—Buen día —respondió ella, bastante cohibida, pues en el sitio había varias chicas, y una era más hermosa que la otra.
—Siéntese, señora Rinaldi, en un momento le diré que hará —dijo Sandra, luego toda su atención se dirigió a un par de chicas que estaban justo en la esquina del salón.
Emily nunca había sido buena para socializar y el hecho de que todas esas mujeres la miraran feo no ayudaba en nada. La chica sintió que había vuelto a la secundaria.
Después de un rato, se sentó en la pequeña banca, esperando a que Sandra le dijera qué hacer. Se dijo a sí misma que ese no era su mundo, y mucho menos el lugar donde debía estar.
El sonido de un par de tacones, hicieron que saliera de sus pensamientos. Se sorprendió al ver a la hermosa señorita que había llegado y quedó aún más asombrada cuando esa despampanante mujer se sentó a su lado.
—Usted debe ser la señora Rinaldi —dijo, su labial rojo y grandes pestañas la hacían parecer una estrella de cine.
—Sí —respondió la chica con un hilo de voz.
La desconocida miró de reojo a las modelos que no dejaban de ver en su dirección.
—Ignóralas , son un montón de fracasadas.
—Bien —respondió Emily. Al menos hablaba con alguien y esa chica parecía amistosa.
Sandra se iba a desocupar dentro de tres horas; en ese tiempo Emily se la pasó platicando con Kenia. Las chicas que esperaban a Sandra murmuraban entre ellas si ese par eran hermanas, pues tenían un gran parecido físico.
Kenia medio escuchó la habladuría de las mujeres, maldijo en su interior, pero le restó importancia, pues ya le habían dicho que esa tal Emily tenía algunos rasgos parecidos a ella y claro, con lo vanidosa que era, dedujo que Aziel no la había olvidado, más bien la intentaba reemplazar. Muy lista, se presentó ante Emily con otro apellido, así que la ingenua señora Rinaldi creyó haber encontrado una nueva amiga.
Días posteriores, Kenia aprovechaba al máximo las pláticas que tenía con Emily, y poco a poco fue sacando una que otra información sobre su matrimonio con Aziel. Debía haber algo que pudiera usar a su favor. Mientras tanto se portaba cómo sí la joven de verdad fuera importante para ella. Y en menos de una semana, se convirtió en la segunda mejor amiga de Emily, y en confianza la chica le había dado a entender que entre Rinaldi y ella todo era apariencia.
—Oh —exclamó, al fin conseguió información valioso de esa idiota.
—Es un secreto —susurró Emily, pues sentía demasiada presión llevando esa situación sola y al menos confesarle a su amiga lo que estaba pasando, hizo que su carga se aligerara.
La hora de irse llegó, las mujeres se despidieron con un corto abrazo.
Cuando se fue del lugar, lo primero que hizo Kenia fue tomar su teléfono, al fin había descubierto la jugarreta de Rinaldi. Así que le mandó un mensaje:
“Con que el tramposo Aziel lo volvió hacer. Ya sé tu secreto y si no quieres que grite a los cuatro vientos que tu matrimonio es una farsa, más te vale que nos veamos dentro de tres días en el hotel Cast. No me gustan los juegos, así que quedas advertido”.
Aziel estaba en una reunión de negocios cuando recibió el mensaje, al leer tuvo ganas de despedazar su móvil en la cabeza de alguien.
—Maldita mocosa, me las vas a pagar —dijo entre dientes, se levantó de su lugar, salió de su oficina y ordenó a su chofer que lo llevara a su casa lo más rápido posible, sin importarle la empresa, los balances, ni los socios. Si esos rumores llegaban al señor Arce, adiós, dinero, liderazgo…
…
El trayecto a su casa, solo hizo que su enojo aumentara. Al llegar a su domicilio subió las escaleras con paso firme y entró al cuarto de su esposa sin importarle nada.
—Oiga, ya habíamos dicho que iba a tocar… —se quejó ella, sentada sobre la cama con un libro entre sus manos.
—¡Cállate! —gritó él.
La chica se quedó de piedra, mirando la expresión asesina en el rostro de Aziel.
»Con que tienes la boca muy grande, ¿no? —dijo acercándose a la jovencita.
Ella se quedó quieta, nunca lo había visto tan enojado.
—¿Qué pasó? —se atrevió a preguntar, sin evitar que su voz se le quebrara, dejó su libro a un lado de la cama.
—¿Cómo qué pasó? —Aziel extendió su mano y agarró el cuello de la joven—. ¿A quién le contaste sobre nuestro trato? No te quieras pasar de lista.
—A nadie —dijo ella, sujetando el agarre de su esposo. Tenía miedo, pues con una facilidad él podría darle fin a su vida y nadie haría nada, no podía dejar a su abuela sola.
—¡Eres una mentirosa! Ahora tendremos que hacer real este matrimonio —amenazó, tirándola sobre la cama y posicionándose encima de ella.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 42 Episodes
Comments
Aura Rosa Alvarez Amaya
Es verdad!
Está bien que no sea su mundo pero, pero también es cierto que trabajó desde niña según el relato, algo debe haber aprendido, aunque sea a desconfiar.
Parece una mujer caída de la mata de la patilla 😤
2025-01-27
0
Lorenza Malpica
La esta pintando demasiado tonta autora
2024-07-10
1
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Esta bien que Emily fuera esa niña mimada, que la cuidaban como una tacita de porcelana, pero por Dios, Emily tiene calle, le ha tocado luchar para sobrevivir, cómo es qué es tan ingenua, por no decir boba. Y el idiota de esposo que sabiendo como es, no la cuida o pone a alguien a investigar el famoso trabajo, ya la secuestraron una vez ...par de niñatos..... ☹️🤨🤨🤔🇦🇲
2024-07-06
1