El día llegó, dos camionetas se estacionan en la entrada, la familia Filatova estaba a segundos de atravesar el umbral y todos los sirvientes que trabajan en la mansión, nerviosos y ansiosos, debían como de costumbre recibir los galantes invitados de pie junto a la puerta, es una tradición que estrictamente debemos obedecer sin importar lo que estuviésemos haciendo debíamos dejar todo para recibir a tan importante visita.
Los señores Nazarov normalmente no son tan malos cuando están de buen ánimo, pero cuando se trata de momentos en tención como estos o se le desobedecía no existe nadie que se salve de sus gritos o castigos.
Todos los sirvientes se encontraban nerviosos por la llegada de los invitados. La Familia Filatova les causa un indescifrable terror a cada persona que conozco, en especial se dicen muchas cosas sobre los dos hermanos, cosas triviales o normales cuando se habla de persona empoderada y con mucho poder, como también dicen que son grotescos, engreídos y terriblemente crueles en específico con todos los sirvientes, existen múltiples y aterradoras historias que habla de lo podrida que tienen su alma, también confirman que los hermanos son tan peligrosos y mafiosos como su padre, continuan la dinastía y enorgullecen su apellido, pero nadie duda que son un completo peligro cuando tienen que ejercer su poder y la unica manera es sembrando el miedo, en resumen son expertos en obligar a respetar.
Lo que mas les preocupa a mis compañeras es que su manera de actuar y tratar con los empleados no es normal o agradable, así que sí, todos estábamos nerviosos la sola presencia nos aterra.
Cuando se escucha la gran puerta principal, la tención se hace palpable en el aire, sus pasos son precisos y sigilosos, ambos visitantes, serios, de mirada temeraria, altos, elegantes y guapos, con carácter imponente y pulcra elegancia, vestidos con costosos esmóquines que resaltan sus atractivos.
El mayor de unos 28 años, con presencia fría y mirada impenetrable, Benedikt Filatova, alto cuerpo musculoso sin llegar a la exageración, lo suficiente bien marcado y quizás lo normal en un perfecto atleta, las facciones de su rostro son delgadas cejas pobladas, nariz perfilada, ojos gris claro conmirada intensa y aterradora, cabello castaño oscuro bien peinado, a simple vista se notaba que estaba molesto, por lo poco que se de ellos supongo que es su acostumbrada expresión.
De niña lo vi una vez o un par de veces pero estaba tan pequeña que mis recuerdos no son claros, por supuesto a cambiado no podría asegurar que todo lo que dicen de ellos es cierto, ya que mis compañeros suele hablar demás y en ocasiones no piensan en las consecuencias, pero su imponente expresión en este momento puede intimidar a cualquiera, mi madre también se aseguró de contarme un poco sobre ellos, solo lo necesario para no meter la pata si me tocaba servirles, las atvertencia exactas de mi madre fueron, "hija debes pasar desapercibida", no los hagas enojar porque ellos no tienen corazón, de solo recordar el temor en sus advertencias un escalofrío me recorre toda la espina dorsal.
El segundo hermano es un joven de 25 años Arman Filatova alto delgado con cuerpo igual de marcado, ojos verde esmeralda facciones delgadas muy parecido a su hermano, cabello negro corto expresión sería estaba igual de molesto que su hermano, definitivamente es evidente que hoy están de malas se les nota asta en la manera de respirar, pero ante mis ojos no cabe la duda mis compañeras tenían razón ambos son extremadamente guapos.
Mi madre también me los había descrito como hombres muy atractivos y no se equivoca, ambos son muy apuestos como si fueran tallados por los dioses, seguros las mujeres les sobraban, pues los dos tienen toda una mala fama en las lenguas de todas mis compañeras, a pesar de estar apetecibles estoy segura que en esta casa ninguna mujer llega mas allá de fantasía y deseo mental porque el gran miedo y respeto que les tienen es mucho más fuerte.
Son exageradamente atractivos, pero aun con tanto que ver no son mi tipo. Aunque la triste realidad es que no tengo un tipo o preferencia en específico, ya que todos mis novios han sido imaginarios, en realidad no se si tenga algún tipo de hombre perfecto en mente he sido una joven privada de tiempo, me e dedicada a los estudios y por la crianza que mi madre me dio, desde pequeña aprendí a ser selectiva y alejarme de los problemas, tener novio para mí era un gran problema, obstáculo y distracción para mis muchas metas.
Detrás de los hermanos Filatova se encuentran cuatro hombres que a juzgar por la riguides y apariencia deben ser sus guardias de seguridad, todos son mucho más grandes y corpulento que los hermanos, cada uno armados y observando el alrededor de la casa, para todos los presentes es normal ver a los guardias de seguridad con armas pero eso igualmente empeoraba la gran tención que se siente en los empleados, yo, por el contrario, es primera vez que veo un arma no puedo negar que con ese hecho mis nervios incrementan y mis manos sudan.
Con la llegada de los Filatova se había formado un silencio incómodo.
La señora Deniska y el señor Antón Nazarov junto a sus dos pequeños hijos de 8 años fueron los primeros en romper el hielo y hablarles, dieron la bienvenida, como de costumbre nos señalan poniendo sus empleados a la completa disposición.
Ambos hermanos Filatova nos dirigen una fría exhaustiva y rápida mirada con evidente desprecio y molestia.
Luego de saludar a los señores Nazarov e intercambiar algunas cortas palabras el señor Benedikt volvió a posar su aterradora mirada en nuestra dirección paseando sus ojos lentamente asta que esta vez específicamente se fija en mí, cuando nuestras miradas se cruzan comienzo a temblar, trago saliva y mis manos comenzan a sudar a causa del miedo que me produce esa imponente tormenta que lleva como ojos.
Es como sí pudiera percibir mi miedo o leerme con tan solo mirarme.
Por supuesto se dio cuanta que soy nueva, sí eso debe ser, ¿es normal que me siga viendo de esa manera aun cuando se nota a kilómetros mi incomodidad?, no puedo sostener su mirada un segundo mas y simplemente bajo mi cabeza para ver el suelo, el pulido suelo, sí, Zoe piensa en el gran trabajo que hiciste en ese suelo.
Imposible distraer mi mente bajo esa aterradora mirada que me sigue dedicando, sin duda no pase desapercibida como debía ser, aun cuando no lo veo puedo sentir la insistencia de su mirar tan fijamente, que siento con la obligación de volver a verlo.
La señora Deniska los invita a continuar y Comienzan a caminar pasando despacio a nuestro lado y sin decir palabra alguna se dirigen a la sala principal, una vez lejos respiramos con alivio y todos nos retiramos a nuestros acostumbrados deberes.
Un rato después me encontraba en el jardín ordenando la mesa para el almuerzo, normalmente cuando hacía buen clima los señores Nazarov les gustaba comer al aire libre, aun cuando en esta ciudad siempre esta nublada, los rayos del sol estaban presentes, se filtran entre las misma oscuridad grisácea, era tanta la costumbre y el anhelo por un poco de sol que apenas el mismo hace una corta presión en las nuves todos lo aprovechan.
Terminaba de colocar los cubiertos para dejar la mesa lista, tan consentrada que en cuanto me giro, me fijo en la imponente presencia de los hermanos Filatova, ambos se encuentran a pocos pasos de mi espalda, y como si fuesen gemelos al mismo tiempo encienden sus cigarrillos.
-Con permiso - Digo titubeando y agachando mi cabeza sin tener el valor de mirarlos a la cara, pues con todo lo que me han contado sobre ellos, asta yo tiemblo con su presencia.
-Detente - Ordena Benedikt Filatova con una suave y calmada vos, me doy la vuelta girando rápido, pero él ya se encuentra a escasos pasos de mi cuerpo, con su atrapante, fría e intensa mirada que congelaría a cualquier mujer, y mucho más a una cobarde y debilucha mujer como yo.
-¿Te he visto antes?- Pregunta levantando una ceja mientras se lleva su cigarro a la boca
-Si señor Filatova, mi madre trabajo en esta mansión durante 20 años, pocas veces la visitaba de seguro en una de esas ocasiones nos vimos- Respondo neviosa y restando importancia a los recuerdos, ocultando mis manos temblorosas tras mi espalda.
La verdad no solo nos vimos, habíamos conversado y asta jugamos cartas cuando pequeños, supongo que hubiéramos sido amigos, pero no es correcto entre diferente clase social y el ya no es ese niño tan parlanchin e inteligente de mis bagos recuerdos.
-Está bien - afirma con su expresión calmada e hipnotizante voz, sigue fumando su cigarrillo regresa con la compañía de su hermano, conversaban y hablaban de negocios.
Durante esos escasos segundos estuve dudando si marcharme o quedarme pero visto que no me ordenaban nada, di por hecho que mi presencia no era requerida y me dispuse a regresar hacia la mansión.
-Aún no te ordeno que te marches -ordena con fría e imponente voz, no me queda remedio que detenerme en seco y de nuevo gire con mis puntillas de los pies, miro al suelo como siempre lo hago cuando estoy muy nerviosa.
Benedikt Filatova camina de nuevo hacia mi, quedando mucho más cerca de lo que estaba antes.
-Disculpe señor Filatova - mis manos sudan y tiemblo puedo jurar que mi voz temblorosa y todo me delata pero no podía controlar el miedo que el me produce -¿al señor se le ofrece algo?- acorta los pocos centímetros de espacio que existe entre nosotros, coloca sus fríos denos en mi barbilla y obliga a mi rostro a quedar a la altura del suyo, ver sus intensos ojos grises no ayuda en nada, no puedo descifrar lo que dirá pero el silencio se prolonga y con ello los nervios aumentan.
Sentí que los segundos pasaban lentos mientras su imponente mirada se clava como un puñal en mi alma, miedo es poco para describir lo que siento, su fuerte y exquisito perfume me llega a las fosas nasales alterando este sin fin de emociones que siento, su aroma y su frío dedo en mi barbilla es lo único que me mantiene de pies, de lo contrario ya estaría desmayada en el suelo.
-Sucede algo - Interviene la señora Deniska, gracias a dios llego, pero la situación se vuelve mas incómoda cuando el señor Benedikt no se aleja y su intensá mirada me tiene atrapada, ademas me siento paralizada de las rodillas hacia abajo.
Unos segundo eternos, mirándonos sin importar la presencia de la señora Deniska y su hermano, asta que pude notar que de estar molesto su mirada se suaviza, él rompe la conexión y asta retrocede.
-Me aseguraba de conocer a tu nueva empleada, Deniska- la desafía con la mirada- quiero que ella me sirva - Responde sin dejar de mirar a Deniska volviendo a llevar un nuevo cigarro a su boca.
-Te aseguro de que Zoe te obedecerá, nunca a dado problemas, además fue educada por una de mis mejores empleadas -Responde la señora con suficiencia ¡¡valla el mejor y sincero alago que le acaba de dar a mi madre!! Tan buena empleada que era y simplemente la dejara morir.
Por supuesto ella tiene razón, mi madre me enseñó a obedecer y ser la mejor sirvienta pero mi mal carácter y forma normal de ser lo pueden cambiar todo, aunque este hombre me cause miedo pueda que no tenga tanta paciencia como los demás sirvientes, lo menos que deseo es diseccionar a mi madre o meterme en problemas pero no permitiré que nadie me pisotee.
Justo ahora con ese atrevimiento de tomar mi rostro este hombre acabo demostrando que no respeta los límites de espacio personal.
-Eso espero, durante toda mi estadía ella personalmente me servirá- finaliza Benedikt dedicándome una fría mirada de advertencia y puedo jurar que acaba de ver una fugas sonrisa en sus labios.
¿Esto no puede estar pasando? Ahora sí, mis nervios colapsaran ¿ah que se refiere con toda su estadía, cuánto tiempo se quedará? ¿y porque diablos no pase desapercibida?.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 73 Episodes
Comments
Claudia Moller
Porque le tendrá Miedo bueno ya veremos de que esta echa esta chica
2024-11-29
0
Eleonor Baker
ha, vaya y halago*
2024-02-29
0
Eleonor Baker
vagos
2024-02-29
0