No era justo que los NPC tuviesen que quedarse en sus ciudades y que no pudiesen usar magia. Aunque fuese un mísero hechizo. La alquimia era la única habilidad que podían desarrollar y no es que fuese completamente inútil, pero en una batalla prácticamente no servía de nada.
¿Kassia se preguntó si habría algo más que pudiese hacer en este mundo?
...
—La Tumba de la Princesa de Espinas —leyó el líder del gremio "Tempestad de los Osos" en el cartel flotante en la entrada de la Mazmorra.
Miró el gran portón delante de él y no pudo evitar tragar en seco. La puerta estaba llena de enredaderas espinosas enormes, más grande que su antebrazo y eso ya era decir suficiente.
No estaba seguro de si debía dar el primer paso, pero la oportunidad de que su gremio fuese el primero en explorar aquel lugar inédito y misterioso, era algo que no podía perderse.
Había traído alrededor de 50 miembros por lo que pensaba que no tendría problemas. Tenía mas de 10 curanderos en buen estado y llenos de Maná, Varios espadachines, un Asassin talentoso, hechiceros rebosantes de magia incluyendo a una oscura y con el líder un Tanque con buen aspecto defensivo. Eran más que suficiente.
Era un hombre enorme de aspecto brusco, vestido con una buena armadura de metal y un poderoso e imponente escudo de su mismo tamaño. Tenía el típico aspecto de todo un Tanque en toda su letra y el hecho de que su personaje fuese mitad ogro, le daba aún más fuerza. Los pequeños cuernos blanquecinos que salían de ambos lados de su frente y los colmillos inferiores que sobresalían de su labio inferior eran una prueba irremovible.
—Intenten cortar con sus espadas las raíces —ordenó a sus compañeros y estos no tardaron en obedecer.
Los espadachines arremetieron con todas sus fuerzas contra las raíces pero cada vez que cortaban, más raíces nacían de su interior y volvían a envolver el portón, como si intentaran protegerlo. El líder del gremio gruñó molesto y ordenó a sus magos y hechiceros que atacaran con hechizos de fuego. Estos no tardaron en obedecer y con enormes bolas de fuego salidas de sus báculos mágicos lograron quemar las raíces hasta reducirlas a cenizas. Sin embargo algo más sucedió y los hechiceros que provocaron el ataque empezaron a gritar de la nada, llamando la atención de todos los presentes. Las barras de vitalidad que se podían avistar encima de sus cabezas disminuyeron considerablemente, demostrando que al haber perpetuado el ataque mágico, disminuía drásticamente sus puntos vitales casi un 50%.
El imponente jefe del gremio gruñó molesto y ansioso por pelear.
—Parece que este calabozo es más complicado, aunque era de esperarse, siendo de rango Legendario. —dijo su segundo al mando, acercándose desde la retaguardia.
Era un personaje alto revestido por una imponente armadura plateada y un enorme arco de gemas colgando en su espalda junto con sus flechas. Sus orejas semi puntiagudas denotaban que era un semielfo y su largo cabello rubio blanquecino caía por toda su espalda y hombros. Una mirada astuta inquiere su rostro, demostrando que al contrario que su impetuoso líder, era un hombre más bien de tácticas y estrategias.
—¡¿Entonces que diablos vamos a hacer?! —gritó el líder del gremio, perdiendo la poca paciencia que tenía—. No podemos rendirnos después de llegar hasta aquí.
—¿Y quien habló de rendirnos, Jeff? —interrumpió nuevamente su segundo al mando—. Simplemente tenemos que pensar mejor las cosas. Últimamente las actualizaciones que están saliendo del juego son cada vez más complicadas en el sentido de que los desarrolladores se concentran más en juegos que requieran poder pensar y analizar. Tal vez halla una pista para abrir la puerta de la Mazmorra, ¿qué es lo que conocemos de ella hasta ahora?
—Solo su nombre —respondió una de las hechiceras del grupo. Era una mujer con una vestimenta muy similar a la de una bruja y sostenía un báculo cuya piedra en el centro brillaba con un color violáceo como su cabello— ,"La Tumba de la princesa de espinas".
El semielfo se cruzó de brazos pensativo, colocando su mentón encima de su puño.
—Obviamente este calabozo representa la tumba de una princesa que alguna vez existió en este mundo. Las espinas se representan muy literal en este caso, viendo el aspecto de la entrada. Lo cual, su similitud con la historia de La Bella Durmiente que conocemos no puede ser simple casualidad. Antiguamente en muchas tumbas de la realeza en nuestro mundo, solo se le permitía el paso a miembros de la familia real, por lo que en este caso no puede ser tan impensable.
—¿Realeza? —volvió a gritar el jefe del gremio— ¿Donde diablos encontraremos a un jodido NPC de la realeza en estas sucias tierras en el medio de la nada? La capital se encuentra muy lejos y secuestrar a un duque es muy loco, incluso para mi.
Con eso en mente el segundo al mando del gremio reaccionó recordando algo que había dejado por alto.
—Afortunadamente no tendremos que ir tan lejos —dijo él con una sonrisa que no tramaba nada nuevo—. Creo que tenemos un miembro de la realeza mucha más cerca de lo que creemos.
...
Cuando Kassia llegó a casa en la noche, se encontró con la tienda sorprendentemente tranquila y oscura. No había rastros de clientes y mucho menos su madre por ninguna parte, pero si se encontró con la imagen de cientos de botellas de pociones y elixires rotas y desperdigadas por el suelo. Un mal presentimiento la llenó de pies a cabeza.
Sintió el impulso de llamar a su madre pero se detuvo a tiempo al escuchar voces extrañas en el fondo de la tienda, por lo que rápidamente se escondió detrás del mostrador. Habían tres personas encapuchadas y una ellas cargaba el cuerpo inerte de su madre encima de su hombro como un simple saco de papas. Esta al parecer estaba inconsciente y tenía el cuerpo lleno de magullones, como si hubiese dado pelea antes de ser capturada. Tenía la boca amordazada, los ojos vendados y sus extremidades retenidas por fuertes cuerdas, impidiendo cualquier movimiento brusco de su parte.
—Si que tuvimos suerte —dijo una de las personas encapuchadas que al parecer era una chica—. Nunca pensé que nos encontraríamos con Maeves Chronolia en persona, hija del Duque de Kannis, en un lugar como este.
—De seguro su padre no debe extrañarla demasiado —dijo el otro acompañante de voz vaga y masculina. Una voz que a Kassia le resultaba terriblemente conocida—. Su desaparición no será notada.
El otro personaje que cargaba a su madre en el hombro y que al parecer por su forma de moverse hacía el papel de líder de aquel singular trío, se detuvo abruptamente y giró inesperadamente su cabeza hacia la dirección en donde se encontraba Kassia.
Esta rápidamente volvió a ocultar su cabeza detrás del mostrador, sosteniendo con fuerza un pedazo de vidrio en su mano derecha, dispuesta a atacar si fuese necesario.
Al cabo de unos segundos en los que pensó que sería descubierta, el supuesto líder habló.
—Desde el primer momento que ví a esta mujer, supe inmediatamente que era un miembro de la realeza. Aunque vista estos ropajes de pueblerina, su belleza y porte son típicos de la realeza Kanisniana.
—No fue muy difícil descubrir su secreto —volvió a hablar esta vez la otra mujer—. Ni siquiera se encontraba tan lejos de Caliphoria, era solo cuestión de tiempo. Por suerte fuimos los primeros y únicos en notar que era de la realeza.
Kassia se cubrió la boca impactada por lo que estaba escuchando. Sabía que su madre era miembro de una familia rica, pero nunca pensó que algo como esto ocurriría. Se sentía impotente e incapaz de hacer algo al respecto. Sin embargo, no podía dejar que se llevaran a su madre.
Su mano agarró con más fuerzas el trozo de cristal y cuando los tres encapuchados ya llegaban a la salida del local, salió velozmente de su escondite y atacó con el cristal al que cargaba a su madre, cortando los tendones en su talón de Aquiles y provocando automáticamente un desgarre.
El susodicho gruñó adolorido y su pierna perdió fuerza provocando que cayera de rodillas al suelo.
Los otros al ver a la pequeña niña intentaron atraparla pero Kassia los esquivaba hábilmente y cortaba sus manos cada vez que se acercaban demasiado. La chica del grupo gritó exageradamente al sentir su piel herida y se quitó la capucha con brusquedad y exasperación mostrando una cabellera larga que Kassia reconoció de inmediato.
Era la heroína que había visitado una vez hace unos años el local de Hestia, justo en el día de su cumpleaños número dos. ¿Cómo podía haberla olvidado?
—Maldita sea —chilló la bruja exhalando ruidosamente como un toro enojado a punto de atacar—. ¡Ya estoy harta de ti maldita mocosa!
Levantó su báculo mágico y la piedra mágica en su centro se iluminó de color violáceo, seguramente dispuesta a atacarla. Kassia se preparó para esquivar pero sintió que algo la agarraba por detrás de su vestido y de pronto sus piernas se levantaron sin mucho esfuerzo del suelo. Empezó a moverse y a patalear sin saber lo que estaba ocurriendo hasta que una voz airosa le llegó al oído y un hombre apareció de la nada justo a sus espaldas, sosteniendo a Kassia con una sola mano, como si su peso no fuese la gran cosa para él.
Al principio se sorprendió bastante ya que nunca había vivido en carne propia la habilidad "Invisibilidad" típica de los Assasins, un tipo de jugadores que se destacaban por ser sigilosos y trabajar en las sombras.
Había oído mucho de ellos en sus tiempos como gamer, pero definitivamente era muy diferente verlo cara a cara.
Ni siquiera había notado su presencia, hasta que ya fué demasiado tarde para hacer algo al respecto.
—¿De donde salió esta mocosa? —dijo el Assasin, agitando a Kassia como una simple muñeca.
—Debe ser la hija de la mujer —respondio el líder, cuya capucha había caído mostrando una cabellera rubia casi blanca. Kassia también lo reconoció enseguida. Era sumamente larga y sus orejas levemente puntiagudas eran difíciles de olvidar.
Se levantó del suelo luego de curar su herida con una poción líquida de color rojo intenso en un pequeño y largo tubo de cristal. El ítem desapareció de inmediato luego de ser usado.
—¿Que hacemos con ella? —preguntó el Assasin con indiferencia. Su cabello era negro y sus ojos pequeños miraban con desconfianza a la pequeña rubia de ojos azules.
El héroe de cabello platinado la miró por unos segundos y decidió que se sería mejor llevársela con ellos también, pensando que seguramente les sería de ayuda para completar la Mazmorra.
—¡Malditos! —chilló Kassia enojada antes de ser amordazada igual que su madre y cargada sobre el hombro del Assasin como un simple saco de carne.
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*Posteriormente al final del libro pueden encontrar un listado más grande sobre los tipos de clases de jugadores en los RPG o MMORPG ya que la información es demasiado extensa para colocarla en un glosario diminuto. Es importante que lean esta sección ya que proporcionará información básica sobre los videojuegos que tiene mucho que ver con la trama del libro.
Glosario Diminuto:
Mazmorra o Laberinto: Nivel o escenario que se caracteriza por sus formas laberínticas y que requiere de la exploración del jugador para avanzar, generalmente siendo imprescindible la búsqueda de llaves u otros objetos que permitan el avance por ciertas zonas, la resolución de puzzles y de la aniquilación de un gran número de enemigos, en muchas ocasiones culminando en un gran jefe final que da por concluída la mazmorra.
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Updated 92 Episodes
Comments
Marina Hinostroza
Me parece que Kassia puede despertar poderes sin ser heroína.
2023-11-20
1
Lucio Bravo
Pobre Kassia, ¿cuanto más tendra que sufrir?, espero que alguien se tiente el corazón y las salve.
2023-02-19
0
Angels Afrodita
ay por Dios que lamentable.. pobre niña
2022-09-06
5