Miro por la ventana un poco nostálgica despidiéndome de la ciudad Novosibirsk Rusia, la verdad es que para nada estaba preparada a dejar el lugar en donde encontramos felicidad y un verdadero hogar, además nunca me e alejado tanto de mi madre de hecho nunca e viajado y menos e vivido con un hombre todo era muy difícil de creer aun cuando me encuentro de camino a un desconocido lugar.
Sí, a esto me refería cuando digo que nunca sabemos lo que la vida nos tiene preparado por más que planifiquemos todo, la misma vida nos da ese cambio brusco que necesitamos y sin duda alguna este es un cambio de 360 g.
-¿Puedo hacer una pregunta?
-Ya estás haciendo una -responde Benedikt con arrogancia y escuché la ligera risa de burla proveniente de su hermano Arman, era primera vez que reía, ¡¡valla no es de piedra!! Estos hermanos son muy extraños.
-¿Ah dónde viajaremos?- Pregunte ignorando su comentario.
-Viajamos a Roma, mis compañías personales se encuentran allá - Respondió y nuestras miradas se cruzaron por un breve momento, me cuesta verlo fijamente a los ojos.
Tuve que ser yo quien rompiera ese incómodo momento, le tengo tanto miedo y sobre todo respeto que es imposible mantenerle la mirada.
No tenía idea de que tan lejos quedaba Roma pero lo único que me importaba es que respete el contrato y me deje ver con frecuencia a mi madre, subimos a su avión privado era la primera vez que viajaba en uno así que mis nervios eran evidentes por si fuera poco el señor Benedikt se sentó junto a su hermano dejándome completamente sola.
Aunque su compañía no me gustaba, no tener nadie a mi lado hacía que mis nervios empeoren, cuando el avión estuvo en marcha apreté con fuerza mi asiento respire profundo e intenté calmarme para no ponerme a pegar gritos como una loca, esto se sentía horrible pero a pesar de mi mala decisión no debo perder la dignidad.
Los nervios aumentaron por la extraña sensación y el vació enorme que sentía en mi estómago que con el pasar de los minutos poco a poco fue desvaneciéndose.
El viaje fue silencioso, sin más nada que hacer mis ojos se van cerrando y me quedo dormida.
Sentí una mano en mi hombro al abrir mis ojos vi una hermosa joven.
-Señorita pronto aterrizaremos- informa con una amplia sonrisa.
Al aterrizar ya nos esperaban dos camionetas una de ellas llena de hombres vestidos de negro supongo guarda espaldas y en la otra donde iremos nosotros.
De camino mi mente se distrajo observando esta nueva ciudad, anonadada por ver algo tan hermoso y diferente me siento como una niña disfrutando de todos esos maravillosos colores y detalles que se asemejaban a obras de arte.
Llegamos a un edificio con tonos cafés estructura antigua pero todo muy conservado y hermoso, cada uno me observan como si fuera extraña mi actitud, no me hablan, solo me observan no es que me interesé hablar con ellos pero si tan solo lo hicieran no me sentiría que estuviera caminando con muchos sacos de piedras, asta los guarda espaldas parecen que fueran familia de Benedikt.
Entramos en el estacionamiento tomamos un ascensor que a mano derecha tenía una pantalla donde un hombre de seguridad introdujo una clave y su huella.
Subimos en el, de tanto silencio cualquiera se podría tirar un peo y se escucharía a la perfección jajajá hay no que cosas tan cochinas pienso.
Lo que hacen los pensamientos al estar sumamente aburrida, es incómodo y molestos estar rodeada con personas así de serias.
Llegamos al último piso, la puerta se abre y da directo a lo que era un enorme apartamento similar a un pent house, una amplia terraza con vista a la ciudad fue lo que capto mi atención.
Fui derecho a lo primero que llamó mi atención camine y quede justo allí parada observando encantada con este mágico momento, era visible la mitad de la ciudad; hermosos lugares antiguos, coloridos y llenos de historia que nunca había visto para ser mi primer viaje valió la pena todo el susto que tomé en el avión, extasiada y maravillada con todo los detalles asta donde mis ojos podían llegar me quedo largos minutos allí.
El departamento era clásico color crema y detalles elegantes en el primer piso se ubicaba una amplia sala con sofá blanco y azul oscuro, al final a mano derecha la cocina color blanca con todos los electrodomésticos a juego color crema, en el segundo piso supongo que las habitaciones, es un bonito departamento pero a simple vista se notaba que tenía ese toque de ser un departamento de hombre soltero.
Los hermanos Filatova me observaban un poco aburridos, sus miradas me siguen viéndome caminar de un lado al otro conociendo el apartamento yo miraba todo con gran asombro y mi felicidad se notaba, Arman ríe burlándose un poco de mí inesperada emoción.
-Siéntate Zoe- Ordena Benedikt, aunque no quisiera me detengo, le hago caso y me siento
-¿Es primera vez que vienes a Roma? -Pregunto Arman por primera vez dirigiéndome la palabra.
Abro mi boca por el asombro de escucharlo hablar juro que pensé que era mudo, jajajaja mentira si lo he escuchado hablar pero nunca conmigo.
-Si es la primera vez que viajo -Comente totalmente sincera, le dedique una sonrisa de empatía a Arman esperando a que no me gruña como siempre lo hace su hermano.
Miro a Benedikt quien estaba serio arrugando su entre cejo, el perro rabioso se había tardado, me sentía incómodo con su mal humor así que decido levantarme.
-Desean tomar algo también les puedo preparar algo de comer -Comente para cambiando el tema recordando que no habíamos comido, me levanto me dirijo a la cocina
-Oh esto sin duda será divertido, no me perderé la reacción de mis padres cuando la conozcan- ya me encontraba lejos pero logre escuchar el comentario de Arman.
-Zoe aquí no necesitas servirnos de esa manera, ya tenemos sirvientas para eso, tú solo debes hacerte pasar por mi novia y dejarte coger cuando yo quiera- Dice Benedikt mirándome con Rabia en sus ojos.
Lo miro muy enojada apretando mi mandíbula obviamente no estaba sorprendida por su actitud pero una vez más me había ofendido y eso dolió, aunque en este momento desee gritarle muchas cosas no debo darle el gusto de saber que sus palabras tienen ese poder sobre mí.
Serán dos años Zoe necesitas mucha paciencia me recuerda mi subconsciente.
-Entiendo señor - Tome un baso de agua camine de nuevo hacia el sillón donde estaban sentados, juro que por mi mente paso la idea de echárselo encima pero aún soy demasiado joven para morir, se que algo como eso no me lo perdonaría.
-¿Cuál será mi habitación?- pregunto con expresión neutra.
- Segunda a mano izquierda- Respondió con la misma seriedad, sin decir nada mas me marcho dejándolos solos.
Subo las escaleras llego a mi habitación, es amplia y cómoda tenía un closet del mismo tamaño de mi cuarto en Rusia, en cuanto lo abro me sorprendió ver que está lleno de diferentes vestidos, pantalones, camisas, ropa interior muy inapropiada y sensual, además de muchos accesorios.
No conozco el pasado de Benedikt pero estaba segura que todo esto tenía que pertenecer a sus amantes o alguna mujer que vivió en esta casa, aunque la casa no tiene ningún detalle que diera a entender que vivió una mujer es decir todo es sombrío y masculino, eso no le impide que haya existido.
Zoe nada de eso tiene importancia me reclamo, observo con melancolía mi pequeña maleta dejándola dentro y salgo del closet, en cuanto me doy la vuelta suelto un grito y brinco llevando mi mano al pecho, con mi corazón latiendo muy rápido tanto que casi se sale por la boca.
-Santo Dios señor Benedikt casi se queda sin contrato- niego con mi cabeza por decir tonterías- es decir con mi muerte se termina todo en fin ¿que quiere? -tartamudeo con mi mano en el pecho, el me sonríe con gran ánimo
Que loco es este hombre los últimos días ni por un error reía y ahora lo hace con gran ánimo y frecuencia, en este caso por supuesto solo para burlarse de mi expresión.
En cuanto termina de reír, su expresión seria regresa como si se hubiera dado cuenta de un error.
-Se supone que somos novios no debes decirme señor, solo llámame Benedikt.
-De acuerdo Benedikt, pensé que solo quería que aparentara en público- Desearía entenderlo pero me temo que es imposible.
-Tú solo obedece- Me pone los ojos en blanco y yo me cruzo de brazos aguantando las ganas de actuar porque la palma de mis manos me pican, cálmate Zoe respira profundo.
- Esta noche mi hermano y yo queremos relajarnos un poco, así que iremos a una disco- Dice ignorando mi obvia cara molesta.
-Está bien, ¿no lo espero despierta?
-No tonta, tú también irás- escupe con enfado.
Camino Alejándome porque de verdad no aguanto mas sus groserías, tras mi silencio el continúa hablando.
- Por primera vez todos nos verán juntos así que usa algo ideal para la ocasión, no muy llamativo- termina por aclarar.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 73 Episodes
Comments
iriana
No quiere que la vean los otros hombres o es así de cauteloso ?
2024-07-08
0
ERICA ESTRADA PEREZ
CELOS
2023-08-24
3
Lianet Patricia Ģallardo Veliz
desgraciado maldito😄
2023-06-23
0