Amelia: ¿De donde sacaste esa rosa?
Angélica: ya te dije tía, la encontré al lado de mi almohada cuando desperté.
Amelia se quedó pensando, tomó la cesta de las especias y se dirigió a la casa, entró a la cocina y después se dirigió a mí cuarto, reviso y miro por todos lados.
Amelia: ¿es la primera vez que encuentras algo así en la mañana?
Angélica: no antes había encontrado una nota.
Amelia: niña y por qué no me dijiste nada.
Angélica: yo te pregunte, si habías visto o escuchado algo extraño y me dijiste que no, me dio miedo seguir insistiendo en lo mismo.
Amelia: presta veo la nota.
🗨️ Angélica sacó la nota de uno de sus cajones, la caligrafía era hermosa.
En cuanto Amelia la tuvo en sus manos las palabras desaparecieron del papel, por lo que tuvo que sostenerla para que ella pudiera leer.
Amelia: Santo Dios, pero que locura es esta, que clase de magia hay en ti muchacha, tendré que llamar al cura para que te haga unos rezos y pida por tu alma.
🗨️ Amelia se fue y una hora después llegó con el sacerdote, quien más que preocupado, se veía muy intrigado por Angélica .
Cura: y dime niña cual es tu nombre.
Angélica: me llamo Angélica DiAragon.
Cura: o sea que tu eres descendiente de los herederos de la monarquía Di Aragon, servidores de Dios y que dieron su último aliento convatiendo la maldad, claro que eso fue hace muchos años, los dueños de ese apellido ahora sólo piensan en fiesta y celebración, no saben mucho de sus legados.
¿Y tú por qué estas aquí?
Amelia: sus padres la mandaron por rebelde y calentóna, aunque hasta ahora no he visto rastro de eso en su diario vivir.
Angélica: eso no es cierto, ellos me mandaron aquí por gorda y porque mis cabellos son indomables, se averguenzan de mi y les da pena que me vean con ellos en público.
Cura: pero como puede alguien avergonzarse de su propia sangre, tú sólo está un poco trastornada por los maltratos de tu familia, cada noche antes de dormir rezaras el rosario y ya veras como dejas de ver esas cosas y amelia asegúrate de cerrar todo muy bien estoy seguro que esto es obra de algún bribon del pueblo que les quiere hacer una mala jugada.
🗨️ El cura y Amelia salieron de la casa y hablaron largo rato en las sillas del jardín, Angélica entendio que no me habían creído y que si seguía con el tema la tildarian de loca, así que decidió seguir los consejos del cura, haría el rosario antes de dormir pero solo para comprobar que ella no estaba loca, y que lo que entra en mi habitación no era resultado de su imaginación.
Durante nueve días, muy juiciosa Angélica rezó el rosario, algunas noches Amelia la acompañó, aunque ella no era de mucho rezar, aún así Angélica siguió recibiendo la visita de su inusual visitante a la misma hora de siempre.
Amelia se asegura cada día de cerrar muy bien todas las ventanas por lo que en la noche se sentía un calor insoportable, para aminorar un poco el calor, deja una jarra de agua fresca para que angélica no tuviera que salir de su cuarto.
Angélica noto que la jarra amanecía casi vacía todos los días.
Amelia: es bueno que tomes bastante agua en estos días de calor.
Angélica: si señora, ya no entra ni el aire con las ventanas cerradas.
Amelia: y así seguirán, para tu tranquilidad y la mía.
Angélica continuó con sus quehaceres y en la noche volvió a subir la jarra con agua.
🗨️En los días siguientes Angélica trata de pasar su dia ocupada para acostarse cansada, así la jarra siguió amaneciendo casi vacía y Angélica ya no se despierta a la madrugada.
Después de varios días encontró una nueva nota.
"Gracias por el agua"
🗨️ Angélica la guardo en el cajón junto a la primera nota y la rosa. Después de darse un baño salió con rumbo al bosque le ayudaría a amelia con la recolección de especias y madera, el invierno se acerca.
Camino hasta adentrarse a una zona que ella no conocía, en ese lugar los rayos del sol se filtran muy poco por entre las ramas de los enormes y tupidos árboles, sin darse cuenta se encontró frente a un oso hambriento, sintió que llegaba su final al ver al oso dirigirse hacía ella, cerró los ojos y cubrió su cara con sus manos, cuando una sombra se puso frente a ella y el oso retrocedió para luego salir corriendo, la sombra desapareció y ella solo pudo dar unas gracias que se desvanecieron en el aire al igual que la sombra.
Cómo sabía que nadie le creería sus historias decidió empezar a escribirlas, cada noche escribiría lo que sintiera en el día por mínimo que fuera. Esa noche se fue a dormir y sin darse cuenta dijo " hasta mañana" a la mañana siguiente encontró una nota junto a su almohada.
" no puedes ir a la zona apartada del bosque, puede llegar a ser peligroso.
Dulces sueños"
Angélica dio las gracias nuevamente se puso en pie, se dio un baño y bajó a buscar a amelia que estaba en la cocina.
Amelia: Hija ayer trajiste azafrán, donde lo has conseguido, ya es difícil hallarlo.
Angélica: estuve en la zona sur del bosque, por la orilla del río, es muy bonito aunque me encontré con un oso muy gruñón.
Amelia: ¡un oso gruñón! Y solo dirás eso, te ha hecho algo, te ha atacado, esos osos no son nada amigables, espero que no vuelvas por allá o por lo menos no sola.
Angélica: pero si yo no estaba sola.
Amelia: a no, entonces con quien estabas, no me digas que ha vuelto tu fantasmita y ahora te acompaña a todos lados.
Angélica: no tía, cómo se te ocurre, andaba con Dios y la Virgen, no es lo que siempre dicen ustedes.
Amelia: es cierto hija, tienes toda la razón, pero por favor no vuelvas por esos lados, no quiero que corras riesgos.
🗨️ Angélica seguía con sus actividades, no le gusta estar sin hacer nada, hoy quiere limpiar un poco la biblioteca y se sorprendió al descubrir que unas cortinas negras que cubría todas las ventanas, por un momento pensó que estaban así por el tiempo que llevan puestas, pero no, en realidad son de color negro, un tono poco adecuado para un sitio de lectura, con curiosidad fue a buscar a Amelia para preguntarle.
Angélica: ¿sabías que la biblioteca tiene cortinas negras? Me dejarías cambiarlas, creo que un poco de luz no caería mal.
Amelia: Claro que puedes cambiarlas, un poco de vida no le vendría mal, pero entonces debes tener cuidado al quitarlas, esas cortinas están muy en lo alto deberás usar una escalera.
Angélica: tranquila tía, tendré cuidado ¿me puedes decir donde encuentro cortinas limpias?
🗨️ La verdad es que Amelia se preocupa por su sobrina y aunque nunca a tenido alguien a quien cuidar, Angélica le parece un ser indefenso y falto de amor.
Amelia: en el tercer cuarto a la izquierda, allí en el baúl podrás encontrar todo lo que buscas, no te esfuerces tanto, pareces una hormiguita corriendo por toda la casa.
Por cierto en dos días cumples años que te gustaría para celebrarlos.
Angélica: no sé, hace muchos años que no celebró mi cumpleaños, llegué a pensar que hacerlo era algo malo.
Amelia: pues yo te los celebrare.
🗨️ Angélica se fue corriendo al lugar donde encontraría las cortinas, eran bastante pesadas y a pesar de llevar años guardadas olían muy bien.
Llegó a la biblioteca y tenía sus manos ocupadas para abrir la puerta, pensó poner las cortinas en el suelo, pero se podían ensuciar, trato de buscar formas para abrir hasta que hmm... De la nada se abrió la puerta.
Muchas gracias dijo Angélica y sonrió por lograr la ayuda que necesitaba.
Sacó la escalera y nuevamente la puerta fue abierta, Angélica pensaba que de verdad estaba perdiendo la cabeza.
Hasta que su tía fue a revisar que hacía y se sorprendió al ver que la biblioteca tiene vida nuevamente.
Amelia: hacia años que la luz no entraba aquí, desde la tragedia del príncipe.
Angélica: ¿príncipe? Entonces es cierto que somo descendientes de reyes y príncipes y todo eso.
Amelia: Sí, el príncipe Fausto, de la primera generación de tu familia, mira es él de la foto.
Angélica: era muy guapo. Y esta pareja de acá quienes son, no puedo evitar notar que la niña de parece a mi.
Amelia: ellos son los primeros reyes, datan de la era de los turcos, el señor ganó muchas batallas, pero perdió a su esposa y a su hija por una peste que atacó al pueblo.
🗨️ Angélica que leía mucho, relacionaba esa historia con varios siglos atrás, pero estaba muy interesada en saber más.
Angélica: Y todos ellos hacen parte de mi familia.
Amelia: bueno si lo vemos desde el punto de genético, no dudo que tengas una milésima de los genes de los reyes o el príncipe. Pero han pasado tanto años que ya no te podría decir en qué nivel de consanguinidad estarías relacionada con ellos.
🗨️ Para cuando Angélica terminó de cambiar las cortinas se acercaba el medio día.
Amelia: señorita vamos a almorzar, ya debes tener hambre, ve, aseate y te espero en el comedor.
🗨️ Angélica subió corriendo la gradas como era su costumbre, entro a su cuarto y busco algo cómodo para ponerse, se dirigió al baño y tuvo una inquietud
Angélica: ¿Será que me observan cuando me baño?
Por primera vez se aseguró de cerrar la cortina del baño y se dio un baño rápido.
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Comments
Judy 💜
eso si es pensar con rapidez jajaja /Facepalm/
2023-10-29
4
Maris Benitez
Atrapante historia ,😍😍😍🥰🥰🥰😍❤️❤️❤️❤️❤️
2023-09-30
0
Sun Flowers
y recién te entró la duda 🤣??
2023-07-22
3